Una requisa a gran escala en el Centro de Detención Preventiva para Hombres de la zona 18 movilizó este sábado al Ejército, la Policía Nacional Civil y la Fuerza Élite del Sistema Penitenciario para decomisar teléfonos, droga y otros objetos prohibidos, en un operativo que busca cortar las extorsiones y desmantelar privilegios ilegales dentro de una de las cárceles más sensibles de Guatemala.
Entre los primeros resultados del procedimiento, las fuerzas de seguridad reportaron el decomiso de 112 objetos punzocortantes, 20 bolsas con posible cocaína, 27 envoltorios con posible crack, 16 bolsas con posible marihuana y tres teléfonos celulares. También localizaron 58 cables USB, 16 tarjetas para chip, una tarjeta SIM y una memoria USB.
La intervención sigue en desarrollo mientras los equipos inspeccionan sector por sector el penal. Según informó el Ejército de Guatemala en sus redes sociales, los artículos quedarán a disposición de las autoridades competentes para establecer su procedencia y determinar posibles responsabilidades penales.
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El operativo tuvo como objetivo localizar productos ilícitos, retirar objetos no autorizados y reforzar el control interno del centro carcelario. Ese punto responde al dato central de la jornada: las autoridades buscan impedir que desde el interior de la prisión se mantengan redes de coordinación criminal.
La requisa en zona 18 expuso droga, armas improvisadas y dispositivos de comunicación
El inventario preliminar del decomiso incluyó además 25 moledores de droga, 350 envoltorios posiblemente utilizados para distribuirla, 10 pipas para inhalar marihuana y dos paquetes de posible pasta para droga. A la lista se sumaron 120 encendedores, seis bocinas, 16 controles, ocho controles para videojuegos y 138 discos DVD.
Los agentes también retiraron cuatro reproductores DVD, una máquina para tatuar, un frasco de tinta, un vape, un reloj, cuatro cajetillas de cigarros, una lata de cerveza, una botella de licor y dos botellas de whisky. En el mismo operativo fueron hallados dos litros de veneno, un cuarto de galón de thinner y un frasco de alcohol.
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La magnitud del hallazgo muestra que la requisa no estuvo centrada solo en drogas o armas hechizas. El despliegue también apuntó a retirar objetos asociados con comunicaciones, entretenimiento, consumo de sustancias y otras formas de control informal dentro del penal.
La presencia de celulares, tarjetas SIM, cables USB y tarjetas para chip aparece como uno de los puntos de mayor interés para las autoridades. De acuerdo con la Dirección General del Sistema Penitenciario, ese tipo de dispositivos es clave para interrumpir el flujo de comunicaciones con el exterior.
Las requisas forman parte de una ofensiva sostenida en varias cárceles
La operación en la zona 18 no fue un hecho aislado. Un día antes, el viernes 14 de agosto, la Dirección General del Sistema Penitenciario realizó otra requisa en el Centro de Detención de Máxima Seguridad Fraijanes II, con acompañamiento del Ejército y de la PNC.
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En ese penal fueron incautados 134 objetos punzocortantes, 91 envoltorios de posible cocaína, 20 bolsas con posible cocaína y 23 pastillas de posible metanfetamina. También se decomisaron tres teléfonos celulares, una tarjeta SIM Tigo, 12 cargadores para teléfono, 43 cables USB y 42 tarjetas de saldo telefónico.
Según la DGSP, esos elementos son utilizados para coordinar extorsiones desde el interior de la cárcel. En el mismo operativo se localizaron seis envoltorios de posible marihuana, cinco pipas para su consumo, 19 frascos para moler la sustancia, mil hojas para envolverla y una pesa para el pesaje de droga.
Los hallazgos en Fraijanes II incluyeron además cinco televisores plasma, dos microondas, un aire acondicionado, una consola Nintendo Switch, siete reproductores DVD, ocho bocinas, seis controles remotos y 76 discos. A ese listado se agregaron una bocina grande marca EXBOOM, 87 agujas para tatuar, seis frascos de tinta, 62 piezas de piercing, dos ventiladores, siete dispositivos USB, un cargador inalámbrico, un bulto de fuegos pirotécnicos y un bote de thinner.
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Un día antes de esa intervención, el jueves 13 de agosto, las autoridades realizaron otra requisa en el Centro de Detención Preventiva para Hombres “Reinstauración Constitucional”, conocido como Pavoncito, en Fraijanes. El operativo se concentró en el sector controlado por la Mara Salvatrucha.
El objetivo oficial es cortar órdenes de extorsión y coordinación de asesinatos
En Pavoncito, las fuerzas de seguridad incautaron más de 200 objetos punzocortantes, cinco teléfonos celulares, una cámara Dual Pro 4K y 127 encendedores. También hallaron 23 paquetes de posible marihuana, cuatro frascos y dos bolsas de posible cocaína, cinco pastillas de posible metanfetamina y un bulto de fuegos pirotécnicos.
La DGSP sostiene que estas requisas periódicas responden a la necesidad de interrumpir comunicaciones usadas para ordenar cobros de extorsión a transportistas y comerciantes. El mismo organismo indicó que esos canales también sirven para coordinar asesinatos y financiar el tráfico de drogas al menudeo dentro y fuera de los penales.
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En ese marco, la intervención de este sábado en la zona 18 busca no solo retirar objetos prohibidos, sino desarticular capacidades operativas de grupos criminales dentro del penal. El operativo continúa activo mientras personal militar y de seguridad civil completa la inspección y documenta cada hallazgo.
Los resultados definitivos se conocerán cuando concluya el conteo total de los artículos decomisados. La Dirección General del Sistema Penitenciario informó que todo lo localizado será procesado por las autoridades correspondientes para determinar su origen y establecer las responsabilidades del caso.
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