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PRIMERAS IMPRESIONES | Call of Duty: Modern Warfare 4 - Un regreso triunfal del modo campaña

Luego de varios traspiés, Call of Duty vuelve a encaminar uno de sus modos más importantes: la campaña de Call of Duty: Modern Warfare 4 apunta a ser todo lo que los fans pedían

Call of Duty: Modern Warfare 4, de Infinity Ward.

Call of Duty es una franquicia que, históricamente, siempre sacó títulos divertidos para un público masivo que año tras año vuelve a buscar más de lo mismo. Eso no significa que la calidad de la propuesta haya estado alguna vez en duda, por el contrario Activision se encargó de armar un ciclo de desarrollo a través de varios estudios para garantizar un suministro anual de entregas de una calidad relativamente homogénea.

En 2023, Sledgehammer Games nos dió Call of Duty: Modern Warfare III con una campaña interesante pero con varias misiones genéricas y tan breve que nos dejó con sabor a poco. En 2024 Treyarch lo resolvió con Call of Duty: Black Ops 6, pero al año siguiente nos dio la peor campaña de la historia de la franquicia y sacudió la fe de los usuarios más fieles. Call of Duty: Modern Warfare 4 tiene una ardua tarea por delante: debe recuperar el prestigio de la saga en todos los frentes, comenzando por la campaña. Por suerte para los jugadores, 2026 es el año de Infinity Ward y hasta el día de hoy sus juegos son sinónimo de calidad. El acceso anticipado nos permitió jugar la campaña completa y podemos decir con confianza que superó con creces nuestras expectativas.

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Call of Duty: Modern Warfare 4, de Infinity Ward.

La campaña continúa la narrativa establecida en el juego anterior, con un resumen opcional ideal para quienes necesiten un recordatorio, y nos muestra que el Capitán Price sigue siendo uno de los hombres más buscados. Sin spoilearles el argumento y las vueltas de tuerca de la historia, les puedo adelantar que el escenario que nos presentan es tan inmersivo como apasionante. Luego de la misteriosa muerte de su líder, Corea del Norte invade la frontera sur en un ataque coordinado facilitado por el uso de una tecnología sin precedente.

La historia se desarrolla a través de dos arcos temporales que eventualmente se conectan. Por un lado los hechos previos a la invasión, protagonizados por Price y compañía; por el otro un grupo de soldados aliados que presencian la invasión en primera persona durante el presente. A su vez, podremos vivir en carne propia los eventos que desatan la crisis dentro del gobierno militar de Corea del Norte, a través de personajes interpretados por un grupo excelente de actores que garantizan la inmersión en cuestión de minutos.

A nivel técnico la campaña de Call of Duty: Modern Warfare 4 es una maravilla. Es destacable el nivel de producción en general, en especial las capturas faciales de los actores y la calidad de los diálogos. Los efectos de iluminación en tiempo real, el apartado sonoro, las colisiones y la cantidad de partículas que se desprenden durante los enfrentamientos ofrecen un espectáculo bélico abrumador. De más está decir que se entiende por qué Infinity Ward dejó atrás el lastre de las consolas de generación anterior, el resultado se ve y se siente a la hora de jugar. Sin dudas es una decisión que rendirá sus frutos en el resto de los modos de juego.

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Call of Duty: Modern Warfare 4, de Infinity Ward.

Esta campaña cumple con todo lo que solía estar garantizado en la franquicia. Un gunplay pulido, con armamento realista y situaciones espectaculares que, aunque inverosímiles, técnicamente podrían suceder. Con esto me refiero a que no vamos a ver zombies, control mental ni máscaras especiales que oculten la identidad de un personaje. Call of Duty: Modern Warfare 4 habla de problemas políticos, golpes de estado, traiciones y el rol que el gobierno asigna a sus fuerzas bélicas. La acción es espectacular, las persecuciones dignas de un gran blockbuster hollywoodense, y la escala en la que se desarrolla es simplemente abrumadora.

Infinity Ward no se conformó con visitar los lugares comunes de su propia historia con la saga, aunque vamos a ver guiños y situaciones familiares, es una de las campañas mejor balanceadas y divertidas. Pasamos de una misión de infiltración clásica a una persecución frenética, conduciendo a toda velocidad, derribando un helicóptero con un lanzagranadas para luego sobrevivir a una invasión en medio de la noche. Cada una de las 16 misiones tiene una propuesta interesante, divertida y espectacular.

Una de las misiones, Stranded, rompe con el ritmo de juego para ofrecernos la posibilidad de explorar un extenso mapeado con libertad. Esto no es novedoso, porque ya lo habíamos visto mal implementado en Call of Duty: Modern Warfare III y Call of Duty: Black Ops 7, pero sí deja en evidencia el abismo de calidad que hay entre Infinity Ward y el resto de los estudios que desarrollan las entregas hermanas. En lugar de volverse un tedio con objetivos genéricos, esta misión nos permite recorrer el mapa helado, tomar puestos de avanzada y mejorar nuestro equipamiento.

Call of Duty: Modern Warfare 4, de Infinity Ward.

Lo más interesante es que todo es completamente opcional. Si no queremos hacerlo podemos usar el viaje rápido hacia las tres misiones principales, que están diseñadas como los niveles lineales del resto de la campaña, y seguir jugando como si nada. Esto deja en claro que el estudio principal de Call of Duty sabe exactamente lo que falló en entregas anteriores y entiende bien cómo complacer a todos los tipos de audiencia con un par de opciones bien puestas. La combinación entre mapa abierto y misiones principales lineales, diseñadas con cuidado y no simplemente un pasillo con objetivos, es la prueba definitiva de ello.

Otro de los puntos a favor es que, por primera vez en un largo período, no vamos a estar distraídos buscando documentos u objetos ocultos en las misiones. Es una experiencia de acción con un fuerte énfasis narrativo que busca la inmersión por sobre todas las cosas y, al ver correr los créditos, es evidente que lo consigue. Más allá de ser el cierre de una etapa para la saga, cumple con la función de presentarnos a un nuevo grupo de protagonistas que terminan ganánandose nuestra simpatía a fuerza de situaciones fantásticas. Al completarla desbloquearemos un par de modos de dificultad para volver a jugarla con un desafío elevado, y un modo de “una sola vida” que sólo los más habilidosos podrán completar.

La campaña de Call of Duty: Modern Warfare 4 es un regreso a las formas para Call of Duty y un recordatorio de que hoy en día Infinity Ward sigue siendo el estudio que mejor desarrolla la franquicia. Son ocho horas de acción inmersiva, visualmente impactante y absolutamente espectacular. Es el cierre narrativo que merecía el arco iniciado en 2019 y una gran carta de presentación para lo que nos espera en el resto de los modos que se estrenarán a lo largo de la semana. Sin dudas, es la mejor campaña de esta década y el nuevo estándar por el que debería regirse.

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