Agregar Infobae enGoogle

FEMA refuerza la asistencia a Puerto Rico en medio de una crisis hídrica que afecta a más de 180.000 hogares

El envío de remolques de agua busca aliviar una situación marcada por la falta de lluvias, las reservas en descenso y la presión sobre el sistema de suministro

La escasez de agua obligó a desplegar un operativo extraordinario en distintos puntos de la isla (REUTERS/Ricardo Arduengo)

Puerto Rico enfrenta una crisis de agua que ya obliga a aplicar cortes rotativos de 48 horas y racionamiento en distintos municipios, en un escenario de sequía severa y caída de los niveles de los embalses.

PUBLICIDAD

La gobernadora de la isla, Jenniffer González-Colón, aseguró que su administración trabaja junto con agencias federales para atender una emergencia que golpea a más de 180.000 hogares.

La gobernadora puso en marcha un esquema de coordinación con municipios para atender las urgencias más inmediatas (AP Foto/Alejandro Granadillo)

De acuerdo con ABC News, la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA) comenzó a enviar remolques de agua para apuntalar el abastecimiento en sectores castigados por la escasez en Puerto Rico. El operativo tendrá una duración inicial de 30 días.

“La medida busca respaldar los esfuerzos locales mientras Puerto Rico enfrenta un aumento en la demanda de agua potable”, aseguró un vocero del organismo, citado por ABC News.

PUBLICIDAD

El despliegue se produjo después de que el gobierno puertorriqueño pidiera asistencia federal tras declarar el estado de emergencia a fines de julio.

La agencia federal sumó recursos logísticos para reforzar la provisión en zonas afectadas por la escasez (REUTERS/Ken Cedeno)

Cortes programados y plan de emergencia en varios municipios

La orden de emergencia fue firmada el 31 de julio, después de que las autoridades advirtieran que la falta de lluvias y la caída de las reservas habían llevado a varias zonas de la isla a una situación crítica.

Según informó ABC News, los cortes rotativos de 48 horas comenzaron el viernes en sectores de San Juan y también en áreas de Carolina, Juncos, Gurabo, Trujillo Alto, Canóvanas y Loíza.

Durante una conferencia de prensa, González-Colón aseguró que el gobierno activó un plan interagencial de apoyo a los municipios para ordenar la respuesta en el territorio.

El esquema de interrupciones alcanzó a San Juan y otras localidades bajo un sistema rotativo de restricciones (REUTERS/Ricardo Arduengo)

La mandataria indicó que cada alcalde tendrá un enlace directo con el Ejecutivo para canalizar urgencias, coordinar el envío de camiones cisterna y facilitar la intervención de las agencias públicas.

La funcionaria señaló además que la Administración de Vivienda Pública ya inició la instalación de cisternas comunitarias en complejos residenciales, mientras el Cuerpo de Bomberos participa en la entrega directa de agua potable.

También remarcó, en declaraciones recogidas por ABC News, que cada jefe de agencia deberá mantener contacto con los municipios para atender las necesidades que se presenten.

Los complejos residenciales comenzaron a incorporar reservas de uso común para enfrentar las interrupciones del servicio (REUTERS/Ricardo Arduengo)

La sequía extrema agrava el panorama en la isla

El trasfondo de la emergencia está marcado por una combinación de altas temperaturas, falta de precipitaciones y presión creciente sobre el sistema de abastecimiento.

González-Colón aseguró en otra comparecencia pública que la isla recibe asistencia científica y técnica del gobierno federal a través de un comité vinculado al seguimiento de la sequía.

La mandataria declaró además que, semanas atrás, San Juan registró el día más caluroso en 100 años, al mismo tiempo que Puerto Rico lidiaba con cerca de 1.000 incendios.

Las condiciones climáticas adversas endurecieron el escenario en buena parte del territorio puertorriqueño (REUTERS/Ricardo Arduengo)

ABC News detalló que julio fue el mes más seco en San Juan en más de 120 años y, a la vez, el cuarto más cálido desde que existen mediciones para la capital.

A eso se suma el diagnóstico del U.S. Drought Monitor, que indicó que, hasta el 4 de agosto, casi 25% de Puerto Rico estaba bajo sequía severa, mientras otro 36% se encontraba en condición de sequía moderada.

González-Colón atribuyó la escasez a esos fenómenos meteorológicos extremos y advirtió que la situación podría empeorar. “Esto está fuera de nuestras manos”, afirmó la gobernadora en declaraciones citadas por ABC News. Luego agregó: “Nada impide que esto empeore”.

El descenso en el nivel de Carraízo se convirtió en uno de los indicadores más visibles del deterioro hídrico (Europa Press)

Presión política e impacto sobre servicios esenciales y turismo

La crisis también abrió un frente político. El comisionado residente de Puerto Rico, Pablo José Hernández, pidió la semana pasada que la gobernadora solicite al presidente Donald Trump una declaración federal de emergencia.

“Ante la crisis del agua, Puerto Rico necesita una respuesta inmediata”, escribió el funcionario en un mensaje difundido en la red social X, según reprodujo ABC News.

A la par de la respuesta institucional, el abastecimiento de agua se convirtió en una preocupación para sectores sensibles de la economía insular, entre ellos el turismo y la hotelería.

El escenario empujó reclamos para que la respuesta federal escale a instancias superiores en Washington (REUTERS/Kylie Cooper)

La Compañía de Turismo de Puerto Rico, de propiedad estatal, aseguró en un comunicado que mantiene apoyo operativo para garantizar la continuidad de los servicios en alojamientos turísticos y preservar la atención a los visitantes.

La empresa pública señaló, además, que la distribución de agua continúa en las zonas alcanzadas por el plan de interrupciones programadas.

Mientras el gobierno local y las agencias federales amplían la asistencia, la evolución de la sequía y el nivel de los embalses aparecen como los factores que marcarán los próximos pasos de la emergencia.