La prolongada sequía que afecta al sur de Honduras ha provocado la muerte de más de 100 cabezas de ganado en el municipio de San Antonio de Flores, en el departamento de Choluteca, según denunció el alcalde César Núñez, quien advirtió que la crisis también golpea la agricultura y la economía local.
El edil explicó que la falta de lluvias ha reducido drásticamente la disponibilidad de agua y alimento para el ganado, situación que ha obligado a numerosos pequeños productores a vender sus animales antes de que continúen las pérdidas.
La emergencia se registra en medio de una de las temporadas más secas de los últimos meses en el corredor seco hondureño, donde decenas de municipios enfrentan severas afectaciones por el déficit de precipitaciones y las altas temperaturas.
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Ganaderos enfrentan pérdidas crecientes
De acuerdo con César Núñez, desde febrero hasta la fecha han muerto más de 100 reses como consecuencia directa de la escasez de agua y de pasto para alimentar al ganado.
El alcalde señaló que la situación continúa deteriorándose y aseguró que muchos pequeños productores ya no cuentan con recursos suficientes para mantener sus animales, por lo que han optado por venderlos antes de perderlos completamente.
Según relató, recientemente observó el traslado de más de 300 reses que estaban siendo comercializadas por ganaderos de la zona debido a la imposibilidad de continuar alimentándolas.
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La sequía también golpea la agricultura
El impacto de la sequía no se limita únicamente al sector pecuario. El jefe edilicio indicó que los productores agrícolas también enfrentan pérdidas casi totales en sus cultivos.
Entre los productos más afectados se encuentran el maíz, los frijoles y el arroz, cultivos fundamentales para la economía de las familias rurales del norte del departamento de Choluteca.
La disminución de la producción agrícola también ha comenzado a repercutir en la actividad comercial del municipio, reduciendo los ingresos de cientos de familias que dependen de estas actividades para su sustento.
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Ante el agravamiento de la emergencia, San Antonio de Flores fue declarado en alerta amarilla, al igual que otros municipios afectados por el prolongado déficit de lluvias.
El alcalde explicó que esta medida busca facilitar la coordinación de acciones de respuesta y permitir que las instituciones competentes atiendan con mayor rapidez las necesidades de las comunidades afectadas.
No obstante, señaló que la situación continúa siendo crítica debido a que las precipitaciones siguen siendo insuficientes para recuperar las fuentes de agua y los pastizales utilizados por los productores.
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Aunque el Gobierno de Honduras ha distribuido alimento para ganado en algunos municipios afectados por la sequía, Núñez aseguró que esa asistencia todavía no ha llegado a San Antonio de Flores.
Ante esta situación, la municipalidad ha destinado recursos propios para brindar apoyo limitado a los pequeños ganaderos, aunque reconoció que los fondos disponibles son insuficientes para atender la magnitud de la emergencia.
El alcalde hizo un llamado a las autoridades nacionales para ampliar los programas de asistencia dirigidos a los municipios del norte de Choluteca, donde cientos de familias enfrentan pérdidas tanto en la ganadería como en la agricultura. Asimismo, advirtió que, de mantenerse la falta de lluvias durante las próximas semanas, la crisis podría agravarse y generar mayores impactos en la producción de alimentos y en la economía de la región.
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