La renuncia de Alberto Carvalho como superintendente del Los Angeles Unified School District (LAUSD) marca el desenlace de una crisis que mantuvo en vilo al segundo distrito escolar más grande de Estados Unidos.
La decisión, oficializada el domingo y confirmada el lunes por la Junta de Educación, se presenta tras cuatro meses de licencia paga y en medio de una investigación federal que incluyó allanamientos en su residencia y en las oficinas centrales del distrito, según confirmó AP News.
Carvalho, quien asumió el liderazgo de LAUSD en 2021 tras una extensa gestión en Miami-Dade County Public Schools, negó reiteradamente cualquier irregularidad.
Su carta de renuncia, difundida por su equipo legal y citada por Los Angeles Times, evita referirse de manera directa a los hechos investigados y sostiene: “Poner a los estudiantes en primer lugar siempre ha guiado mi trabajo. Porque creo que nuestras escuelas deben seguir centradas en los estudiantes y el aprendizaje, sin distracciones, renuncio como superintendente del LAUSD con efecto inmediato, el 21 de junio de 2026”.
PUBLICIDAD
El alcance de la investigación: contratos, tecnología y antecedentes en Miami
La investigación federal que motivó la salida de Carvalho se mantiene bajo reserva y hasta el momento no derivó en cargos en su contra. Según publicó CBS News, las pesquisas se centran en posibles irregularidades contractuales y pagos indebidos vinculados tanto a su gestión en Los Ángeles como a su etapa previa en Miami.
Una fuente citada por ese medio aseguró que la causa podría estar relacionada con presuntos sobornos recibidos durante su paso por el sistema escolar de Florida. La investigación, que involucra tanto al FBI como a la fiscalía, permanece bajo secreto de sumario.
Uno de los focos identificados por medios como Miami Herald y ABC7 es el contrato con la empresa tecnológica AllHere, que en 2024 firmó un acuerdo con LAUSD para implementar un chatbot de inteligencia artificial llamado “Ed”, orientado a asistir a los estudiantes.
PUBLICIDAD
El distrito desembolsó USD 3.000.000 a la firma, pero el sistema fue dado de baja apenas tres meses después, coincidiendo con el colapso financiero de la compañía y la posterior imputación de su fundadora, Joanna Smith-Griffin, por fraude de valores, fraude electrónico y robo de identidad.
El mismo día de los allanamientos, el 25 de febrero, la Junta de Educación decidió de forma unánime apartar a Carvalho de su puesto mientras avanzaba la pesquisa.
Las autoridades también ejecutaron una orden de registro en una propiedad de Debra Kerr cerca de Miami, quien había trabajado previamente con AllHere. Ni Kerr ni Carvalho fueron acusados formalmente.
PUBLICIDAD
El futuro del distrito y las repercusiones institucionales
Mientras el distrito, que atiende a más de 500.000 estudiantes, busca restablecer la normalidad, la conducción queda en manos de Andrés Chait, actual superintendente interino.
La Junta de Educación, en un comunicado reproducido por The New York Times, subrayó: “Nuestro compromiso es garantizar la estabilidad, la continuidad y el progreso sostenido mediante un liderazgo sólido”.
El caso no solo afecta a la figura de Carvalho, sino que expone a LAUSD a al menos dos investigaciones federales paralelas, de acuerdo con fuentes citadas por Los Angeles Times.
PUBLICIDAD
La institución confirmó su colaboración con las autoridades y reiteró que “mientras la investigación del gobierno sigue abierta, los fiscales no presentaron ninguna evidencia que respalde que el señor Carvalho haya violado la ley federal”, según la declaración difundida por el estudio jurídico Holland & Knight.
Previo a su salida, el propio Carvalho había declarado: “Confío en que la evidencia demostrará que actué apropiadamente y siempre en el mejor interés de los estudiantes”.
El futuro inmediato de la conducción definitiva del distrito se definirá en las próximas sesiones de la Junta, mientras la pesquisa federal continúa sin plazos claros y en total hermetismo.
PUBLICIDAD
El contrato de Carvalho contemplaba una compensación mínima de 12 meses de salario ante una remoción sin causa, aunque no se precisó si hubo una negociación económica vinculada a su salida.