Las ventas de viviendas usadas en Estados Unidos bajaron en julio: se registraron 4,06 millones de operaciones a tasa anual, según la Federación Nacional de Agentes Inmobiliarios (NAR), en un mercado afectado por tasas hipotecarias altas y precios elevados.
El volumen de transacciones quedó 1,7% por debajo de junio, aunque subió 0,7% frente a julio de 2025, detalló la NAR en su informe publicado el martes. Para los analistas, el resultado estuvo en línea con lo esperado: el consenso difundido por MarketWatch proyectaba cuatro millones de viviendas revendidas.
El financiamiento se mantuvo en niveles elevados. La hipoteca a 30 años, la más utilizada en el país, promedió 6,69% de interés anual, de acuerdo con datos de Freddie Mac actualizados al 6 de agosto.
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El economista jefe de la NAR, Lawrence Yun, atribuyó el desempeño a una tendencia estable pese al encarecimiento del crédito: “Las ventas de viviendas se han mantenido notablemente estables y en tendencia alcista, incluso con el impacto del aumento de los tipos de interés de los préstamos hipotecarios en los últimos meses”.
En su lectura, el retroceso mensual reflejó más una fricción persistente que un cambio de rumbo abrupto. La combinación de tasas hipotecarias altas y valores de publicación elevados siguió restringiendo el acceso a la compra, en especial para quienes dependen del crédito para concretar la operación. A la vez, el mercado continuó mostrando señales de resiliencia cuando se lo mide contra el mismo mes del año anterior.
La cifra de 4,06 millones a tasa anual funcionó, además, como un termómetro del pulso de la demanda en plena temporada de mitad de año. El informe de la NAR se conoció el martes y llegó con un dato que el mercado ya venía descontando: el consenso relevado por MarketWatch anticipaba un nivel cercano a las cuatro millones de viviendas revendidas. En ese marco, la variación frente a junio no sorprendió, pero volvió a poner en primer plano el peso de las condiciones financieras.
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El costo del dinero fue uno de los ejes del mes. Freddie Mac ubicó en 6,69% el promedio de la hipoteca fija a 30 años, la referencia más extendida en el país, con datos actualizados al 6 de agosto. Ese nivel sostuvo la presión sobre las cuotas mensuales y limitó el margen de maniobra de los compradores, incluso en segmentos donde la demanda suele ser más dinámica.
La evolución de las ventas también dejó expuesta la tensión entre las expectativas y la realidad de un mercado que ajusta con lentitud. Para quienes miran el indicador de viviendas usadas como una señal adelantada del consumo y de la actividad inmobiliaria, el comportamiento mixto —caída mensual, mejora interanual— reforzó la idea de un equilibrio frágil, sostenido por un flujo de operaciones que no termina de acelerarse.
Tasas altas y precios elevados, el doble ancla del mercado
En el diagnóstico que acompañó el informe, la NAR volvió a señalar que el nivel de tasas hipotecarias y el encarecimiento de las propiedades operaron como dos restricciones simultáneas. En ese contexto, la organización describió un escenario donde el interés por comprar convive con la dificultad para cerrar la transacción en condiciones que resulten viables para los hogares.
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Yun planteó que, aun con ese freno, el mercado no se desordenó. El economista jefe de la NAR sostuvo que la trayectoria general se mantuvo estable y apuntó a una tendencia alcista pese al encarecimiento del crédito.
“Las ventas de viviendas se han mantenido notablemente estables y en tendencia alcista, incluso con el impacto del aumento de los tipos de interés de los préstamos hipotecarios en los últimos meses”.
El enfoque remarcó una diferencia clave: la volatilidad mensual no necesariamente definió la tendencia de fondo. La comparación con julio de 2025, en la que el indicador mostró un avance de 0,7%, aportó un argumento para interpretar el dato de julio como un movimiento dentro de una franja acotada, más que como un punto de quiebre.
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Un dato en línea con el consenso de los analistas
El resultado de julio también se leyó a la luz de las previsiones del mercado. El consenso difundido por MarketWatch proyectaba cuatro millones de viviendas revendidas, lo que colocó el dato informado por la NAR en el rango que los analistas esperaban. En términos de lectura inmediata, esa coincidencia redujo el margen para sorpresas y sostuvo una interpretación de continuidad.
Aun así, el informe dejó una conclusión operativa: con una hipoteca a 30 años en 6,69% y precios altos, el mercado siguió condicionado por la accesibilidad. El impacto se reflejó en la comparación mensual —una baja de 1,7% frente a junio— y, al mismo tiempo, en la persistencia de un nivel de transacciones que, según la NAR, se mantuvo estable en la medición general.
De cara a los próximos reportes, los operadores y analistas mantendrán el foco en la trayectoria de las tasas y en la capacidad del mercado de sostener el leve avance interanual. En julio, el dato central fue claro: las ventas retrocedieron en el mes, pero la actividad se mantuvo cerca de lo que el mercado anticipaba, con el crédito caro como variable dominante.
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