El acusado de matar al jefe de la UEI de la G.Civil y a un vecino se declara culpable

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Valladolid, 31 may (EFE).- Pablo Antonio S.H., apodado Chiqui, a quien se juzga desde hoy en Valladolid acusado de matar con un fusil al jefe de la Unidad Especial de Intervención de la Guardia Civil y a un vecino en julio de 2022 se ha reconocido autor de los hechos y ha expresado su arrepentimiento.

"Soy culpable de haber matado a esas personas", ha declarado el procesado, quien ha añadido que la situación se le "fue de las manos", y ha sostenido que el día en el que ocurrieron los hechos estaba borracho, drogado y empastillado.

Según su versión, disparó al guardia civil que resultó muerto "para asustar" y a un vecino que también falleció porque pensó que iba armado.

La vista oral ha comenzado este viernes tras la elección de un jurado popular compuesto por siete hombres y dos mujeres en la Audiencia Provincial de Valladolid, donde la Fiscalía, las cuatro acusaciones particulares y la acción popular, además de la defensa, han expuesto sus alegaciones previas.

El acusado ha declarado por la tarde y solo ha contestado a preguntas de la fiscal, que reclama penas que suman 58 años de prisión, y a su letrado.

Concretamente, la Fiscalía considera los hechos un delito de asesinato por el que pide veinte años, otro de tentativa de asesinato por el que reclama ocho años de prisión, un delito de secuestro, por el que pide cuatro años, y otro delito de asesinato en concurso ideal con un delito de atentado, por el que solicita 24 años de cárcel. Por tenencia ilícita de armas, la fiscal demanda dos años de prisión.

Los hechos ocurrieron la madrugada del 1 de julio de 2022 en Santovenia de Pisuerga (Valladolid), una horas después de una disputa previa entre Chiqui y su vecino Dionisio, que según el acusado siempre se habían llevado muy bien y eran amigos desde la infancia.

No obstante, en la tarde de ese 30 de junio, tras la pelea, se quedó con el novio de su hijastra en su vivienda, situada en un piso bajo, para guardar la casa porque les habían amenazado con quemarla y con que los iban a matar a todos.

"Tenía miedo" y "tenía que conservar lo poco que tenía", ha justificado el acusado quien ha asegurado que Dionisio fue hasta allí y empezó a dar patadas a al puerta de entrada.

"Yo estaba confuso por los golpes que estaba dando", ha sostenido el procesado, tras lo que ha subrayado que su vecino les amenazaba desde el descansillo diciendo "abrid la puerta, ladrones".

"Abrí la puerta y disparé a Dionisio", ha resumido Pablo Antonio S.H., quien utilizó un fusil que, según ha dicho, encontró en un descampado con su munición hace unos quince años.

El acusado, quien ha expuesto que el novio de su hijastra se quedó con él porque quiso -las acusaciones sostienen que el procesado le mantuvo como rehén-, ha negado que después de disparar a su vecino le golpease con la culata del arma y ha rechazado también que quisiera usar el rifle contra un hijo del hombre que resultó muerto.

Ante la situación generada, acudió al lugar del suceso la Unidad Especial de Intervención (UEI) de la Guardia Civil desde Madrid.

El procesado ha manifestado que sintió que los agentes estaban al otro lado de su puerta y reclamó que se marcharan porque pensaba que iban a entrar en el domicilio.

Primero disparó el arma dentro de casa y después a través de la puerta de entrada, a unos 90 centímetros del suelo, "para asustarles", ha narrado el acusado.

El disparo dio en el casco del teniente coronel de la UEI Pedro Alfonso Casado, quien falleció dos días después. EFE

erbq/jls/jdm

(foto)

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