El Congreso de Guatemala dejó fuera de la agenda del 4 de agosto la discusión de un nuevo subsidio a los combustibles por falta de acuerdos, en un momento en que el Ejecutivo busca contener el alza derivada de las presiones internacionales por la guerra en Medio Oriente con un aporte de Q12 (1.57 USD) por galón al diésel y de Q3 (0.39 USD) a la gasolina regular.
La decisión se tomó mientras persistía el desacuerdo entre el Gobierno, diputados de oposición y conductores de taxis, que rechazan la vía del subsidio y piden eliminar impuestos.
La propuesta que defendieron los funcionarios del Ejecutivo en la reunión legislativa establece que la gasolina súper quedaría excluida. En paralelo, la alternativa impulsada por opositores y taxistas plantea suprimir el Impuesto a la Distribución de Petróleo, el Impuesto al Valor Agregado asociado y los aranceles de importación.
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El Ejecutivo sostiene que el subsidio frenó la inflación y favoreció sobre todo al diésel
En una conferencia de prensa de la ronda GT, el ministro de Energía y Minas Erwin Barrios afirmó que el apoyo temporal anterior “es efectiva, es responsable y ya está demostrado que funciona”. Según explicó, esa medida estuvo vigente del 28 de abril al 2 de julio.
Barrios detalló que el programa anterior benefició 301.501.330 galones de combustible con aportes de ocho quetzales al diésel y cinco quetzales a la gasolina. Añadió que el diésel representó más del 50% del combustible alcanzado por el esquema, un dato que el ministerio usa para justificar que la nueva propuesta concentre el mayor apoyo en ese producto.
El ministro también señaló que la ejecución presupuestaria llegó al 97% y que se devolvieron Q67 millones. Indicó que la información sobre volúmenes y montos ejecutados está disponible semana por semana en el sitio del Ministerio de Energía y Minas, MEM, y que puede consultarse también mediante un código QR enlazado a esa página.
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Para sostener que el subsidio tuvo efecto económico, Barrios mostró una gráfica del Índice de Precios al Consumidor y aseguró que la curva inflacionaria, que venía en ascenso desde enero, se desaceleró durante los dos meses cubiertos por el apoyo temporal.
Según su explicación, esa contención impactó en la canasta familiar y en los gastos de consumo de los hogares guatemaltecos.
El ministro vinculó ese resultado con el uso extendido del combustible en el país. Afirmó que el parque vehicular de Guatemala ronda los casi seis millones de vehículos y sostuvo que esa cobertura trasladó ahorros a las familias y a productos de consumo diario.
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Taxistas y oposición exigen rebajas tributarias en lugar del subsidio
La reunión en el Congreso se realizó en medio de una manifestación de la Asociación de Pilotos de Taxis de Guatemala (Asotax), cuyos integrantes realizaron una caravana desde las 8 de la mañana. Su postura coincide con la de diputados de oposición como Allan Rodríguez, que sostienen que el subsidio favorece a importadores y distribuidores, pero no llega de forma directa a los consumidores.
La exoneración que reclaman tendría impactos distintos según el combustible. De aplicarse esa fórmula, la gasolina súper bajaría Q4.70 por el IDP y Q0,56 por el IVA asociado, para una reducción total de Q5.26 por galón; la gasolina regular caería Q4.60 más Q0.55, hasta Q5.15; y el diésel descendería Q1.30 más Q0.16, para un recorte de Q1.46.
Ese último dato es el punto que el Ejecutivo ha usado para cuestionar la propuesta rival. De acuerdo con los funcionarios, al menos en el caso del diésel la rebaja tributaria sería menor que el subsidio planteado por el Gobierno.
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Barrios añadió otro argumento en favor del modelo ya aplicado: durante ese período, las evaluaciones del Instituto Nacional de Estadística y de DIACO mostraron que, de 64 productos de la canasta básica del área metropolitana, 62 se mantuvieron estables y dos registraron alza. Para el ministerio, esa relación sugiere un control del crecimiento inflacionario y respalda un nuevo plan “enfocado más al diésel”.
La falta de consensos dejó el tema fuera del pleno, aunque el Congreso no cerró la puerta
El presidente del Congreso guatemalteco Luis Contreras resumió el bloqueo político ante la prensa: “Los diputados no están convencidos con lo que los funcionarios expresaron verbalmente. No hay mucho que se pueda hacer... Algunos dicen que la población no está de acuerdo con el subsidio, pero eliminar impuestos es un problema, aquí algo se va a perder”.
En lugar de discutir combustibles, los diputados prevén continuar con el tercer debate y la redacción final de la iniciativa que reforma la Ley General del Sistema Portuario. También figura la elección de dos magistrados titulares para la Corte de Apelaciones que concluirán el período constitucional 2024-2029.
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La posibilidad de retomar el tema depende ahora de una moción privilegiada que modifique el orden del día. Hasta que eso ocurra, la respuesta legislativa al aumento de las gasolinas y del diésel seguirá pendiente.