La historia de Arco sigue a un chico que descubre que puede viajar al pasado al ponerse una capa de colores. Ese gesto tan simple abre la puerta a un viaje en donde el tiempo, la memoria y las decisiones se unen en una aventura sobre lo que significa crecer y lo que le espera al futuro de la humanidad.
En un momento en donde estamos acostumbrados al estímulo constante y a la animación sobrecargada que apunta únicamente a un público infantil, hay que destacar lo hermoso que es que Arco apueste a un estilo de animación más tradicional.
De hecho, resulta imposible no ver algunos guiños al cine de Hayao Miyazaki en paisajes rodeados de naturaleza y temáticas que tienen algo de la impronta de producciones de Studio Ghibli como Mi Vecino Totoro o Kiki: Entregas a Domicilio. En el marco de su estreno, en Malditos Nerds pudimos hablar con Ugo Bienvenu, que nos dijo que el motivo por el que se decidió por esta tecnología se debe simplemente a que hay más magia en la animación 2D y que la sencillez es la clave para narrar.
Con respecto al género, si bien estamos ante una película de ciencia ficción, Arco no busca crear futuros extraños y alejados del nuestro sino que intenta crear nuestro mismo mundo agrandando los conflictos que ya tenemos, como el del cambio climático.
En definitiva, lo más lindo de estos proyectos independientes es que se puede ver el amor y el esfuerzo de todos los involucrados por ver esta historia en la pantalla grande: Ugo cuenta que invirtió mucho dinero de sus propios fondos durante tres años con oficinas y un pequeño equipo de animadores hasta conseguir una distribuidora para el lanzamiento global de la película. La productora de Natalie Portman (que además pone la voz de uno de los personajes en su versión en inglés) fue la que terminó de apostar por Arco poniendo el resto de la financiación y ayudando a su distribución.
Con una muy merecida nominación al Oscar en el rubro de animación, Arco es una propuesta sumamente original que demuestra que todavía hay espacio para contar historias con personalidad. Por más historias así.