Qué pasó con los hermanos Amezcua: el presunto nexo de Ernesto Zedillo con el narco

A pesar de tener pruebas de presuntos vínculos de la familia política de Ernesto Zedillo con los hermanos Amezcua, las administraciones de Fox y Calderón decidieron no investigarlo

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Aunque ha sido crítico al gobierno de AMLO, el expresidente mexicano no ha vuelto con regularidad al país (Cuartoscuro)
Aunque ha sido crítico al gobierno de AMLO, el expresidente mexicano no ha vuelto con regularidad al país (Cuartoscuro)

El regreso de Ernesto Zedillo a México provocó una oleada de reacciones y declaraciones de los dos grupos políticos que buscarán este año llevar a la Presidencia de la República a sus aspirantes presidenciales; pero la vuelta del expresidente que le entregó las riendas del país al Partido Acción Nacional (PAN) también nos hace recordar los señalamientos que lo relacionaron con “Los Reyes de la Metanfetamina”, líderes del Cártel de Colima, mejor conocidos como los hermanos Amezcua.

“Cada que algún político que no entiende algunas cosas, y quiere insultar a alguien, le dice neoliberal”. Sin mencionar al presidente Andrés Manuel López Obrador, Zedillo Ponce de León respondió así a las interrogantes que el mandatario nacional lanzó en su conferencia matutina: ¿Por qué convirtió las deudas privadas de unos cuantos en deuda pública? El Fobaproa y ¿Por qué envió al Congreso una reforma de pensiones en donde el trabajador al jubilarse no va a recibir ni el 50 % de su salario?

Es cierto que el Fobaproa es uno de los escándalos políticos que más persiguen al expresidente; sin embargo, los presuntos vínculos de su familia política con José de Jesús, Adán y Luis Ignacio Amezcua Contreras lo pusieron en la mira de las autoridades que perseguían su probable participación en delitos contra la salud.

Un archivo de la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos contra la Salud (FEADS) -con el nombre “Organización de los hermanos Amezcua Contreras: Tráfico internacional de efedrina”- consultado por el periodista Miguel Badillo reveló documentos y escuchas telefónicas del suegro y cuñados de Ernesto Zedillo mientras realizaban negocios con los líderes del Cártel de Colima.

El periodista refiere que Nilda Patricia Velasco, esposa de Ernesto Zedillo y cuya familia es de Colima, ayudó a los hermanos Amezcua en un problema de posesión de tierras; incluso en el expediente de la FEADS se advierte que tras la detención del general José de Jesús Gutiérrez Rebollo (1997), este aseguró tener pruebas de los vínculos del cártel con la familia política de Zedillo, pero la PGR decidió no tomar en cuenta sus declaraciones y el caso se decidió no investigar durante las administraciones de Vicente Fox y Felipe Calderón.

(Foto: Departamento del Tesoro)
(Foto: Departamento del Tesoro)

Zedillo, AMLO y los hermanos Amezcua

Los presuntos nexos de la familia política de Ernesto Zedillo con los hermanos Amezcua volvieron a resonar en el año 2020 cuando el presidente López Obrador lanzó su famosa “consulta popular” para enjuiciar o no a los expresidentes de México. La consulta no avanzó y la investigación que podría ligar a Ernesto Zedillo con el narco también se detuvo.

Respecto a los hermanos Amezcua: Luis Ignacio y José de Jesús fueron detenidos en junio de 1998 en Guadalajara, al primero lo condenaron a 49 años de prisión pero en el año 2011 lo extraditaron a Estados Unidos y al segundo lo sentenciaron a 55 años de cárcel, pero en 2005 logró una reducción de su condena a 28 años.

“Les gusta la democracia hasta que acceden al poder y una vez que ya han accedido, buscan erosionar la democracia. Es un problema muy serio, porque la forma de acceder vía democrática es vía el engaño, la demagogia y el populismo”: Ernesto Zedillo.

Tras la detención de sus hermanos, el Cártel de Colima quedó en manos de Adán, pero también lo capturaron en 2001 y lo condenaron a 22 años de cárcel, aunque cuatro años más tarde su sentencia se redujo a sólo nueve años.

Después de la caída de los tres fundadores la organización fue liderada por su hermana, Patricia Amezcua Contreras, según los reportes de la DEA, quien continuó con la estrategia de traer efedrina desde India y China en cargamentos que llegaban en barcos a los principales puertos mexicanos de Veracruz y Manzanillo, de donde la trasladaban a Colima y Jalisco para la fabricación de metanfetaminas que luego cruzaban a Estados Unidos con ayuda de otros hermanos de apellido Arellano Félix.