La carrera de Malik Beasley en la NBA abarcó nueve temporadas, seis franquicias y cerca de USD 60 millones en salarios.
Pero fue una espiral de deudas de juego, según la fiscalía federal, lo que llevó al base de 29 años a pactar con un grupo de apostadores la alteración de su propio rendimiento en la cancha.
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Ahora, la investigación más amplia sobre corrupción en el baloncesto profesional de Estados Unidos está a punto de sumar otro culpable.
Su abogado, Steve Haney, confirmó a The Associated Press que las conversaciones con el Departamento de Justicia están en marcha. “Estamos negociando un acuerdo con el gobierno, con una dirección esperada en los próximos días”, afirmó el letrado.
En paralelo, aclaró a ESPN que Beasley todavía no firmó ningún pacto formal y que la resolución definitiva se conocerá a principios de esta semana.
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Un aviso judicial presentado el viernes por la noche ante un tribunal federal de Brooklyn reveló la intención de Beasley de cambiar la declaración de inocencia que sostenía desde julio.
El juez a cargo derivó un pedido de “cambio de declaración” a un magistrado federal, quien deberá programar la audiencia correspondiente.
El documento no precisó ante cuáles de los cuatro cargos —soborno en competencias deportivas, conspiración de fraude electrónico, conspiración de fraude de servicios honestos y conspiración de lavado de dinero— el ex jugador aceptará responsabilidad.
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Los partidos bajo la lupa de la fiscalía
La imputación, revelada en junio de 2026 por la fiscalía del Distrito Este de Nueva York, detalla cómo Beasley supuestamente decidía junto a sus coacusados si rendiría por encima o por debajo de sus líneas de apuestas en puntuación y rebotes durante la temporada 2023-2024 con los Milwaukee Bucks.
El fiscal federal Joseph Nocella Jr. no dejó lugar a matices: “Convirtieron el básquetbol profesional en una operación criminal de apuestas”, expresó durante la conferencia de prensa del día de la imputación, tal como recogió CNN.
El documento judicial menciona cuatro partidos específicos de los Bucks en los que Beasley habría manipulado su desempeño: contra los Cleveland Cavaliers el 26 de enero de 2024, contra los Charlotte Hornets el 27 de febrero, contra Los Ángeles Clippers el 10 de marzo y contra los Brooklyn Nets el 21 de marzo.
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Los coacusados seleccionaban deliberadamente encuentros que no fueran transmitidos a nivel nacional, según consta en el expediente, para reducir el escrutinio sobre las variaciones en el rendimiento del jugador.
En total, los implicados realizaron apuestas por cientos de miles de dólares vinculadas a esos partidos, según el expediente federal.
El origen de la trama
Pese a haber pasado por los Denver Nuggets, Minnesota Timberwolves, Utah Jazz, Los Angeles Lakers, los Bucks y los Detroit Pistons, los fiscales sostienen que Beasley acumuló “pérdidas de apuestas multimillonarias” que lo llevaron a contraer deudas con otros involucrados en la trama.
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El ex jugador Ed Davis, también imputado, le habría prestado dinero para cubrir esas deudas. La acusación describe a Davis como el “gatekeeper” (guardián) de Beasley dentro del esquema: a cambio de la manipulación en los partidos, las deudas de Beasley con Davis se reducían o directamente se eliminaban, según detalla el documento de la fiscalía.
Davis, de 37 años, fue compañero y rival de Beasley en la NBA. Se encuentra fuera de la liga desde 2022. Tanto Davis como el agente deportivo Paolo Zamorano, de 39 años y ex representante del propio Davis, rechazaron los cargos.
Una investigación que sacude a la NBA
Los otros tres acusados en el caso avanzaron hacia acuerdos con la fiscalía. William Brown se declaró culpable a principios de este mes.
Ernesto Plascencia confirmó que también cambiará su declaración. El apostador Robert Gorodetsky tiene programada su audiencia de culpabilidad para el 20 de noviembre.
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De concretarse, Beasley se convertiría en el jugador de más alto perfil en admitir responsabilidad dentro de la investigación federal sobre corrupción en la NBA, una pesquisa sin precedentes en el deporte profesional estadounidense.
Cada uno de los acusados en su caso enfrenta hasta 20 años de prisión por los cargos de conspiración de fraude electrónico y lavado de dinero, y hasta cinco años por soborno en competencias deportivas, según establece la pieza acusatoria.
La investigación alcanzó a otras figuras prominentes. Damon Jones, ex jugador y ex entrenador asistente de la NBA, fue en abril la primera persona en reconocer los hechos dentro de la operación.
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Aceptó dos cargos de conspiración de fraude electrónico: uno relacionado con apuestas deportivas y otro con una partida de póker amañada.
Enfrenta una pena estimada de entre 21 y 27 meses de prisión en el caso de las apuestas, y entre 48 y 63 meses por el póker ilegal.
Terry Rozier, base que jugaba en los Miami Heat cuando fue imputado en 2025, está acusado de conspirar para ayudar a conocidos a ganar apuestas sobre su rendimiento durante un partido de 2023 con los Hornets.
Rozier rechazó los cargos y tiene juicio previsto para febrero de 2027.
El caso más resonante es el de Chauncey Billups, miembro del Salón de la Fama del Básquetbol y entrenador de los Portland Trail Blazers al momento de su arresto en octubre de 2025.
Billups está acusado de participar en partidas de póker de altas apuestas vinculadas a familias del crimen organizado, en las que los jugadores desprevenidos habrían sido estafados por al menos USD 7 millones.
Se declaró inocente y fue suspendido sin goce de sueldo por la NBA. Su juicio, originalmente previsto para noviembre de 2026, fue aplazado al 8 de marzo de 2027 por un conflicto de agenda entre los abogados de los coacusados.
La liga, por su parte, inició una revisión integral de sus políticas de reporte de lesiones, capacitación del personal y programas de monitoreo interno y externo para detectar actividad sospechosa en las apuestas, según informó ESPN.
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