Cuántas casas tenía Pedro Infante en CDMX y qué pasó con ellas

La herencia de Pedro Infante va más allá del cine, sus propiedades en la Ciudad de México cuentan historias de esplendor y la importancia que tuvo el actor

Compartir
Compartir articulo
Pedro Infante, símbolo eterno del cine mexicano, dejó un legado de propiedades en la Ciudad de México
Pedro Infante, símbolo eterno del cine mexicano, dejó un legado de propiedades en la Ciudad de México

Pedro Infante, uno de los íconos más celebrados de la Época de Oro del cine mexicano, dejó tras de sí no solo un legado cinematográfico, sino también un conjunto de propiedades en la Ciudad de México, testimonio de su exitosa trayectoria. Entre ellas, destacan tres residencias con historias únicas y destinos diversos tras el fallecimiento del actor en 1957.

Nacido el 18 de noviembre de 1917 en Mazatlán, Sinaloa, su talento y ambición lo llevaron a la capital, deteniéndose finalmente en una casa cuyo esplendor sería recordado por sus contemporáneos y admiradores futuros.

Con una prolífica carrera tanto en el cine como en la música, dejó un legado de más de 60 películas y cerca de 310 canciones grabadas. Su éxito en estas industrias le permitió amasar una considerable fortuna, la cual invirtió en la compra de lujosas propiedades.

Las casas de Pedro Infante en CDMX, historias de gloria y transformación tras su muerte (Twitter/@cine_mexicano)
Las casas de Pedro Infante en CDMX, historias de gloria y transformación tras su muerte (Twitter/@cine_mexicano)

En la capital, su talento y carisma lo llevaron a incursionar en el cine, debutando en 1939 con un papel secundario en ‘En un burro tres baturros’. Su trayectoria cinematográfica escaló rápidamente, logrando protagonizar filmes destacados como ‘Los tres García’ (1947), ‘A toda máquina’ (1951) y ‘Nosotros los pobres’ (1947), compartiendo escena con grandes figuras como Jorge Negrete y María Félix.

Conocido por su carisma inigualable y su talento indiscutible, Infante no solo conquistó los corazones de millones en la pantalla grande, sino que también dejó una marca indeleble en el tejido urbano de la capital con sus propiedades, cada una contando una historia única.

Todas las casas de Pedro Infante que tuvo en CDMX

  • La casa de Cuajimalpa

La más emblemática de sus posesiones fue conocida como Ciudad Infante, situada en el kilómetro 18.5 de la carretera México-Toluca, en la Alcaldía Cuajimalpa.

Adquirida posterior al éxito de la película “Los tres García” en 1947, esta mansión se extendía sobre 10 hectáreas e incluía una serie de instalaciones de esparcimiento y trabajo, como sala de cine, gimnasio, una capilla dedicada a la Virgen de Guadalupe, capilla, boliche y fuente de sodas. Tras la muerte del actor, la propiedad pasó a manos de una empresa privada que modificó significativamente el espacio.

En su casa, el actor tenía una capilla dedicada a la Virgen de Guadalupe.
En su casa, el actor tenía una capilla dedicada a la Virgen de Guadalupe.
  • La casa de Lindavista

En la colonia Lindavista, Infante poseía otra residencia en la calle de Buenavista esquina con Pernambuco, con cinco recámaras y amplio espacio de estacionamiento. En 2019, esta casa fue demolida para dar paso a una escuela privada, aunque su valor ascendía a casi 20 millones de pesos, debido a su estado deteriorado, que ya no podía sostener el legado de Infante.

Más allá de CDMX, las propiedades de Infante reflejan su legado en toda la República Crédito: Televisa
  • La casa de la Narvarte

La primera propiedad de Infante en la capital fue en la calle de Enrique Rébsamen 728, en Narvarte Poniente, donde vivió con su esposa María Luisa León Rosas de Infante desde 1945 hasta 1951. Dicha residencia está marcada con una placa de talavera poblana, representando el comienzo de su posicionamiento como figura nacional y se mantiene como punto de interés para sus seguidores.

Aunque su presencia se sentía fuertemente en la Ciudad de México, el legado inmobiliario de Pedro Infante se extendía más allá de sus calles.

En otros estados de la República Mexicana, se pueden encontrar residencias que ahora funcionan como museos u hoteles, permitiendo a los fans y visitantes acercarse a la vida íntima del ídolo. Ejemplo de ello es su casa en Mérida, Yucatán, convertida en el Hotel Boulevard Infante, donde el espíritu del actor sigue presente, recordando a todos que su legado perdura en cada rincón del país.