Agregar Infobae enGoogle

Qué hacer si pierdes la tarjeta del Seguro Social en EEUU y cuándo puedes solicitar otra numeración

La Administración federal ofrece un procedimiento gratuito para recuperar el documento, aunque establece condiciones específicas para realizar la gestión por internet y obtener una identificación diferente

La tarjeta de reemplazo de la Administración del Seguro Social conserva el mismo número asignado y se tramita de forma gratuita. (Foto AP/Jenny Kane, Archivo)

Perder o sufrir el robo de la tarjeta del Seguro Social puede generar preocupación, pero no obliga a cambiar el número de identificación. La Administración del Seguro Social permite solicitar una tarjeta de reemplazo gratuita que conserva el mismo número asignado originalmente y ofrece distintas vías para realizar el trámite.

La diferencia entre recuperar el documento y obtener una nueva numeración es clave cuando existen sospechas de robo de identidad. Cada procedimiento tiene requisitos propios y la aprobación depende de las condiciones establecidas por la agencia federal.

PUBLICIDAD

La tarjeta de reemplazo mantiene el mismo número de Seguro Social

El número de Seguro Social identifica a una persona en registros relacionados con el empleo, los impuestos y las prestaciones. La tarjeta es el documento físico que contiene esa numeración, por lo que su pérdida, deterioro o robo no modifica automáticamente los datos registrados ante la Administración del Seguro Social.

Cuando aprueba una solicitud de reemplazo, la agencia emite una tarjeta con el mismo número asignado originalmente. El procedimiento permite recuperar el documento, pero no elimina los posibles riesgos derivados de que otra persona conozca o utilice esa información.

La institución también señala que, en la mayoría de los casos, no es necesario llevar la tarjeta consigo. Conocer el número suele ser suficiente para realizar numerosas gestiones, y muchas organizaciones pueden verificarlo sin exigir que el titular presente el documento físico.

PUBLICIDAD

Por ello, si la tarjeta desaparece, conviene evaluar si realmente se necesita un duplicado y mantener protegidos los datos personales. Si existen indicios de fraude, será necesario adoptar medidas adicionales, independientemente de que se solicite o no una nueva tarjeta.

La Administración del Seguro Social señala que los ciudadanos no necesitan portar la tarjeta física para realizar la mayoría de sus trámites. (Reuters)

Quiénes pueden solicitar el reemplazo por internet

La vía digital está disponible a través de los servicios de la Administración del Seguro Social y permite iniciar la solicitud sin acudir directamente a una oficina. Sin embargo, no todas las personas cumplen las condiciones para completar el procedimiento en línea.

Entre los requisitos generales para los adultos que solicitan un duplicado por internet se encuentran:

  • Tener 18 años o más.
  • Ser ciudadano de Estados Unidos.
  • Contar con una dirección postal elegible dentro del país, incluidas determinadas direcciones militares y diplomáticas.
  • Disponer de una licencia de conducir o una identificación estatal emitida por una jurisdicción participante, cuando el sistema lo exige.
  • No necesitar modificar el nombre u otros datos que requieran documentación adicional para corregir los registros.

La disponibilidad del servicio depende de la situación particular del solicitante y del estado que emitió su documento de identidad. Por eso, la agencia recomienda utilizar su sistema oficial para comprobar si la gestión puede completarse por internet.

Los residentes permanentes y otros ciudadanos extranjeros pueden estar sujetos a requisitos diferentes. En estos casos, la Administración del Seguro Social puede necesitar comprobar la identidad, el estatus migratorio y la autorización para trabajar, según corresponda.

El portal de la agencia permite iniciar la solicitud y determinar si será necesario presentar documentación adicional en una oficina local.

Qué documentos se necesitan para obtener un duplicado

Quienes no pueden completar el trámite por internet pueden solicitar asistencia a la Administración del Seguro Social. Para ello, deben seguir las instrucciones correspondientes a su situación y presentar el formulario SS-5 cuando sea necesario.

La prueba de identidad es un requisito fundamental. Para los adultos ciudadanos estadounidenses, algunos de los documentos que pueden aceptarse son:

  • Pasaporte estadounidense vigente.
  • Licencia de conducir emitida por un estado.
  • Tarjeta de identificación estatal.

Si el solicitante no dispone de esos documentos, la agencia puede evaluar otras pruebas de identidad, como determinadas identificaciones escolares, laborales, militares o de cobertura médica. La aceptación depende de que permitan verificar los datos personales y cumplan las condiciones oficiales.

Cuando también sea necesario acreditar la ciudadanía, pueden utilizarse documentos como el certificado de nacimiento estadounidense, el pasaporte, el certificado de naturalización o el certificado de ciudadanía, según el caso.

Los ciudadanos extranjeros deben presentar documentación migratoria válida. Entre los documentos que pueden resultar pertinentes figuran la tarjeta de residente permanente, el documento de autorización de empleo y el registro de llegada y salida acompañado de un pasaporte extranjero vigente, de acuerdo con los requisitos aplicables.

La agencia exige documentos originales o copias certificadas por la entidad pública que los emitió. No acepta fotocopias simples ni copias certificadas por un notario como sustituto de esos documentos.

Los requisitos exactos pueden variar según se trate de una reposición ordinaria, una actualización de datos o una solicitud que involucre cambios en el estatus migratorio. Por eso, es importante verificar qué documentación corresponde presentar antes de iniciar la gestión.

La agencia federal rechaza fotocopias simples y copias notariadas, por lo que exige identificaciones originales o certificadas por el organismo emisor. (REUTERS/Mario Anzuoni/File Photo)

Cuántas tarjetas de reemplazo se pueden solicitar y cuánto cuesta el trámite

La Administración del Seguro Social establece un límite general de tres tarjetas de reemplazo por año y 10 durante toda la vida. La regla se aplica a las tarjetas emitidas desde el 17 de diciembre de 2005 y contempla excepciones específicas.

Los reemplazos vinculados con un cambio legal de nombre no se contabilizan dentro de esos límites. La normativa también excluye determinadas modificaciones de las leyendas restrictivas de la tarjeta y contempla otras situaciones administrativas.

Además, la agencia puede evaluar excepciones cuando el titular demuestra que necesita otro documento después de alcanzar el máximo permitido. La aprobación no es automática: el solicitante debe aportar pruebas que justifiquen la necesidad del reemplazo conforme a las reglas de la institución.

La reposición es gratuita. Una vez que la Administración del Seguro Social recibe y procesa la solicitud, la tarjeta suele enviarse por correo postal en un plazo de 5 a 10 días hábiles.

El tiempo de espera puede variar si la agencia necesita verificar información o revisar documentos adicionales. Las oficinas locales tampoco imprimen ni entregan tarjetas en el momento de la visita: reciben la documentación y tramitan la solicitud para que el documento se envíe posteriormente.

En qué casos se puede solicitar un número de Seguro Social nuevo

Obtener una numeración diferente es un procedimiento excepcional. La pérdida o el robo de la tarjeta, por sí solos, no constituyen motivos suficientes para que la Administración del Seguro Social asigne otro número.

Uno de los supuestos contemplados es el robo de identidad que continúa provocando perjuicios después de que la persona intenta resolver los problemas derivados del uso indebido de sus datos. Antes de considerar un cambio, la agencia recomienda denunciar el incidente y tomar medidas para corregir sus consecuencias.

También pueden evaluarse solicitudes en circunstancias como las siguientes:

  • Dos personas utilizan el mismo número, por error o por otra causa.
  • Los números asignados a integrantes de una misma familia generan problemas de identificación.
  • La persona sufre acoso, abuso, violencia doméstica o una amenaza que pone en peligro su vida.
  • Existen objeciones religiosas o culturales a determinados números o dígitos, respaldadas por la documentación requerida.

Cada solicitud debe justificarse y la agencia determina si las circunstancias cumplen las condiciones necesarias. El interesado debe concertar una cita y aportar pruebas de los problemas que enfrenta, además de los documentos que acrediten su identidad, edad y ciudadanía o situación migratoria.

Cambiar el número tampoco garantiza que desaparezcan las consecuencias de un fraude. Los registros laborales, fiscales, crediticios y de prestaciones pueden mantener vínculos con la numeración anterior, por lo que la persona debe considerar las implicaciones del procedimiento antes de solicitarlo.

La normativa fija un límite de tres tarjetas de reemplazo al año y diez durante toda la vida para cada titular. (REUTERS/Hyungwon Kang/File Photo)

Qué hacer si alguien utiliza el número de Seguro Social sin autorización

Cuando existen indicios de que otra persona utiliza el número sin permiso, la reposición de la tarjeta no basta para resolver el problema. La respuesta depende del tipo de fraude y de los registros que puedan haberse visto afectados.

La Comisión Federal de Comercio (FTC, por sus siglas en inglés), agencia reguladora estadounidense, ofrece un canal para denunciar el robo de identidad y obtener un plan de recuperación. El trámite puede iniciarse en IdentityTheft.gov, donde se indican las medidas que corresponden según las características del incidente.

También es recomendable revisar los informes de crédito para detectar cuentas, solicitudes de préstamos u operaciones que el titular no reconoce. Si existe riesgo de que alguien abra nuevas cuentas con sus datos, puede solicitar una alerta de fraude o un congelamiento del crédito ante las agencias correspondientes.

Si el uso indebido está relacionado con declaraciones de impuestos, el afectado debe comunicarse con el Servicio de Impuestos Internos (IRS, por sus siglas en inglés). Si se detectan ingresos laborales que no le pertenecen en los registros del Seguro Social, corresponde informar la situación a esa administración para que pueda revisar el historial.

El procedimiento adecuado depende de las circunstancias. La denuncia, la revisión de los registros y las medidas de protección de identidad son acciones distintas de la solicitud de un duplicado y deben atenderse por los canales correspondientes.

PUBLICIDAD