En el boxeo mexicano, el nombre de Canelo Álvarez es sinónimo de éxito vigente, ya que el peleador logró la unificación en los supermedianos y se mantiene como uno de los máximos exponentes nacionales en el boxeo a nivel mundial luego de defender sus títulos ante John Ryder.
Su nombre completo es Santos Saúl Álvarez Barragán y este 18 de julio está de fiesta pues cumple 33 años de edad, de los cuales al menos tres décadas ha dedicado al boxeo. Desde joven mostró interés por el deporte de los puños y guantes, pero no fue hasta los 13 años que tuvo oportunidad de iniciar su carrera en el deporte amateur.
A partir de ese momento, la historia del Canelo inició en el cuadrilátero. Pero como toda leyenda, sus orígenes humildes lo acompañaron hasta que se convirtió en uno de los boxeadores mejor pagados y empresario tapatío. Saúl nació un 18 de julio de 1990, en Guadalajara, Jalisco fue el menor de seis varones y una mujer.
Sus hermanos son Ricardo, Gonzalo, Rigoberto, Daniel, Víctor, Ramón y Ana Elda; sus padres Ana María Barragán y Santos Álvarez abandonaron Michoacán para iniciar un negocio familiar de paletas de hielo, helados y aguas frescas. Se establecieron en Juanacatlán, Jalisco, lugar donde empezó la historia de Saúl Álvarez.
De vender paletas a protagonizar sus primeras peleas
El señor Santos Álvarez emprendió un negocio para mantener a su familia, vendía paletas de hielo y helados, pero a Canelo le tocó el inicio de este proyecto, por lo que en repetidas ocasiones le tocó subirse a los camiones de ruta a vender las paletas, incluso hubo ocasiones en las que regresó a su hogar con la mercancía derretida.
Desde pequeño, el campeón de los supermedianos mostró interés en el boxeo, así que intentó convencer a su papá de que lo dejaran practicar este deporte —al igual que sus hermanos— pero antes de ello debía cumplir con la venta de paletas. En repetidas entrevistas Canelo aceptó que había ocasiones en las que se iba a entrenar a escondidas en lugar de subirse a los camiones a trabajar.
El origen del apodo Canelo
Debido a su aspecto físico, Saúl creció enfrentando apodos como “jícama con chile”, “canelitas” o “canelito”, según narró para Azteca Deportes, ya que sus compañeros de escuela se burlaban de él por su negocio con su papá, así como las pecas en su rostro.
Por lo que en varias ocasiones protagonizó peleas escolares para defenderse. A los 11 años confesó su deseo de ser boxeador, en aquel tiempo había visto el debut de su hermano Rigoberto El Español Álvarez en el ring, así que se empeñó en cumplirlo.
Fue en ese momento cuando Canelo Álvarez cruzó camino con la familia Reynoso, don Chepo Reynoso fue el primero en entrenarlo, lo preparó para sus primeras peleas en Jalisco. Su primer triunfo en el ring fue en 2004 cuando se llevó la medalla de plata del Campeonato Nacional Juvenil tras derrotar a Mario Abel Cazares.
A partir de ahí cosechó más victorias y campeonatos, ya que empezó su carrera profesional en el boxeo. Un 31 de agosto de 2007 ganó su primer cinturón en peso wélter ante Ricardo Cano en el Coliseo Olímpico de Guadalajara, desde entonces supo que los puños y guantes serían su profesión.
Ya con Eddy Reynoso en la esquina, con 19 años combatió por su primer campeonato mundial al enfrentar a Luciano Cuello por el título del CMB en las 147 libras; lo ganó por la vía del nocaut. Retuvo en ocho ocasiones, pero el estrepitoso ascenso fue cuando pactó la pelea contra Floyd Mayweather Jr.
Pese a que perdió su invicto y campeonato, la pelea le abrió opciones a tener peleas de mayor calibre. Subió a los supermedianos y cruzó camino con Julio César Chávez Jr., con su victoria buscó campeonatos.
Así llegaron los títulos del CMB, AMB, OMB, FIB en los medianos, vino sus primeras peleas contra Gennady Golovkin que consolidó su carrera y más tarde la búsqueda de la unificación en las 168 libras tras derrotar a Callum Smith, Avni Yildirim, Billy Joe Saunders y a Caleb Plant.
Su reciente defensa fue contra Ryder en el Estadio Akron, ante su gente. Ahora viene su siguiente pelea a sus 33 años contra Jermall Charlo.