El Parlamento de Georgia rechazó el veto presidencial y aprobó la polémica “ley rusa” sobre agentes extranjeros: preocupación de Estados Unidos y la Unión Europea

El pasado 18 de mayo, Salome Zurabishvili había desestimado el proyecto por considerar que contradice los valores de la Constitución Nacional y los estándares europeos, que aspiraban adoptar en su futura incorporación al bloque

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El Parlamento de Georgia rechazó el veto presidencial y aprobó la polémica “ley rusa” sobre agentes extranjeros (REUTERS)
El Parlamento de Georgia rechazó el veto presidencial y aprobó la polémica “ley rusa” sobre agentes extranjeros (REUTERS)

Tras semanas de debates y protestas, este martes el Parlamento de Georgia aprobó de forma definitiva la polémica “ley rusa” sobre agentes extranjeros, luego de rechazar el veto de la presidenta Salome Zurabishvili, del pasado 18 de mayo. La decisión no tomó por sorpresa dado que el gobernante Sueño Georgiano -con grandes diferencias con la mandataria- es el autor de la ley y el partido mayoritario en el Parlamento, con 84 diputados, aunque sí suscitó la rápida condena de la comunidad internacional.

Zurabishvili deberá ahora promulgar la nueva legislación dentro de los próximos cinco días, a pesar de las multitudinarias protestas que se organizan desde el anuncio de su tratamiento por considerarla una herramienta que servirá para enmascarar la represión a la oposición y la censura en el país, tal como ocurrió en Moscú con una ley similar, implementada en 2012.

La medida establece que todas las ONG o medios de comunicación cuya financiación del extranjero supere el 20% deben registrarse como “organización que persigue los intereses de una potencia extranjera” y someterse a un control administrativo. Según sus impulsores, es necesaria para poner fin a estas figuras extranjeras nocivas que intentan desestabilizar al país.

Zourabichvili había derogado la ley por considerarla rusa en su espíritu (REUTERS)
Zourabichvili había derogado la ley por considerarla rusa en su espíritu (REUTERS)

A mediados de mayo, al anular la decisión del Parlamento y abogar por su derogación, la Presidenta había declarado que “su contenido y su espíritu son rusos y contradicen nuestra Constitución y todos los estándares europeos. Obstruye nuestro camino a Europa”, en relación a su solicitud de ingreso a la Unión Europea, que estaba en curso luego de haber conseguido en diciembre la condición de país aspirante a la membresía.

En ese sentido, este martes, el jefe de la diplomacia, Josep Borrell, advirtió por la adopción de esta ley ya que es “contraria a los principios y valores centrales” del bloque. “Supone un retroceso en al menos tres de los nueve pasos establecidos en la recomendación de la comisión para el estatus de candidato respaldada por los líderes de la UE y tendrá un impacto negativo en su camino” hacia la adhesión, sumó.

“Instamos a las autoridades georgianas a invertir esta tendencia y regresar con firmeza al camino de la UE. Todavía hay tiempo para cambiar la dinámica pero se necesita de un fuerte compromiso por parte de las autoridades”, agrega la nota y cierra mencionando que se están considerando “todas las opciones” para actuar frente a esta decisión, sin adelantar qué alternativas se están analizando.

Borrell lamentó el retroceso que esta noticia genera en el camino de Georgia hacia su incorporación a la Unión Europea (REUTERS)
Borrell lamentó el retroceso que esta noticia genera en el camino de Georgia hacia su incorporación a la Unión Europea (REUTERS)

Estados Unidos también expresó su rechazo a la decisión. “El Parlamento de Georgia votó por levantar el veto impuesto por la Presidenta a un proyecto antidemocrático sobre influencia extranjera que no se condice con la normativa europea y que ahora se convierte en Ley. Estados Unidos condena esta decisión”, dijo el portavoz del Departamento de Estado, Matthew Miller, a lo que se suman las palabras de la semana pasada del secretario de Estado, Antony Blinken, que había anunciado que se impondrían sanciones de viaje a los funcionarios locales “responsables o cómplices de socavar la democracia” en el país y se reevaluaría la relación bilateral.

Mientras se conocía la noticia, en las afueras de la sede legislativa un grupo de ciudadanos se reunía para protestar, con banderas y carteles. “Estamos presenciando físicamente, literalmente, cómo los ciudadanos georgianos, cómo los miembros del Parlamento georgiano están vendiendo nuestro país”, dijo uno de los manifestantes mientras otro sumaba que “este día determinará el destino de nuestro país, estamos eligiendo entre Europa y Rusia, y todas las personas reunidas aquí, excepto los policías quieren Europa y Occidente”.

Cientos de personas protestaron en las afueras del Parlamento (AP)
Cientos de personas protestaron en las afueras del Parlamento (AP)

No obstante, sus reclamos no fueron en vano; enseguida, Zurabishvili propuso la realización de un referéndum para evaluar la medida y replantearse el futuro europeo del país ya que la Constitución la avala a llamar a esta instancia si cuenta con al menos 200.000 electores dispuestos a votar en un mes.

“Recopilen firmas a favor del referéndum y llévenlas a mi Administración. Estoy con ustedes, yo soy ustedes”, escribió en un mensaje en el que explicó que en la consulta popular apuntará a “decidir si Georgia elige el camino a Europa o elige a Rusia” a través de la voluntad de “todos y no los 84 diputados que hoy votaron contra el veto”.

Si bien la relación entre Rusia y Georgia ha sido complicada desde la independencia de la segunda tras el colapso de la Unión Soviética, Tiflis ha mostrado un acercamiento con Moscú en los últimos años.

(Con información de AFP, AP y EFE)

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