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Perros e inteligencia artificial se unen en una prueba casera para detectar cáncer en etapas tempranas

Una tecnología emergente combina el olfato de perros detectores con algoritmos de aprendizaje automático para reconocer la presencia de cáncer con alta precisión

Los científicos desarrollaron un sistema pionero que combina el olfato altamente sensible de perros adiestrados y la inteligencia artificial para identificar múltiples tipos de cáncer a partir del aliento de los pacientes. - (Imagen Ilustrativa Infobae)

En los laboratorios de una empresa emergente, un equipo de colaboradores realiza una tarea especial al detectar la presencia de cáncer en los seres humanos, no a través de biopsias o resonancias, sino con la nariz. Se trata de perros entrenados para reconocer los compuestos volátiles asociados a distintos tipos de cáncer en el aliento de los pacientes, una habilidad que ahora se complementa con inteligencia artificial (IA) para crear un sistema de diagnóstico precoz sin precedentes.

La técnica desarrollada por SpotItEarly parte de la premisa de que el aliento humano contiene señales químicas detectables que varían en presencia de ciertas enfermedades. Aunque esta idea no es nueva —estudios previos demuestran que los canes pueden identificar distintos tipos de cáncer con notable precisión—, lo innovador del enfoque radica en cómo la compañía integra este talento natural con un dispositivo tecnológico y modelos de aprendizaje automático capaces de procesar y sistematizar los hallazgos.

Pero los animales no son los únicos que participan en el proceso. Junto a ellos, algoritmos de inteligencia artificial registran las reacciones de los perros, analizan los patrones de comportamiento y refinan el modelo predictivo. Según los datos preliminares, el sistema alcanzó una precisión del 93% en ensayos con más de 700 voluntarios.

Una solución no invasiva, accesible y con potencial global

Desde hace varios años, la ciencia entrena perros para que reconozcan el olor químico que segrega el cuerpo humano ante ciertas enfermedades. -(Imagen Ilustrativa Infobae)

“Los perros pueden detectar enfermedades como el cáncer en etapas muy tempranas, incluso antes de que los síntomas aparezcan. Lo que hicimos fue transformar esa habilidad en una tecnología reproducible y escalable”, explicó Yoav Dagan, CEO y cofundador de SpotItEarly, durante una presentación reciente.

A diferencia de otras pruebas médicas, esta técnica resulta menos invasiva y más accesible. “El paciente simplemente respira por una boquilla, como si inflara un globo. No se necesita extracción de sangre ni preparación previa”, detalla Dagan. Esto es de especial relevancia en países donde el acceso a métodos de diagnóstico convencionales es limitado, o donde la cultura médica no favorece los chequeos preventivos.

La propuesta de esta empresa busca llenar ese vacío al ofrecer una herramienta de detección temprana de bajo costo, portátil y aplicable en contextos comunitarios. Según sus creadores, el sistema podría instalarse en farmacias, clínicas móviles o centros de salud rurales, llevando el diagnóstico temprano a una escala sin precedentes. “La idea es llegar antes. El cáncer, detectado en sus primeras fases, puede ser tratado con mejores pronósticos. Pero muchas personas llegan tarde porque no tienen cómo o dónde hacerse los exámenes”, apuntó su director en plática con New York Post.

A medida que se amplía la muestra de pacientes y se entrena a más perros, el modelo de IA también evoluciona, volviéndose más preciso y robusto. “La IA tiene la ventaja de aprender de los aciertos y errores. Cada vez que un perro detecta algo, esa información se convierte en un dato que mejora el algoritmo. Es como crear una memoria olfativa digital”, explican desde el equipo técnico.

La herramienta canina con respaldo científico

Una nariz entrenada y un algoritmo se unen en la nueva frontera en la detección temprana del cáncer. - (Imagen Ilustrativa Infobae)

El uso del olfato animal en medicina tiene antecedentes documentados desde hace varios años. Desde principios de los años 2000, distintos estudios reafirman que los perros pueden detectar melanomas, cáncer de vejiga, pulmón y mama con tasas de acierto superiores al 80 por ciento. El secreto está en su sistema olfativo, que contiene hasta 300 millones de receptores (frente a los 5 millones del ser humano) y permite percibir concentraciones minúsculas de compuestos orgánicos volátiles (COVs).

La diferencia con iniciativas anteriores, muchas de las cuales no trascendieron el plano experimental, es que la herramienta nueva que conjunta a la IA es que logra integrar la labor de los canes dentro de un flujo de datos estructurado, registrable y escalable. Gracias a esto, el sistema puede replicarse en otros países y contextos, reduciendo el margen de error subjetivo que implicaba depender exclusivamente de los perros.

“Los perros tienen un olfato increíble, pero también se cansan, se distraen o necesitan pausas. Al añadir un componente de IA que aprende de sus patrones, el proceso se vuelve más confiable y constante”, explicó la doctora Tami Liebermann, asesora científica de la empresa y profesora del Instituto de Ciencia Weizmann.

Además de este caso, diversas tecnologías desarrolladas en los últimos años detectan cáncer a partir de imágenes, muestras de sangre y análisis genéticos. Sin embargo, pocas logran combinar la sensibilidad biológica de los animales con la precisión matemática de los algoritmos, y hacerlo en un formato tan simple como una exhalación.

Expertos como Lori M. Teller, profesora de medicina veterinaria en la Universidad Texas A&M, coinciden en que el potencial olfativo de los perros no está siendo suficientemente aprovechado. “Sabemos que los perros pueden detectar cambios bioquímicos antes de que las pruebas clínicas lo evidencien. Incorporarlos como herramienta diagnóstica es una oportunidad para acelerar la medicina preventiva”, señaló Teller en una reciente publicación académica.

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