La Justicia de Nueva York restableció la orden de silencio sobre el ex presidente Donald Trump mientras se desarrolla el juicio

El empresario apuntó contra los magistrados del caso en sus redes sociales, lo que generó una avalancha de mensajes negativos y amenazas

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La Justicia de Nueva York restableció la orden de silencio sobre el ex presidente Donald Trump mientras se desarrolla el juicio en su contra (EFE)
La Justicia de Nueva York restableció la orden de silencio sobre el ex presidente Donald Trump mientras se desarrolla el juicio en su contra (EFE)

Un tribunal en Nueva York definió este jueves restituir la orden de silencio sobre el ex presidente Donald Trump y su equipo legal en tanto se desarrolla uno de los juicios en su contra. La medida busca resguardar la seguridad de los magistrados del caso, que recibieron una ola de mensajes negativos y amenazas de parte de los seguidores del empresario, tras publicaciones agresivas en redes sociales.

“El juez y su equipo se ven inundados a diario por cientos de llamadas telefónicas, mensajes y correos electrónicos amenazadores e intimidatorios”, algunos de ellos, antisemitas, explicaron desde el tribunal tras la decisión y precisaron que, en algunos casos, había empleados que recibían entre 20 y 30 llamadas por día luego de que sus números se filtraran.

Donald Trump está siendo investigado, en este caso, junto con dos de sus hijos -Donald Jr y Eric- por inflar el valor de los activos inmobiliarios de la empresa familiar para obtener créditos de bancos con mejores condiciones. Se trata de un juicio de alto riesgo para el emporio de las propiedades Trump, que se espera que dure hasta mediados de diciembre.

Fiel a su estilo, el ex mandatario se volcó a las redes sociales para defenderse y rechazar las acusaciones en su contra. Así, trató al juez de “matón”, a la fiscal general del estado de “corrupta” y “racista”, y apuntó contra una secretaria judicial con una publicación “degradante” en Truth Social. Ello desató una ola de violencia por parte de sus seguidores, que acabó en hostigamiento sobre los funcionarios llevando a cabo las pesquisas.

El juez Arthur Engoron ordenó la medida a principios de octubre para resguardar la seguridad de los magistrados (REUTERS)
El juez Arthur Engoron ordenó la medida a principios de octubre para resguardar la seguridad de los magistrados (REUTERS)

Es por eso que el 3 de octubre, durante la segunda jornada del juicio, el juez Arthur Engoron dispuso por primera vez esta orden, para prohibir a las partes realizar cualquier tipo de comentario público sobre el equipo.

Inicialmente, Trump incumplió la orden, lo que le costó dos multas por un total de USD 15.000. Sin embargo, el pasado 16 de noviembre, su equipo de abogados decidió apelar a la orden y consiguió que el juez de un tribunal intermedio, David Friedman, suspendiera la orden.

Poco más de diez días después de levantada la prohibición, los miembros del tribunal volvieron a debatir al respecto, definiendo finalmente reinsertar la medida al desestimar los argumentos de la defensa que sostenía que la orden era inconstitucional y que atentaba contra su libertad de expresión.

Asimismo, coincidieron -nuevamente- en la necesidad de mantenerla vigente frente al “aluvión” de amenazas que se habían recibido contra el grupo. Tenemos la intención de hacer cumplir las órdenes de manera “rigurosa y vigorosa”, subrayó el juez Engoron.

Trump sostiene que la medida "ilegal" y que atenta contra su libertad de expresión (REUTERS)
Trump sostiene que la medida "ilegal" y que atenta contra su libertad de expresión (REUTERS)

Desde el inicio del juicio, Trump -que lidera las encuestas republicanas pese a no haberse presentado a ninguno de los debates- ya asistió varias veces a la sede judicial. La última de ellas fue el 6 de noviembre cuando se presentó para prestar declaración y se espera que vuelva a subir al estrado el 11 del próximo mes.

En su última aparición, dijo -tal como suele hacer en cada oportunidad que puede- que el proceso judicial es “una caza de brujas política” y que se siente, por tanto, víctima de una maquinaria judicial digna de un “país del tercer mundo y de repúblicas bananeras”.

También sostuvo que, al contrario de las acusaciones, sus propiedades están “infravaloradas” y que los bancos habían hecho un buen negocio al prestarle “mucho dinero”. “No hay víctimas, los bancos ganaron mucho dinero”, aseguró.

(Con información de AFP y EFE)