El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, señaló en una entrevista con la agencia Reuters, que el gobierno estadounidense evalúa levantar más sanciones contra Venezuela la próxima semana para facilitar las ventas de petróleo.
Esta decisión permitiría liberar cerca de USD 5.000 millones de activos venezolanos congelados en el Fondo Monetario Internacional (FMI), recursos que podrían destinarse a la reconstrucción económica del país sudamericano.
Además, explicó que el Departamento del Tesoro estudia mecanismos para agilizar el retorno de las ganancias provenientes de la venta de petróleo venezolano almacenado en barcos y permitir que esos fondos regresen a Venezuela para financiar al gobierno, los servicios de seguridad y atender necesidades de la población.
Consultado sobre el calendario para la eliminación de sanciones, indicó que podría concretarse “tan pronto como la próxima semana”, sin precisar detalles sobre las restricciones específicas.
Estas acciones se enmarcan en un esfuerzo de la administración de Donald Trump para estabilizar Venezuela y facilitar el regreso de empresas estadounidenses al país, en un contexto marcado por la reciente captura de Nicolás Maduro bajo cargos de narcotráfico.
Las sanciones vigentes han impedido que bancos y acreedores internacionales colaboren con el gobierno de transición venezolano, obstaculizando la reestructuración de una deuda de aproximadamente USD 150.000 millones y el retorno de capital privado.
Bajo este contexto, el viernes, Trump firmó una orden ejecutiva que prohíbe a tribunales y acreedores embargar ingresos por petróleo venezolano depositados en cuentas del Tesoro estadounidense.
Durante la firma, Trump se reunió con ejecutivos de ExxonMobil, ConocoPhillips y Chevron, alentando inversiones que podrían alcanzar los USD 100.000 millones en la industria petrolera venezolana.
Darren Woods, de ExxonMobil, advirtió que invertir en Venezuela exige reformas en los sistemas comercial y legal. Tanto ExxonMobil como ConocoPhillips mantienen reclamos millonarios por la nacionalización de sus activos; sin embargo, la orden ejecutiva solo señala la protección de fondos venezolanos y, en el actual marco, Chevron es la única empresa estadounidense autorizada a operar en el país.
Según Reuters, Venezuela posee alrededor de 3.590 millones de Derechos Especiales de Giro (DEG) en el FMI, equivalentes a unos USD 4.900 millones, pero no puede acceder a ellos.
En el ámbito petrolero, Bessent señaló que las empresas privadas más pequeñas podrían volver rápidamente al sector venezolano, a diferencia de grandes petroleras como ExxonMobil, cuyos activos fueron nacionalizados dos veces.
Además, sostuvo que Chevron ha mantenido una presencia estable y que su compromiso podría aumentar. Además, propuso la intervención del Banco de Exportación e Importación de Estados Unidos para garantizar financiamiento, en línea con declaraciones previas del secretario de Energía, Chris Wright.
Mientras Estados Unidos evalúa levantar sanciones y facilitar inversiones en Venezuela, la situación de seguridad para sus ciudadanos sigue siendo crítica.
Prueba de ello es la reciente alerta del Gobierno estadounidense, que advierte sobre milicias armadas en territorio venezolano que buscan identificar a estadounidenses o pruebas de apoyo a Estados Unidos, e insta a sus nacionales a abandonar el país de inmediato ante el riesgo creciente.
(Con información de Reuters)