Los Ángeles (EE.UU.), 29 abr (EFE).- Un ambiente de contrastes, entre el oro característico de LAFC y el rojo 'diablo' de los mexicanos del Toluca, divide este miércoles la tónica en las afueras del BMO Stadium, donde ambas aficiones convergen para el partido de ida de las semifinales de la Copa de Campeones de la Concacaf.
Las inmediaciones del recinto en el centro de Los Ángeles se visten de gala con el fuerte arraigo del equipo angelino, cuyos seguidores engalanan al astro coreano Son Heung-Min, luciendo su camiseta de forma masiva mientras aguardan en la fila.
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A su vez, los aficionados del Toluca han llegado con fuerza en estadio, vistiendo la camiseta del portugués Paulinho, entre las más destacadas, y portando las diademas de diablo que caracterizan al conjunto mexicano.
Esta mezcla de identidades define la previa de un encuentro de alta tensión, donde la rivalidad se suaviza entre los puestos de comida y el murmullo de los cánticos en español que termina por unir a ambas aficiones para compartir el amor por el fútbol entre la comunidad hispana en Los Ángeles. EFE
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