La foto la muestra a la futura celebrity a los 14 años, cuando cursaba octavo grado en una escuela católica de Los Ángeles. Todavía no había desarrollado su obsesión por la moda ni la imagen pública. Ella misma recordó que era una estudiante promedio: leía despacio, no le gustaba demasiado la escuela. Aun así, guarda un recuerdo entrañable de esa etapa y asegura que tuvo “la mejor infancia del planeta”.
Creció en un hogar donde la fama era parte del paisaje cotidiano. Su padre era un abogado muy conocido que ocupó las portadas de los diarios en la década de 1990 al integrar la defensa de O. J. Simpson en uno de los juicios más mediáticos de la historia. Tras el divorcio de sus padres, en 1991 su madre volvió a casarse con el campeón olímpico de decatlón Bruce Jenner, quien años más tarde haría su transición de género.
Durante la adolescencia, empezó a probar la independencia laboral antes de imaginar cualquier carrera en el espectáculo. Consiguió empleo en una tienda de ropa llamada Body, que por entonces era considerada “la más genial del Valle”. Su padre le había hecho firmar un contrato junto a sus hermanas: si chocaban el auto, debían hacerse cargo de los gastos. Después de un accidente, ella trabajó allí para pagar el arreglo. Más tarde, también colaboró en la compañía musical familiar.
Su relación con la moda se volvió más intensa a los 17 años, cuando vio la película Clueless. Quedó fascinada con los looks de Cher y empezó a imitarlos con lujo de detalle. Llegó a tener al menos diez conjuntos inspirados en ese estilo y hasta coleccionaba beepers de distintos colores, que cambiaba cada fin de semana. En esos años también estaba obsesionada con el ejercicio y practicaba rutinas de Tae Bo junto a sus amigas.
Aunque formaba parte del grupo de las chicas populares, asegura que siempre fue tímida y que nunca intentó llamar la atención de los chicos. Siempre estaba de novia, era amiga de los nerds y quería ser maestra. Sus ídolas eran estrellas de la música y la moda. Admiraba especialmente a Jennifer Lopez y a la supermodelo Cindy Crawford, referentes de estilo.
Su círculo social incluía nombres que también terminarían en el centro de la cultura pop. Entre sus amigas estaban Paris Hilton y Nicole Richie, con quienes empezó a frecuentar eventos sociales y a involucrarse en el mundo del estilismo, ayudándolas en la preparación de looks para apariciones públicas. Esos primeros contactos con las cámaras fueron, sin saberlo, un ensayo general de lo que vendría.
El salto definitivo a la fama llegaría en medio de un fuerte escándalo mediático. La filtración de un video íntimo grabado años antes con una pareja la colocó en el centro de la conversación pública justo cuando su familia se preparaba para lanzar un reality, que siguió durante dos décadas la vida cotidiana del clan, entre lujos, conflictos familiares y estrategias empresariales.
Hoy, aquella adolescente de uniforme escolar es una de las figuras más influyentes del entretenimiento y los negocios. Construyó un imperio en torno a la moda y la belleza, con marcas propias que revolucionaron el mercado de las prendas modeladoras y una presencia dominante en redes sociales.
Respuesta: la adolescente de la foto es Kim Kardashian