El turismo extranjero en Honduras ha mostrado un repunte durante la Semana Santa, con más de 40 mil visitantes de distintos países registrados en los primeros días del asueto, lo que anticipa un impacto económico en las zonas turísticas y un año de perspectivas favorables para el sector.
Según informó Andrés Ehrler, titular de la Secretaría de Turismo, hasta la madrugada del miércoles se habían contabilizado 40,476 turistas internacionales, una cifra que representa un incremento del 10 % respecto al mismo período en 2023.
Ehrler explicó: “Los números son buenos, porque hablar del aumento del 10 por ciento en turismo salvadoreño es un dato que nos llena de alegría, porque al final estamos revirtiendo la tendencia que teníamos de un descenso del turismo internacional”, según constató. Este crecimiento coloca a Honduras en una trayectoria positiva regional y marca el inicio de una temporada alta con resultados mayores a los esperados.
La llegada de turistas extranjeros durante la Semana Santa 2026 en Honduras ha significado un movimiento de más de 40,000 visitantes internacionales, liderados por ciudadanos de El Salvador, con 12,884 ingresos, seguidos por turistas de Estados Unidos con 10,762 y Guatemala con 8,887. Nicaragua completa el grupo de principales mercados emisores con 7,943 visitantes, de acuerdo con información oficial del gobierno.
El Salvador permanece como el principal país de origen de turistas extranjeros en Honduras para estas fechas. Los informes de la Secretaría de Turismo reunidos atribuyen esta posición a la cercanía geográfica, los lazos culturales y la conectividad terrestre, factores que explican el liderazgo de este grupo, tradicionalmente vinculado a un intercambio fluido con el país.
La cantidad de turistas salvadoreños cobra mayor relevancia, ya que ahora hay un equilibrio en el intercambio turístico entre ambos países, luego de que durante años fueran más los hondureños que viajaban a El Salvador en Semana Santa.
El turismo estadounidense, en segundo lugar por volumen, mantiene su interés por el destino centroamericano debido a la oferta de playas, actividades de aventura y experiencias culturales, favorecidas por la conectividad aérea y las campañas de promoción en ese mercado. Por su parte, el flujo procedente de Guatemala y Nicaragua demuestra el peso de la proximidad regional y la facilidad.
El atractivo de Honduras como destino integral se sustenta en su diversidad turística, que abarca playas del Caribe, destacando Islas de la Bahía, actividades religiosas y ciudades con valor histórico como Comayagua y Tegucigalpa.
Durante el asueto de la semana mayor se destaca la belleza de las zonas costeras, las alternativas para el buceo y la tradicional oferta de eventos litúrgicos y culturales se convierten en los principales motivos de viaje para visitantes extranjeros y nacionales.
Esta variedad permite que Honduras fortalezca su imagen regional tanto por su entorno natural como por la importancia de sus celebraciones religiosas, especialmente en Semana Santa, cuando procesiones, alfombras de aserrín y actos litúrgicos resultan particularmente atractivos para aquellos que buscan experiencias culturales singulares.
El crecimiento del 10 % en visitantes internacionales tiene un impacto directo en la economía, beneficiando particularmente a pequeños y medianos empresarios de las zonas turísticas.
Restaurantes, hoteles, guías y comercios de artesanías registran un aumento en la demanda, lo que, según las autoridades, impulsa la generación de empleo temporal y fortalece las economías locales dependientes en gran medida del turismo.
El incremento en los niveles de visitantes también pone en evidencia desafíos para consolidar a Honduras como un destino competitivo, entre ellos la necesidad de mejores infraestructuras, seguridad pública y promoción internacional. Ehrler indicó la urgencia de desarrollar una estrategia integral basada en inversión y coordinación interinstitucional para sostener y ampliar el crecimiento logrado en este periodo