El conflicto entre el Colegio Médico de Honduras y las autoridades de salud se acerca a cumplir un mes, mientras los efectos de las jornadas de protesta comienzan a sentirse entre los pacientes que dependen del sistema público para recibir consultas, tratamientos y procedimientos.
Por cuarta semana consecutiva, el gremio convocó a sus agremiados a asambleas informativas en los diferentes centros de trabajo del país. La jornada está prevista desde las 7:00 hasta las 19:00.
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Aunque el Colegio Médico de Honduras (CMH) estableció que las emergencias y las áreas críticas deberán mantenerse cubiertas, otros servicios pueden experimentar interrupciones, retrasos o reprogramaciones.
Para quienes esperan una consulta, sin embargo, la diferencia entre un servicio crítico y una atención programada puede significar semanas adicionales de espera.
Una espera que se prolonga
Jorge Barrientos relató a Infoabe que lleva dos semanas intentando reagendar una cita. “Por segunda semana, no encuentro cupo ya que no hay atenciones”, relató. Su caso refleja una de las consecuencias más directas del conflicto: una consulta que no se realiza no necesariamente encuentra un nuevo espacio de manera inmediata.
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Para muchos pacientes, obtener una cita implica desplazarse desde otros municipios, gastar en transporte y dedicar una jornada completa al proceso. Cuando la atención se suspende, todos esos costos pueden repetirse al momento de buscar una nueva fecha.
La situación también preocupa a Rosa Zavala, quien asegura que deberá continuar esperando mientras su estado de salud se deteriora. Zavala hizo un llamado tanto a los médicos como a las autoridades para que encuentren una solución al conflicto y se restablezca la atención para los pacientes que permanecen a la espera.
El CMH mantiene su posición y exige el cese inmediato de los despidos y el reintegro de profesionales separados de sus puestos, además de la firma de contratos con gestores. También reclama la centralización de las redes descentralizadas de salud y el cumplimiento del pago de la base salarial en las instituciones donde trabajan los médicos.
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A estas exigencias se suman el pago del reajuste salarial correspondiente al IPC y al componente bienal de 2026, así como un incremento para los médicos residentes.
Salarios y contratos pendientes
El presidente del CMH, Samuel Santos, señaló entre los principales puntos de la controversia la falta de cumplimiento de compromisos económicos y laborales con los profesionales de la salud. Entre las demandas del gremio figuran el pago de salarios atrasados y la firma de contratos e interinatos que, según el gremio, permanecen pendientes. Los médicos también reclaman el pago de bonificaciones a jubilados y otros compromisos laborales.
La disputa no se limita a una sola demanda: el listado del CMH reúne asuntos salariales, contractuales, presupuestarios y relacionados con la organización del sistema sanitario.
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El gremio exige que el 12% del Presupuesto General de la República sea destinado al sector sanitario, lo que incorpora al conflicto una discusión que va más allá de los salarios: cuánto dinero debe recibir el sistema público y cuáles deberían ser las condiciones para garantizar una atención adecuada a la población.
El CMH indicó que las emergencias y áreas críticas deberán permanecer cubiertas durante las jornadas de asambleas. Para ello, los jefes de los diferentes programas deberán garantizar el recurso médico necesario para mantener esos servicios en funcionamiento.
El costo de perder una cita
Volver a conseguir un cupo significa, en muchos casos, solicitar nuevamente una consulta, trasladarse hasta un centro asistencial y asumir gastos de transporte. Para quienes trabajan, también puede representar otro día perdido. El impacto es todavía mayor para quienes requieren controles periódicos o seguimiento de enfermedades que necesitan atención continua.
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Un conflicto con dos caras
Barrientos suma dos semanas intentando conseguir una nueva cita. Zavala asegura que su estado de salud continúa deteriorándose mientras espera. Son situaciones diferentes, pero ambas reflejan el mismo problema: la atención que no ocurre también tiene un costo para el paciente.
A casi un mes del inicio de las medidas, la disputa enfrenta a los médicos —que reclaman salarios pendientes, contratos, reajustes, reintegros y mayores recursos para la salud pública— con los pacientes, que esperan que esas diferencias se resuelvan sin que el acceso a los servicios continúe deteriorándose.
Por ahora, el CMH mantiene la convocatoria a sus agremiados y las autoridades deberán responder a un conflicto que se acerca al mes. Mientras las negociaciones continúan, Jorge Barrientos sigue buscando una cita y Rosa Zavanal sigue esperando atención.
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