Thick As Thieves: un heredero modesto del sigilo clásico

El nuevo juego de OtherSide Entertainment apuesta por el modo cooperativo, la época victoriana y la nostalgia hacia el querido Thief

Google icon
Thick As Thieves - OtherSide Entertainment

Lo bueno de títulos como Thick As Thieves es que tienen una propuesta que a simple vista, no resulta inalcanzable. No llega con mucha parafernalia, ni con promesas de campañas eternas o más de cien horas pegado a la pantalla para superar un nivel, fase o área. Por lo contrario, aparece como una propuesta más pequeña, tímida, pero no por eso menos divertida.

Estamos frente a un juego de sigilo cooperativo de esos que no intentan reinventar la rueda, sino que, justamente, quieren recuperar ese alma de los juegos de sigilo de antaño que un poco desaparecieron. La gente de OtherSide Entertainment son sus desarrolladores y se nota que en su época jugaron mucho al Thief, pero no lo planteo como copia sino más bien como un firme homenaje.

Thick As Thieves - OtherSide Entertainment

El título se sitúa en una Escocia alternativa de principios del siglo XX, donde magia, arquitectura victoriana y crimen organizado conviven bajo la sombra de una misteriosa gema sobrenatural, en una búsqueda similar que recuerda a Dishonored, The Order: 1886, o incluso Assassin’s Creed Syndicate. Si le buscamos la vuelta, también hay un poco de Bloodborne o Nightmare Creatures, si me lo permiten.

PUBLICIDAD

La premisa es simple y no requiere mucho caos narrativo. Tenemos que entrar a ciertos lugares, “tomar prestado” lo que corresponde y escapar. Se puede jugar en solitario o acompañado por otro jugador (lo mismo de siempre: con amigos las cosas son mejores), y la experiencia general gira alrededor de contratos, infiltraciones y saqueos dentro de dos grandes escenarios reutilizados a lo largo de una campaña de 16 misiones.

Thick As Thieves - OtherSide Entertainment

Los objetivos cambian, pero la estructura se mantiene constante y nos permite entender qué es lo que tenemos que hacer y cómo acercarnos a ello, independientemente del objetivo. Esa repetición, lejos de ser tediosa, puede tener dos aristas. Por el lado positivo, nos permite aprender y memorizar diferentes rutas y patrones para avanzar. Por otro lado, es un título que no ofrece mucha rejugabilidad.

Acá entra la mirada personal. Hay quienes buscan jugar, superar el desafío propuesto y pasar a otro, y quienes buscan una experiencia más estirada en el tiempo. En mi caso, soy del primer grupo y agradezco que existan este tipo de opciones. Juegos que propongan algo concreto, de corta duración, que nos permita terminarlo en un corto periodo de tiempo y seguir con lo mío.

PUBLICIDAD

Thick As Thieves - OtherSide Entertainment

Lejos de entrar en comparaciones (porque sé que no las hay), aplaudí Mixtape por eso mismo. Fue una experiencia que mejoró completamente un día bastante negro que venía teniendo. Lo terminé, y pude seguir con otra cosa, con una actitud completamente renovada.

Volviendo a Thick As Thieves, estamos hablando de un juego que es puro sigilo. No hay combates tradicionales ni margen para irse a los golpes cuando un plan se ve afectado por cuestiones que no pudimos controlar. El diseño apuesta casi por completo a esconderse, manipular el entorno y usar herramientas como bombas de humo, ganchos, disfraces o gadgets, en una dinámica que a los más viejos les quitará una sonrisa al pensar en la saga Tenchu.

Thick As Thieves - OtherSide Entertainment

Jugarlo de forma cooperativa, por una cuestión lógica de concepto, y no solo de mecánicas y gameplay, potencia mucho esa idea al poder dividir tareas, generar distracciones y coordinar movimientos. Sé que es de mucha simpleza decir que, acompañados, la experiencia encuentra su versión más definitiva. Pero, sinceramente, se nota sobremanera la diferencia.

A nivel audiovisual, el juego entiende sus límites y no se vuelve ostentoso. No busca realismo extremo ni despliegues técnicos descomunales, sino que apuesta por una estética medio “cartoon”, casi como una mezcla entre Fortnite y el ya nombrado Thief. Como toda obra victoriana, tiene una paleta sobria de colores.

Thick As Thieves - OtherSide Entertainment

El diseño general consigue vender muy bien esa mezcla de steampunk, fantasía y humor oscuro, mientras que el sonido cumple su función a la perfección. Como dije, existe la sensación de una producción consciente de su escala y construida alrededor de una idea muy específica, sin salirse de los márgenes de sus propias hojas. El potencial es evidente.