Rainbow Six Siege es uno de los juegos con la escena competitiva de esports más importante en estos últimos años. El juego de Ubisoft supo posicionarse desde su lanzamiento como uno de los shooters a seguir para los fanáticos del juego táctico, y muchos equipos latinoamericanos de esports se han desempeñado en esta disciplina.
Recientemente, el equipo Alpha Team consiguió coronarse como campeones de la liga BLAST R6 Latam, siendo así el primer equipo argentino no solamente en conseguir este título, sino también en clasificar al Major que tiene lugar en Montreal.
Para palpitar esta tan importente competición, pudimos conversar con algunos de los miembros del galardonado equipo: Martín Campaña Chifflet, Ivan Federico “Ragnar” Dal Molin, y Nazareno Ciro “Naza” Ghione. Los jugadores nos contaron cómo fue el camino a la victoria en la liga latinoaméricana, cuáles son sus esperanzas para esta competición internacional y más.
PUBLICIDAD
—Primero que nada, felicitaciones por la victoria y por su consiguiente clasificación al Major. Es un poco rutinario, pero realmente me interesa saber: ¿Cómo se sienten? Ahora que ya pasaron unos días, ¿son conscientes de que se van a Montreal?
Martín Chifflet: —La verdad que todavía no puedo creer que en este periodo tan corto de tiempo hayamos podido llegar a ser campeones de Latinoamérica. Porque no es solo ir al Major, es ser campeones de Latinoamérica. Ser el mejor equipo de Latinoamérica. Haberle ganado al equipo que venía 10-0. Y no solo ganarle una vez, sino ganarle dos veces seguidas.
Ragnar: —Sí, la verdad que es un sueño hecho realidad. Creo que desde que empecé a jugar hace ya mucho tiempo, el objetivo más grande era poder clasificar al Major. Y después de muchos años, se pudo. Al principio de la temporada nadie esperaba todo esto. Todavía creo que es un logro todavía más grande de lo que ya es.
PUBLICIDAD
—Sin lugar a dudas, sobre todo con lo competitiva que se ha vuelto en nuestra región, sobre todo en Rainbow Six, lo que me lleva también a preguntarles: ¿Cuál creen que fue el diferencial que hizo que en este poco tiempo puedan realmente ser el mejor equipo de Latinoamérica?
Martín Chifflet: —Es verdad, la región mejoró bastante competitivamente, y también el Norte se debilitó un poco en algunas partes. Hubo equipos que vinieron de Open Qualifier desde Estados Unidos, Europa, Brasil… Nosotros vinimos de Open Qualifier, pudimos ganarlos, gracias a Dios, y hacer una buena liga. Pero es verdad, se fortaleció mucho la liga, comparado con años anteriores.
—¿Qué creen que fue lo que hizo que terminen siendo el mejor equipo? ¿Fue la química que tienen entre ustedes? ¿Fue la preparación que hicieron?
PUBLICIDAD
Ragnar—Yo creo que fue la confianza que le tenemos uno al otro, más que nada. Porque fuimos con un sexto jugador que nunca había debutado, y la verdad que eso no le pesó nunca. Creo que ninguno sintió presión para jugar, porque como no estábamos yendo con el equipo completo, no teníamos absolutamente nada que perder. Y creo que eso, que al principio era algo malo, terminó siendo algo positivo, y ayudó al equipo a que, a pesar de todo, fluyera.
Martín Chifflet: —También es verdad que el equipo se preparó dos meses enteros, con rutinas de entrenamiento de entre 12 y 14 horas diarias. Entrenamos con otros equipos, revisábamos nuestras repeticiones para encontrar errores y todo eso durante dos meses sin pausa.
—Indudablemente valió la pena. Y sobre esto de jugar sin presión, me interesa preguntarles, ¿cómo van a lidiar con eso ahora que se van al Major? ¿Cómo se encara ahora un Major después de la impresión que dieron?
PUBLICIDAD
Martín: —Cuando nosotros fuimos a México, ya sin nuestro jugador más importante, Gaspro, ya sabíamos que la presión la tenían los otros. Nosotros, por así decirlo, pensamos que íbamos de vacaciones. Y la presión desde el primer día, la tenían ellos. Nosotros vamos a jugar a nuestro juego y les vamos a ganar. Con presión o no. Al Major, yo por lo menos voy con una mentalidad de aprender experiencias nuevas y ver cómo equipos de tan alto nivel se mantienen a lo largo de varios años. Eso es algo inexplicable a veces.
Otra cosa que aporta es que a Latinoamérica, nunca le fue bien en ninguna de las competencias internacionales. Entonces ahí también es donde nos sacamos presión. Obvio que algo de presión nos genera, pero las expectativas ya son muy bajas comparado a los años anteriores donde la región ha jugado torneos internacionales.
—Martín, vos por tu parte tenés solamente 20 años. ¿Cómo se siente estar en este equipo siendo una persona tan joven, y que también tiene tanta visión y tanta hambre de gloria?
PUBLICIDAD
Martín Chifflet: —La verdad es que me siento muy cómodo en el equipo desde el momento que entré. Yo empecé con 19 años sin ninguna experiencia competitiva para nada. Cuando me empezaban a corregir cosas, yo pensaba que se la agarraban conmigo. Pero a lo largo de los meses te vas dando cuenta que no, que no es algo personal y el coach solo quiere lo mejor para el equipo. Así que con eso en mente yo paré de disgustarme, y pude verlo de otra forma el juego.
—¿Hubo algo que te ayudó a entender un poco más el trabajo que hay hacer con el equipo o lo fuiste descubriendo solo?
Martín Chifflet: —Es un poco de ambos. Yo cuando comencé veía mucho a los jugadores de Brasil y pensaba “¿Cómo hacen para ser tan buenos?”. Entonces veía repeticiones, seguía rutinas, todo de una manera premeditada para siempre tener un rendimiento parecido. Incluyendo hacer algo aparte de jugar, porque jugar 12 horas al día te lleva a una saturación que es inimaginable. Hay gente que dice que solamente jugás “jueguitos”, pero jugar 14 horas seguidas durante dos meses te satura. A veces no quería entrenar, pero no se puede faltar, tenés que entrenar porque es tu trabajo.
PUBLICIDAD
Además, mi rol dentro del juego es el más agresivo. Entonces yo siempre me llevé la mayor de las críticas de Gaspro, el coach. Normalmente soy el que mata primero o el que muere primero. Y al ser nuevo en la escena competitiva eso me llevó a morir muchas veces primero y a desequilibrar la ronda para mi equipo. Después de ver los videos, fui encontrando el balance y ahora es prácticamente al revés esa situación.
—Naza, tu historia es súper increíble y rica. Sos una persona que incluso estuviste a punto de eliminar a Alpha Team en clasificatorias y terminás entrando para poder jugar los playoffs y eventualmente ganar. ¿Qué se siente? ¿Cómo fue todo este viaje personal para vos?
Nazareno Ghione: —La verdad fue todo un sueño. Empezar jugando contra ellos fue complicadísimo con el equipo que teníamos. La verdad nosotros queríamos eliminar a Alpha y entrar a la liga, era un sueño. Pero ahora, ir al Final Four con Alpha, es algo que nunca me imaginé. Y mucho menos ir a un Major. Yo fui con la mentalidad de jugar y tener experiencia nueva, y demostrarme cómo soy yo como jugador. Tenía miedo también por la presión, pero de nuevo, por suerte pudimos jugar sin esa presión y terminar saliendo campeones.
PUBLICIDAD
—¿Y cómo en qué momento de la competición se dieron cuenta que, si hacían tal o cual cosa, podían terminar ganando?
Nazareno Ghione: —Cruelty no fue un oponente fácil pero no pensé que iba a ser tan fácil. El equipo venía tan bien en la Liga del Norte pero cuando vimos una de sus partidas pensé “ya está, si jugamos tranquilos, estamos en el Major”.
—Ragnar, vos sos un poco más grande que el resto y tenés mucha experiencia en Rainbow Six. ¿Cómo se siente esto para vos? ¿Hubo algún momento previo a estar cerca de ganar donde pensaste que tenías el equipo como para poder hacer algo importante?
PUBLICIDAD
Ragnar: —Durante todos mis años de experiencia, casi siempre todos los equipos los armé yo. Siempre tuve un buen ojo para elegir jugadores nuevos. En el 2020, cuando fue el primer año del competitivo que estaba profesionalizado acá, también elegí 4 jugadores que nunca habían competido en absolutamente nada y salimos campeones. Siempre como que tuve eso, y este año también. A pesar de todo lo que nos había pasado, nos fue bastante bien, pero llegado un momento decidimos que teníamos que hacer un cambio para terminar primeros y nos la jugamos metiendo dos novatos, y salió bastante bien.
También, como dijo Martín antes, entrenamos mucho. Eso fue porque uno de los chicos estaba terminando la facultad y esperamos a que termine para hacer esos dos meses intensos. Después de eso se notaba la mejoría del equipo, y yo creo que a partir de ahí estaba seguro que ganábamos la liga. Sabía que nuestro único rival iba a ser Cruelty, pero si todo salía bien clasificar al mejor no iba a ser un problema, y así fue.
—Por lo que decís, indudablemente sabés cómo armar equipos campeones, y me gustaría preguntarte: ¿Qué es para vos lo que hace falta para armar un equipo campeón?
Ragnar: —Yo creo que hace falta mucha dedicación. Aunque las cosas salgan mal, darle para adelante igual. El esfuerzo es algo muy importante; si me pedís que elija entre alguien que no sea tan tan bueno pero dedicado o elegir a una persona que es muy buena pero no es dedicada, prefiero al primero, porque sabés que va a crecer gracias a su dedicación.
—¿Y qué se hace cuando no cuando no se gana? ¿Cómo se mantiene la moral y la confianza en el trabajo en equipo cuando los resultados no se dan?
Ragnar: —Durante muchos años yo me acostumbré bastante a ganar. Si no te gusta perder, tenés que esforzarte el doble para poder ganar. Creo que nunca di tanto como en esos meses de entrenamiento para esta competición. Uno termina un poco desgastado después, pero como rinde fruto, da gusto hacerlo.
—Para cerrar, ¿qué es lo que sienten que tienen que hacer para terminar llevándose tan ansiado premio del Major? ¿Cuál creen que es el objetivo a superar para volver a ser campeones?
Martín Chifflet: —En Montreal nuestro sueño sería llegar a fase 1 y ser el primer equipo latinoamericano en ir al Invitacional, pero es complicado. En lo personal me encantaría ser de los primeros jugadores en ir a jugar a la liga de Brasil, que es la más competitiva ahora mismo. Ese sería mi sueño, pero sé que es muy imposible.
Ragnar: —Yo creo que este equipo tiene nivel para demostrar más de lo que mostró el resto de los equipos de Latinoamérica. El partido de la final estuvo parejo, pero demostramos la diferencia de nivel. Si todo sale bien y el equipo puede viajar completo, yo creo que podríamos pasar a fase 2 y llegar lejos. Hasta te digo que incluso podríamos llegar a fase 3 si se dan las cosas.
Nazareno Ghione: —La verdad si conseguimos lo necesario para viajar todos y puede ir Gaspro, esta vez seguramente el equipo llegue a fase 2 y fase 3. Si va a Gaspro, el equipo es muy distinto. Ojalá que se pueda.