El Ejército de Estados Unidos ha intensificado sus operaciones militares en el Caribe, realizando al menos cinco ataques contra embarcaciones en los últimos dos meses.
Uno de estos operativos tuvo como objetivo a ciudadanos colombianos que viajaban en un barco procedente de Colombia, según información de CNN en Español obtenida de fuentes vinculadas al Pentágono.
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El tercer ataque, ocurrido el 19 de septiembre, se dirigió a una embarcación sospechosa de transportar colombianos afiliados a organizaciones terroristas de ese país.
Aunque el Pentágono no pudo identificar individualmente a los ocupantes antes de la acción militar, la selección deliberada de ciudadanos colombianos sugiere que la campaña estadounidense contra el narcotráfico en la región es más amplia de lo que se creía.
La justificación de estos ataques se basa en un dictamen legal clasificado elaborado durante el Gobierno de Donald Trump, según reveló el medio mencionado.
Este documento otorga al presidente estadounidense la facultad de designar a presuntos narcotraficantes como combatientes enemigos, lo que permite su eliminación sin necesidad de revisión judicial.
Expertos legales consultados por CNN en Español señalaron que este enfoque representa una ruptura con la práctica tradicional, en la que los implicados en el narcotráfico eran tratados como criminales sujetos a arresto y debido proceso, y la Guardia Costera se encargaba de interceptar y detener a los contrabandistas en alta mar.
Reacciones de Gustavo Petro y respuesta de la Casa Blanca
El presidente colombiano, Gustavo Petro, reaccionó públicamente a estos hechos a través de la red social X, indicando que, si el barco atacado el 19 de septiembre fue hundido en aguas de República Dominicana, “entonces es posible que fueran colombianos. Esto significa que funcionarios de EE.UU. y la República Dominicana serían culpables del asesinato de ciudadanos colombianos”.
Además, Petro afirmó a comienzos de este mes que existen indicios de que un cuarto ataque estadounidense también habría tenido como objetivo a ciudadanos de su país, y calificó la ofensiva como “una agresión contra toda América Latina y el Caribe”.
Desde Washington, la portavoz de la Casa Blanca, Anna Kelly, defendió la postura estadounidense en declaraciones recogidas por el medio antes mencionado. Kelly aseguró que “cada ataque realizado por el Ejército estadounidense ha sido contra narcoterroristas designados que llevan veneno mortal a nuestras costas”.
Recordó que durante la campaña presidencial, Donald Trump prometió enfrentar a los cárteles y que, bajo su mandato, se han tomado “acciones sin precedentes para detener el flagelo del narcoterrorismo que ha resultado en la muerte innecesaria de estadounidenses inocentes”.
Kelly añadió que el presidente continuará empleando todos los recursos del poder estadounidense para impedir la entrada de drogas al país y llevar a los responsables ante la justicia.
Contexto de la campaña militar y tensiones diplomáticas
El trasfondo de estas acciones militares se enmarca en una estrategia más amplia de Estados Unidos para combatir el narcotráfico en el Caribe.
La existencia del dictamen legal clasificado, revelada por el medio mencionado, ha permitido ampliar la lista de objetivos a cárteles y presuntos narcotraficantes, lo que ha generado tensiones diplomáticas con países de la región, especialmente Colombia.
Fuentes consultadas por CNN en Español matizaron que, aunque el cuarto ataque militar estadounidense podría no haber tenido como objetivo a colombianos, el ataque del 19 de septiembre sí los involucró.
Ante las acusaciones del presidente Petro, la Casa Blanca rechazó sus afirmaciones y, en un comunicado recogido por CNN en Español, instó al mandatario colombiano a retractarse públicamente de sus declaraciones, calificándolas de infundadas y reprobables.
Petro desmiente versión de Costa Rica sobre incautación de cocaína
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, negó la versión del ministro de Seguridad Pública de Costa Rica, Mario Zamora, sobre la incautación de 2.7 toneladas de cocaína en el océano Pacífico, al afirmar que “no dio la información correcta” respecto al operativo realizado con apoyo de la Policía Nacional de Colombia.
La cooperación internacional fue determinante para interceptar el cargamento, según explicó el director de la Policía Nacional, Carlos Fernando Triana.
El 6 de octubre de 2025, agentes de inteligencia colombianos identificaron una embarcación clandestina que planeaba zarpar desde las costas de Timbiquí, Cauca, con destino a Costa Rica, transportando grandes cantidades de cocaína.