El pasado 24 de octubre el Huracán Otis llegó a Acapulco en categoría 5, destruyendo miles de viviendas, hoteles y negocios de esta zona de Guerrero. Entre las personas afectadas se encuentra Ana María Alvarado, quien perdió el departamento que adquirió en la playa.
La presentadora de Sale el Sol compartió que la propiedad que tenía en Acapulco quedó completamente destrozada. La periodista mostró que de su departamento queda sólo la estructura ya que los vidrios se rompieron y parte del techo se vino abajo.
El piso está lleno de vidrios y los muebles quedaron destruidos por el viento, la lluvia y la caída del techo. Lo único que se distingue bien de entre los escombros es la cocina, la cual por su forma y su tamaño sobrevivió.
Ana María mencionó que le dolió que su departamento quedó destruido por el Huracán Otis, pues fueron años de trabajo y esfuerzos.
“Comparto que a mí también me tocó y quedó completamente destruido. Es un golpe al patrimonio, es un golpe a lo que has hecho, como dijo Lety (Calderón) con muchos años de trabajo”, dijo la conductora en Sale el Sol.
Cabe mencionar que Alvarado no estaba en Acapulco cuando el Huracán tocó tierra, pero ya vio cómo quedó su departamento.
Anita aclaró que el motivo por el que mostró cómo quedó su propiedad no fue por hacer comparaciones ni para que la ayuden a ella, sino sólo lo hizo para mostrar las afectaciones que hay en Guerrero por el huracán. Asimismo, exhortó al público que ayude a la gente de Acapulco, pues las personas están pasando por peores situaciones que ella.
“Por fortuna no estuvimos ahí, pero cuando ves lo que hiciste durante tantos años, porque uno no lo compra de un día a otro, sí duele. Hago hincapié, primero la gente de Acapulco, que es la que importa”, expresó Ana María.
El departamento de Lety Calderón también quedó completamente destruido
Así como Ana María Alvarado, Lety Calderón reveló que no queda nada de su domicilio en Acapulco, donde solía vacacionar con sus hijos.
En Despierta América, la actriz confesó que en muchas ocasiones pasó situaciones difíciles por cubrir la manutención de su departamento, incluso pensó en venderlo, pero siempre lograba pagar lo que debía.
Por esto, además de los momentos bonitos que pasó en ese lugar, le duele que hoy ya no exista. Esta propiedad tenía paredes de vidrio, por lo que posiblemente no queden ni muebles en su interior.