El hondureño murió alrededor de las 7:30 de la mañana en el Hospital General Atlántida, donde permanecía ingresado desde hacía varios meses debido a las complicaciones que presentaba en su estado de salud.
El fallecimiento fue confirmado por Sergio Hernández, director del Hospital General Atlántida, quien explicó que Hilsaca padecía una enfermedad renal crónica en etapa terminal, además de otras condiciones que habían complicado su estado durante los últimos meses.
Hilsaca, quien llegó a pesar más de 600 libras, había sido reconocido públicamente por su condición de obesidad mórbida y por las dificultades que enfrentaba diariamente debido a su estado físico.
PUBLICIDAD
Su caso había generado atención a nivel nacional, especialmente por los desafíos que representaba su atención médica y las limitaciones que enfrentaba para realizar actividades cotidianas.
Durante los últimos meses de su vida, Hilsaca permaneció en una habitación del Hospital General Atlántida, en La Ceiba, bajo vigilancia y atención del personal médico.
Su estado de salud presentó diferentes momentos durante el periodo de hospitalización, en medio de las complicaciones provocadas por la enfermedad renal crónica terminal.
PUBLICIDAD
Como parte de su tratamiento, recibió sesiones de diálisis, procedimiento utilizado para sustituir algunas de las funciones de los riñones cuando estos han dejado de funcionar adecuadamente.
De acuerdo con la información proporcionada sobre su caso, después de recibir tratamiento de diálisis sus familiares tomaron la decisión de que permaneciera bajo atención médica en el centro hospitalario.
Sin embargo, su condición continuó siendo delicada debido a la combinación de enfermedades que padecía.
Además de la enfermedad renal crónica terminal y la obesidad mórbida, Hilsaca padecía cardiopatía hipertensiva, una condición relacionada con los efectos de la presión arterial elevada sobre el corazón.
PUBLICIDAD
El director del Hospital General Atlántida explicó que el centro asistencial proporcionó a Hilsaca el espacio y los insumos disponibles para garantizar su atención médica.
No obstante, el funcionario también reconoció las dificultades que representa para un hospital atender durante periodos prolongados a pacientes que requieren condiciones especiales debido a su estado físico.
Pese a los cuidados proporcionados durante su permanencia en el centro asistencial, su condición continuó deteriorándose hasta que finalmente falleció durante la mañana de este sábado.
PUBLICIDAD
La historia de Nasser Hilsaca había sido seguida por medios de comunicación y ciudadanos debido a las dimensiones que alcanzó su problema de obesidad.
Con un peso superior a las 600 libras, su condición física le generaba importantes dificultades para desplazarse y desarrollar actividades de la vida cotidiana.
Su ingreso al Hospital General Atlántida representó también un desafío para el personal médico debido a la necesidad de adaptar los cuidados a sus condiciones particulares.
PUBLICIDAD
Durante su permanencia en el centro asistencial, los médicos atendieron las distintas complicaciones que presentaba, entre ellas las relacionadas con el funcionamiento de sus riñones y su condición cardiovascular.
La enfermedad renal crónica avanzó hasta alcanzar una etapa terminal, lo que hizo necesario el tratamiento de diálisis y una vigilancia médica constante.
El deceso de Hilsaca ocurrió aproximadamente a las 7:30 de la mañana de este sábado, según confirmó el director del Hospital General Atlántida.
La causa inmediata estuvo relacionada con las complicaciones de la enfermedad renal crónica en etapa terminal, en un contexto marcado también por la obesidad mórbida y la cardiopatía hipertensiva.
PUBLICIDAD
Hilsaca permaneció acompañado por sus familiares durante este proceso y recibió atención médica en el Hospital General Atlántida hasta sus últimos momentos.
El fallecimiento fue confirmado por las autoridades del centro asistencial, que destacaron que durante su hospitalización se le proporcionó la atención y los recursos disponibles.