El crucero estadounidense Odyssey zarpó de Camboya sin pasajeros después de que sus 203 residentes recibieran la orden de desembarcar con pocas horas de anticipación. El barco, propiedad de Villa Vie Residences, había llegado al puerto de Sihanoukville como parte de una travesía mundial de tres años, pero suspendió sus operaciones tras el aumento de los costos de combustible.
La embarcación partió el martes por la noche con tripulantes y otro personal a bordo, informó Tang Sochetkresna, director del Departamento de Turismo de la provincia camboyana de Preah Sihanouk. El funcionario aseguró que desconocía el destino final del buque, aunque distintas fuentes consultadas por CBS News señalaron que podría dirigirse a Singapur, donde eventualmente sería subastado.
PUBLICIDAD
El Odyssey dejó Sihanoukville tras desembarcar a 203 residentes
El Odyssey, con capacidad para 650 pasajeros, permanecía atracado en Sihanoukville cuando la empresa comunicó el 28 de octubre que todos debían bajar del barco. De los 203 afectados, cerca de 100 continuaban en esa ciudad costera, mientras otros viajaron a distintos puntos de Camboya o siguieron hacia otros países, de acuerdo con Sochetkresna.
La mayoría de los residentes eran estadounidenses. Varios habían adquirido su lugar a bordo como una residencia de largo plazo en el mar y, tal como indicó CBS News, algunos pagaron más de USD 300.000 por una suite durante la vida útil del barco.
La propuesta de Villa Vie Residences combinaba alojamiento permanente con un itinerario internacional. El crucero había iniciado su recorrido actual en octubre de 2024 desde Belfast, Irlanda del Norte, después de una remodelación. La compañía incluso proyectaba una segunda travesía y la compra de otro buque para operar bajo un esquema similar.
PUBLICIDAD
El alza del combustible puso en crisis a Villa Vie Residences
La empresa explicó que los gastos mensuales de combustible por cabina, que históricamente rondaban los USD 1.800, subieron a entre USD 6.000 y USD 8.000 en algunas zonas de Asia. Villa Vie atribuyó el incremento a la guerra en Irán y a las restricciones al tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz.
La reducción del tráfico en ese paso estratégico afectó el abastecimiento de derivados del petróleo, en especial en el sudeste asiático, y presionó los precios de los combustibles. Como respuesta, la compañía intentó reducir el consumo con un itinerario más lento y estadías más extensas en puerto, pero afirmó que esas medidas no alcanzaron para compensar el encarecimiento.
Documentos internos revisados por CBS News mostraron que las dificultades financieras existían al menos desde tres meses antes de la escala en Camboya. En una presentación de agosto, la firma planteó la necesidad de distinguir entre quienes realmente no podían aportar más dinero y quienes no querían hacerlo.
PUBLICIDAD
Pasajeros consultados por el medio estadounidense aseguraron que la empresa les había solicitado contribuciones adicionales durante varios meses para sostener la operación. Esa situación abrió un debate entre residentes y usuarios de redes sociales sobre la viabilidad económica del proyecto.
El prestamista tomó el control del barco y la empresa busca reestructurarse
Un mensaje enviado a los residentes, al que tuvo acceso CBS News, indicó que el crucero quedó bajo control de su prestamista. Aunque no hubo un anuncio oficial sobre los próximos pasos, reportes de medios apuntaron a que un acreedor asumió la administración y ordenó trasladar la nave a Singapur, uno de los principales centros marítimos de la región.
Mike Petterson, fundador y presidente ejecutivo de Villa Vie Residences, sostuvo que la compañía todavía espera recuperar el buque si logra conseguir un socio operativo. “Este es un proceso de entre 30 y 90 días, y durante ese período tenemos tiempo para completar una reestructuración”, afirmó Petterson en declaraciones recogidas por CBS News.
PUBLICIDAD
El Odyssey fue construido en 1993 y operó con distintos nombres para varias compañías de cruceros antes de la pandemia de COVID-19. Villa Vie Residences lo compró en 2023 y lo adaptó para convertirlo en un hogar flotante. Por el momento, la empresa no comunicó cuándo, ni bajo qué administración, el barco podría volver a transportar residentes.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD