Un grupo de diputados de la bancada Cabal propuso en el Congreso de la República de Guatemala la creación de un Fondo de Compensación y Estabilización de Precios para la gasolina regular y el diésel, con el objetivo de reducir hasta Q4.60 por galón el precio de los combustibles y ofrecer estabilidad económica ante la volatilidad internacional del petróleo. La iniciativa, presentada hoy, apunta a proteger el poder adquisitivo de los hogares guatemaltecos y evitar el traslado inmediato de los incrementos internacionales del crudo a la canasta básica, según informó el proyecto ingresado, citado por el medio Prensa Libre.
El Fondo permitiría mitigar la inflación y brindar previsibilidad al precio de los combustibles
Uno de los principales aspectos del proyecto es la propuesta de dotar al fondo de un capital inicial de Q1.500 millones, cifra que podría incrementarse con los propios excedentes que genere el sistema, aunque el monto total nunca podrá sobrepasar los Q3.000 millones.
De acuerdo con la exposición de motivos, el mecanismo presentado por la bancada Cabal se estructuraría como un instrumento de intervención inmediata, listo para activarse cada vez que los precios internacionales del petróleo experimenten un aumento abrupto. El fondo actuaría como un amortiguador, absorbiendo parte de ese impacto, lo que a su vez busca contener la inflación y proteger el precio de bienes y alimentos esenciales.
El mecanismo está diseñado para funcionar de manera automática, basado en reglas predefinidas y transparentes, operando por ciclos. Cuando el precio del petróleo a nivel internacional permanezca por debajo de los umbrales establecidos, se acumularán recursos en el fondo. En cambio, cuando el precio supere los límites estipulados, el sistema liberará fondos para compensar el incremento en los precios nacionales de la gasolina regular y del diésel.
El diseño evita crear deuda pública y busca blindar la economía frente a crisis energéticas futuras
El documento presentado al Congreso destaca que el fondo tiene criterios de responsabilidad fiscal: solamente se realizarán compensaciones cuando existan recursos efectivos disponibles, y el mecanismo “no genera deuda pública ni obligaciones financieras para el Estado”, según detalla la propia iniciativa.
La exposición remarca que los efectos de las subidas internacionales del petróleo suelen trasmitirse con rapidez al mercado local guatemalteco, elevando el precio de los combustibles que, a su vez, incrementa el costo de bienes y servicios. El texto advierte que, incluso si los precios mundiales del crudo disminuyen, esa reducción frecuentemente no se refleja en la misma magnitud en los precios internos, lo que produce “pérdidas permanentes en el poder adquisitivo de los hogares”.
El fondo busca establecer una protección permanente, estructurada sobre la base de transparencia fiscal y criterios técnicos definidos, para afrontar tanto la actual crisis de precios energéticos como futuras coyunturas internacionales adversas. El documento entregado indica que el mecanismo permitiría “proteger el bolsillo de las familias guatemaltecas, contener la inflación y dar estabilidad a la economía frente a los shocks internacionales del petróleo”.
La iniciativa subraya el papel esencial del diésel y la gasolina regular: el diésel es insumo clave para el transporte de carga, el transporte público y la producción agrícola, mientras que la gasolina regular es consumida por millones de familias en todo el país. Por ello, amortiguar sus incrementos es fundamental para evitar que las variaciones internacionales del crudo se traduzcan en un encarecimiento generalizado y sostenido de los productos básicos y el transporte.
El proyecto establece que el fondo puede intervenir para reducir el aumento de los precios internos de la gasolina regular y el diésel en hasta Q4.60 por galón, cifra relevante considerando los efectos que tiene el precio de los combustibles sobre el resto de la economía nacional.
El contexto global de tensiones geopolíticas y riesgos de interrupción en el suministro de petróleo, sumado a la volatilidad de los precios internacionales, motivó la presentación de este proyecto, que busca dotar a Guatemala de una herramienta de protección fiscalmente prudente y técnicamente sólida para tiempos de alta incertidumbre en el mercado energético mundial.