La elección para renovar la gubernatura del Estado de México está a poco más de un mes de llevarse a cabo, misma que tiene mucha expectativa a nivel nacional debido a que, por primera vez, podría perder el Partido Revolucionario Institucional (PRI), con lo que se acabaría un dominio tricolor por más de nueve décadas y daría paso a una nueva élite política al frente de la entidad.
Hablar de la administración local del territorio mexiquense es remontarse al final de la Revolución Mexicana y la consolidación de las demandas populares en instituciones del Estado mexicano mediante la creación del Partido Nacional Revolucionario (PNR) —idea de Plutarco Elías Calles—, el cual en poco tiempo logró tener el control de los cacicazgos y de los incipientes partidos políticos en toda la república.
Fue en 1929 cuando, a través de una asamblea fundacional, se creó el instituto político con la idea de congregar a todas las corrientes políticas y, aunque en otros estados tardó en tener control, en el Edomex ese mismo año ganó la elección a gobernador Filiberto Gómez bajo el cobijo del PNR, comenzando así la historia que llega hasta este año.
Como se mencionó, el Estado de México no fue la excepción a la regla en cuanto regirse bajo los principios de este grupo revolucionario y, por el contrario, con el pasar de los años se consolidó como uno de los mayores bastiones del priismo, ya que lograron una militancia leal y un trabajo en conjunto —sin dejar atrás los problemas internos que se presentaron— entre las diferentes facciones que poco a poco se comenzaron a crear.
No obstante, la adhesión al movimiento tricolor de políticos y de la ciudadanía no sólo respondió a que éste se acoplara con sus ideas, sino más bien tuvo que ver con que el PNR ayudó a que las últimas disputas del movimiento revolucionario fueran cesando.
Pese a que los conflictos armados se fueron disipando hasta que no se presentara ninguno, en realidad, las disputas se trasladaron a la escena política especialmente entre los cacicazgos que querían mantener el poder en el territorio, uno de los grupos más reconocidos fue el “gomismo” y el Partido Socialista del Trabajo (PST), mismos que se afiliaron al PNR desde su creación.
Sin embargo, el ambiente de “paz social” entre la población, así como los grupos políticos no llegó instantáneamente, sino que se logró establecer hasta 13 años después ya bajo el nombre del Partido de la Revolución Mexicana (PRM) y de la mano de Isidro Fabela, el cual se dice que habría sido elegido por el presidente Manuel Ávila Camacho para eliminar los conflictos.
La supuesta intervención del Presidente de la República dentro de los intereses de la entidad no habría sido la única en la entidad, pues muchos académicos y analistas del Edomex han concordado de que todos los mandatarios habrían colocado a algunos priistas cercanos como candidatos a la gubernatura, con el fin de seguir manteniendo el poder en la entidad o no permitir que otros grupos crecieran con miras a lo nacional.
Situación que cambió hasta el proceso de 1999, pues fue en ese momento en que al interior del PRI se dio la primera elección primaria en donde la militancia designó a su candidato y eligió a Arturo Montiel, quien se presentó en los comicios y sufrió una elección reñida debido a que otros partidos comenzaron a ganar poder.
Pese a lo anterior, Montiel Rojas terminó ganando y en 2017 se volvió a repetir una elección muy reñida, pues Alfredo del Mazo Maza —actual gobernador— se llevó la elección con muy poca diferencia; sin embargo, logró consolidarse como el gobernador número 23 del PRI en el Edomex.
Actualmente la elección se decidirá entre Alejandra del Moral —candidata de la coalición Va por el Estado de México— y Delfina Gómez —representante de la alianza Juntos Hacemos Historia—, una de ella se convertirá en la primera gobernadora de la entidad, pero también se decidiría si continuará el PRI gobernando como lo ha hecho los últimos 94 años o el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) iniciará una nueva historia.