Las históricas tormentas en Indiana ya dejaron al menos seis muertos confirmados y las inundaciones más graves en más de 30 años para el estado. Según informó Reuters, las autoridades locales también reportaron que entre las víctimas hay un niño de 4 años, mientras el saldo mortal se distribuye entre varios condados desde el inicio del sistema meteorológico a comienzos de la semana.
El alcalde de Indianápolis, Joe Hogsett, afirmó que la capital estatal atraviesa una crecida sin precedentes en tres décadas, en medio de un cuadro que aún mantiene alertas activas por nuevas lluvias.
La situación combina lluvias intensas, crecidas de ríos, rescates acuáticos y daños en infraestructuras, con autoridades locales y estatales todavía concentradas en la respuesta de emergencia. Estas consecuencias marcan la emergencia que golpea a la región Medio Oeste de Estados Unidos.
PUBLICIDAD
De acuerdo con un reporte de ABC News, el Departamento de Seguridad Nacional de Indiana (DHS) confirmó el sexto fallecimiento después de que funcionarios hubieran informado antes un total de cinco muertos en una conferencia de prensa.
Entre las víctimas figuran además un joven de 19 años y una mujer de 58 años en el condado de Delaware, mientras otras muertes se registraron en Jennings, Porter, LaPorte y otro de los condados afectados, según distintas actualizaciones oficiales y despachos recogidos por medios estadounidenses.
Cómo evolucionó la emergencia en el estado
El sistema de tormentas comenzó a azotar la región a inicios de la semana y afectó no solo a Indiana, sino también a otros estados del Medio Oeste. Reuters detalló que, en uno de los momentos más críticos del martes, casi 1 millón de usuarios quedaron sin suministro eléctrico entre Illinois, Indiana, Ohio y Kentucky.
PUBLICIDAD
En territorio de Indiana, el gobernador Mike Braun declaró el estado de emergencia y luego informó que el presidente Donald Trump le comunicó la aprobación de una declaración presidencial de emergencia, una medida que abre la puerta a asistencia federal para sostener rescates acuáticos, evacuaciones, refugios, transporte médico y el traslado de equipos hacia las zonas más comprometidas.
Braun indicó además que en el condado de Delaware se realizaron más de 350 evacuaciones, en un contexto de crecidas rápidas y anegamientos extensos. La Casa Blanca aprobó la solicitud estatal para habilitar hasta USD 5 millones destinados a tareas de respuesta inmediata, de acuerdo con la información difundida por autoridades estatales.
Indianápolis, en el centro de una inundación histórica
La capital estatal se convirtió en uno de los principales focos de atención por la magnitud de la crecida. ABC News consignó que Joe Hogsett advirtió que la ciudad no atravesaba una situación similar desde hace décadas. “La ciudad de Indianapolis está enfrentando un evento de inundación que no hemos visto en más de 30 años”, dijo el alcalde en una comparecencia pública.
PUBLICIDAD
En la ciudad y sus alrededores, los equipos de emergencia multiplicaron los rescates en áreas cubiertas por el agua. Según distintos balances oficiales, los bomberos y rescatistas auxiliaron a 91 personas y 45 mascotas, mientras varios vecindarios próximos al río White quedaron bajo amenaza directa por el avance del agua.
Las imágenes difundidas por medios locales y nacionales mostraron calles anegadas, autos semisumergidos y viviendas rodeadas por corrientes de barro. En algunos sectores, los residentes solo podían desplazarse en kayaks, botes a remo o embarcaciones inflables utilizadas por los equipos de rescate.
Ríos desbordados, récords y nuevas alertas
Uno de los indicadores más claros de la gravedad del episodio surgió del comportamiento del río White. En Noblesville, al norte de Indianápolis, el cauce superó un récord de 113 años al alcanzar 24,6 pies, equivalentes a unos 7,5 metros, por encima de la marca de 1913.
PUBLICIDAD
En algunas zonas cayeron más de 11 pulgadas de lluvia en dos días, es decir, cerca de 28 centímetros, una cantidad suficiente para saturar el suelo y agravar el riesgo de inundaciones repentinas. Esa acumulación explicó que áreas que no recibieron los mayores volúmenes de precipitación directa también terminaran bajo el impacto de las crecidas aguas abajo.
El Servicio Meteorológico Nacional mantiene activas alertas por inundaciones repentinas en el centro del estado, con pronósticos de más tormentas para las horas siguientes. Las autoridades insistieron en que la amenaza no terminó y pidieron a la población evitar caminos cubiertos por agua y cumplir de inmediato las órdenes de evacuación emitidas a nivel local.
PUBLICIDAD