Ubicado a tan sólo diez minutos de la ciudad de Burgos, se localiza un impresionante edificio renacentista que es guarida de historia y escenario de celebración. El palacio de Saldañuela es una de las construcciones arquitectónicas más hermosas y mejor conservadas de la provincia.
Además, el entorno natural que lo rodean hace de este espacio un lugar de características únicas. Dispone de salones de banquetes, zonas ajardinadas, un amplio patio, una zona de baile y una capilla, entre otras muchas estancias. Así, una parte de la memoria de la provincia burgalesa se esconde tras sus muros. En la actualidad, el edificio, que aún conserva su torre del siglo XV, se presenta como una espacio abierto para la formación y el ocio de los burgaleses y burgalesas.
Te puede interesar: Escuchar a Taylor Swift desde tu salón resulta caro: los pisos cercanos al Bernabéu suben un 30% tras remodelarse el estadio
Cuál es la historia del Palacio de Saldañuela
Esta imponente construcción se localiza en la vega del río de Los Ausines, junto a la actual carretera de Soria N-234. Así, el palacio ha sido testigo de los cambios sociales de la provincial burgalesa durante más de cinco siglos. Aunque su capacidad de vigilancia ha cambiado con el tiempo. Y es que, según detalla Alberto C. Ibáñez en su obra Palacio de Saldañuela, la construcción de este último tuvo que llevarse a cabo en varias fases.
La primera de ellas estuvo marcada por la edificación de una torre a mediados del siglo XV, destinada más a funciones simbólicas y residenciales que defensivas. Junto a esta torre se encontraban una capilla y varios inmuebles necesarios para la explotación agrícola de la finca circundante.
Un siglo después, en 1545, los Fernández de Velasco comenzaron la construcción de una mansión renacentista justo a lado de la torre. Isabel de Osorio, constructora de la torre, se encargó de darle un carácter muy particular. Así, entre los elementos destacados se encuentran pequeños bustos, tradicionalmente asociados a doña Isabel y don Felipe. En diversos espacios del palacio se puede observar el escudo de la “dama de Saldañuela”.
Te puede interesar: El impresionante castillo medieval enclavado a 800 metros de altura que es uno de los más grandes de Francia
La construcción del palacio se completó entre 1550 y 1580 bajo la dirección de profesionales como Pedro de Castañeda. Sin embargo, en 1788, un incendio marcó el inicio de su decadencia. Durante años, el palacio fue utilizado como corral de ganado hasta que fue reconstruido en la década de 1950.

En 1954 se concluyó la primera reforma del edificio, destinándolo a escuela de capataces agrícolas. Posteriormente, funcionó como internado de bachillerato, gestionado en ambos casos por los salesianos. A partir de las décadas de 1970 y 1980, la Caja de Burgos retomó el control del inmueble, dedicándolo a la formación de empleados. Actualmente, el edificio sigue cumpliendo esta función y también se utiliza como espacio para congresos y reuniones de diversas empresas. Así como para la celebración de campamentos de verano, bodas y otras celebraciones.
Últimas Noticias
La catedral a las afueras de Madrid que un agricultor construyó sin planos y sin formación arquitectónica durante seis décadas
Un hombre dedicó su vida entera a una edificación religiosa, hoy gestionada por una ONG, por una promesa

El pueblo de la Costa Brava que es perfecto para una escapada de otoño: combina senderos costeros, cocina marinera y pequeñas playas casi escondidas
Este pequeño pueblo ofrece recorridos junto a acantilados, inmersiones submarinas y rincones protegidos para quienes buscan una experiencia diferente fuera de temporada

El pueblo del País Vasco donde Balenciaga dio sus primeros pasos entre redes y agujas de costura
La historia comenzó en el Palacio Aldamar, donde un niño tuvo acceso por primera vez a los vestidos de alta costura que marcarían su destino

Borja y Elia, los chefs gallegos que dejaron Lugo para trasladar su restaurante a una aldea de 20 habitantes: “Toma Galicia y sus sabores como eje”
La Guía Michelin ha incluido Lado entre sus recomendaciones para este verano, un restaurante con un comedor para solo 14 comensales y un gran respeto por el entorno

El refugio natural de Cataluña que permite bañarse junto a un manantial y descubrir un tranquilo pueblo de montaña
El enclave reúne unas pozas alimentadas por la font Bordonera, senderos señalizados, panorámicas del valle y un entorno perfecto para refrescarse durante los meses más cálidos del año



