Jesús es uno de los casi 400 pasajeros que iba en el AVE contra el que ha chocado el Iryo a la altura de Urda en Toledo, cerca de Los Yébenes. En una entrevista en la SER desde la “zona cero” del accidente ferroviario, Jesús ha relatado cómo ha sido el choque. El AVE transportaba 397 pasajeros y el Iryo, 147, según confirmó Esther Padilla, portavoz del Gobierno de Castilla-La Mancha. Jesús viajaba en el vagón 2 del AVE y sufrió una posible fractura de nariz y un corte en una mano, lesiones menores frente a las de otros viajeros, tal y como ha explicado.
“He tenido mucha suerte. Nada comparado con la gente que estaba en la peor parte del tren”, ha afirmado. “Estoy viendo... A la Guardia Civil sacando algunos cuerpos del tren. Y bueno, he visto imágenes que no se me van a olvidar. He visto un chico con el brazo amputado caminando y hay cuerpos que veo tumbados que no he visto ni moverse ni nada, y al tocarlos, al tacto, mi sensación, yo no soy médico, pero mis sensaciones son cadáveres”, ha relatado.
PUBLICIDAD
El superviviente ha explicado que trabajaba con su ordenador portátil cuando el tren frenó bruscamente. “Ha salido todo el mundo volando”, relata, después de asegurar que los pasajeros apenas tuvieron tiempo de reaccionar antes de comprender la gravedad de lo ocurrido.
En los primeros instantes, muchos creyeron que el convoy había descarrilado. “Nos dimos un golpe muy fuerte y empezamos a intentar ayudar a la gente que estaba peor. El tren estaba inclinado sobre la vía y teníamos miedo de que pudiera volcar”, contó.
Jesús ha contado que, tras abandonar el convoy, ha colaborado con otros pasajeros y con los sanitarios en la atención a los heridos. En la conversación emitida por la cadena, explicó que permanecía sujetando el suero de una persona mientras recibía asistencia médica.
PUBLICIDAD
“Hay muchos heridos y hay muertos. Hace falta que venga mucha gente porque hay muchísimos heridos. Estamos en medio del campo y es complicado, pero es una situación de emergencia absoluta”, señala. Le ha descrito a Aimar Bretos un escenario de “catástrofe” con varios equipos trabajando a la vez para localizar y evacuar a las víctimas.
Junto a él había un vagón que había caído por un terraplén, volcado y completamente destrozado: “Ese se ha llevado la peor parte”.
Los viajeros han ido sacando a parte de los ocupantes por las ventanas durante los primeros minutos. “Seguimos sacando gente por las ventanas. Hemos intentado ayudar en todo lo que hemos podido”, explicó Jesús.
PUBLICIDAD
Más tarde llegaron agentes de la Guardia Civil, policías locales, ambulancias y helicópteros medicalizados. Los equipos de emergencia pidieron a los pasajeros que se encontraban en mejor estado que dejaran espacio para facilitar la atención a los heridos.
PUBLICIDAD