El salario mínimo en Honduras podría experimentar un nuevo ajuste automático si la inflación interanual registrada en diciembre de 2026 supera el 7 %, de acuerdo con la cláusula de salvaguarda incorporada en el acuerdo que regula los salarios mínimos para 2026 y 2027.
El ministro de Trabajo, Fernando Puerto, explicó que el Gobierno deberá esperar hasta diciembre para conocer el dato oficial del Banco Central de Honduras (BCH) y determinar si corresponde activar ese mecanismo.
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La Secretaría de Trabajo mantiene publicado el Acuerdo SETRASS-233-2026, que regula el ajuste salarial para ambos años y forma parte de un acuerdo tripartito entre Gobierno, trabajadores y sector empresarial.
La lógica del mecanismo es evitar que el aumento pactado quede demasiado por debajo del crecimiento de los precios.
Para 2026, el acuerdo establece incrementos diferenciados según el tamaño de las empresas: 6 % para micro y pequeñas empresas con entre uno y 50 trabajadores y 7 % para medianas y grandes empresas con 51 empleados en adelante.
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Si la inflación interanual de diciembre supera el 7 %, el acuerdo establece que deberá aplicarse el ajuste correspondiente de manera automática.
Eso no significa que el salario vaya a subir necesariamente otra vez. La condición es que el dato oficial del BCH rebase ese umbral.
La inflación mide cuánto aumentan, en promedio, los precios de bienes y servicios durante un período determinado.
Cuando los precios crecen más rápido que los salarios, el poder adquisitivo disminuye, incluso si el trabajador nominalmente gana más dinero.
Un empleado puede recibir un incremento del 7 %, pero si los precios suben más que eso, su salario real pierde capacidad para comprar alimentos, pagar transporte, vivienda o servicios.
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Por esa razón, la inflación ha sido utilizada durante años dentro de las negociaciones del salario mínimo hondureño como un indicador para proteger parcialmente el ingreso de los trabajadores.
En acuerdos anteriores, Honduras estableció disposiciones similares. En 2022, por ejemplo, se acordó que si la inflación de diciembre superaba el reajuste previsto para 2023, el salario mínimo debía actualizarse con base en la inflación observada.
La inflación interanual terminó entonces en 9,8 %, lo que llevó a emitir una nueva tabla salarial para 2023.
También el acuerdo de salarios mínimos para 2024 y 2025 contempló una salvaguarda vinculada al comportamiento de los precios.
El salario mínimo hondureño no corresponde a una sola cantidad nacional.
La tabla distingue entre actividades económicas y tamaño de las empresas, por lo que cualquier reajuste derivado de la cláusula deberá trasladarse a cada categoría salarial vigente.
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Eso implica que, en caso de activarse, Trabajo tendría que publicar una actualización oficial con los nuevos montos.
El propio acuerdo vigente establece la estructura diferenciada para 2026 y 2027.
El próximo punto de referencia será, por tanto, el cierre de 2026.
Para los trabajadores, una inflación superior al 7 % abriría la puerta a una compensación adicional destinada a proteger su poder adquisitivo.
Para las empresas, especialmente aquellas intensivas en mano de obra, significaría un incremento adicional en costos laborales.
La discusión no se definirá antes de tiempo: será el dato de inflación interanual publicado por el BCH en diciembre el que determine si la cláusula se activa o no.
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