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Trump reveló cómo negoció con Putin la liberación del ex marine estadounidense Robert Gilman: “No pidió a nadie”

El presidente de Estados Unidos afirmó que Moscú aceptó liberar al ex militar sin exigir un intercambio y atribuyó la decisión a razones humanitarias

Trump sostuvo que Moscú excarceló a Robert Gilman por motivos humanitarios y remarcó que Rusia no pidió a nadie a cambio. (REUTERS/Kevin Lamarque/File Photo)

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este martes que Rusia liberó al ex marine Robert Gilman sin exigir un intercambio de prisioneros, y atribuyó esa decisión a conversaciones directas que mantuvo con el mandatario ruso, Vladimir Putin.

Trump informó que Gilman viajará hacia la base aérea de Andrews, cerca de Washington, después de pasar más de cuatro años detenido en territorio ruso y en un cuadro de salud delicado.

El líder republicano sostuvo que Moscú accedió a excarcelar a Gilman “por motivos humanitarios” y añadió: “Rusia no pidió a nadie a cambio; no hubo intercambio”.

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El mensaje también incorporó detalles del contacto previo con el ex marine. Trump señaló que habló con Gilman cuando ya estaba a bordo del avión que lo sacó de Rusia y relató que el estadounidense le hizo un pedido puntual para su llegada.

Acabo de hablar con él y tenía una petición: una hamburguesa con queso buenísima cuando aterrice”, escribió el mandatario en sus redes sociales. En la misma publicación indicó que la madre de Gilman, Nancy, viaja con él, junto con allegados y representantes de la administración.

Tras llegar a Andrews, Robert Gilman será trasladado a un hospital militar en Texas y Estados Unidos continuará las gestiones por Stephen Hubbard, detenido en Rusia desde 2022.

Robert Gilman, de 32 años, fue arrestado en enero de 2022 en la región rusa de Vorónezh, después de un incidente en un tren. Las autoridades de ese país lo acusaron de agredir a un policía. Más tarde, el expediente sumó nuevos cargos por presuntas agresiones a personal penitenciario. Esa secuencia elevó la condena total a 10 años de prisión, de acuerdo con los antecedentes del caso difundidos por la administración estadounidense y por la organización que seguía su situación.

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La condición física del ex marine pasó a ocupar un lugar central en las últimas semanas. La ONG Global Reach, que impulsó acciones por su liberación, sostuvo que Gilman estaba “gravemente enfermo y bajo riesgo de muerte”. La entidad atribuyó ese deterioro a malos tratos durante el encierro, trabajos forzados y presiones para combatir en Ucrania. Trump difundió además una fotografía tomada dentro del avión en la que se veía a Gilman cubierto con una bandera de Estados Unidos, visiblemente adelgazado y acompañado por su familia y funcionarios.

La Casa Blanca y el Departamento de Estado presentaron el desenlace como parte de una política más amplia sobre ciudadanos detenidos en el exterior. En su mensaje, Trump afirmó: “Durante mi administración, hemos dado prioridad a traer de vuelta a los estadounidenses detenidos en el extranjero”.

La Casa Blanca presentó la liberación de Robert Gilman como parte de la política de Donald Trump para repatriar a estadounidenses detenidos en el exterior.

Agregó que su gobierno logró el retorno de cientos de personas a sus familias y que también intervino en la liberación de extranjeros retenidos en otros países.

El presidente también detalló quiénes participaron en las gestiones. Mencionó a Steve Witkoff, enviado especial para misiones de paz; a Adam Boehler, encargado de la respuesta ante secuestros; a Sebastian Gorka, director para contraterrorismo; y a Jared Kushner, entre otros integrantes de su equipo. La administración ya había indicado que Witkoff intervino en los contactos para conseguir la excarcelación del exmarine.

Tras su llegada a Andrews, Gilman deberá seguir viaje hacia un hospital militar en Texas para una evaluación médica. La liberación dejó además otro frente abierto entre Washington y Moscú: el de Stephen Hubbard, detenido en Rusia desde 2022 y acusado por las autoridades rusas de actuar como mercenario en la guerra en Ucrania. El gobierno estadounidense sostuvo que continuará las gestiones para ese caso.