Pedro Sánchez se sincera sobre lo difícil que es conciliar: “No siempre veo a mis hijas y a Begoña todo lo que quisiera, pero tenemos un ritual”

El presidente va esta noche a ‘La Revuelta’ para hablar con Broncano antes de las elecciones del 29-N

Pedro Sánchez y su faceta más íntima. 
(Jesús Hellín - Europa Press)
Pedro Sánchez y su faceta más íntima. (Jesús Hellín - Europa Press)
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Pedro Sánchez visita hoy, 22 de octubre, el plató de La Revuelta, protagonizando una de las citas televisivas más esperadas y comentadas de la temporada. Su encuentro con David Broncano se produce en un momento de indudable expectación política, cuando falta poco más de un mes para las elecciones generales del 29-N. Sin embargo, en el teatro de RTVE el ambiente será muy distinto al del Congreso o al de los mítines de campaña: en el programa de Televisión Española no hay espacio para discursos aprendidos de memoria ni para la rigidez institucional.

Más allá del interés que despierta ver a un presidente del Gobierno en horario de máxima audiencia a las puertas de una cita con las urnas, la expectación se inclina esta noche hacia el perfil más humano del mandatario. El formato desenfadado de Broncano acostumbra a desarmar a sus invitados y les invita a bajar la guardia casi sin darse cuenta, abriendo la puerta a charlas relajadas donde las anécdotas domésticas, el sentido del humor y el día a día terminan desplazando por completo a cualquier argumento electoral.

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Para intuir qué faceta de Sánchez asomará esta noche en la pequeña pantalla, la mejor pista se encuentra en las páginas de su libro Tierra Firme. En esa obra autobiográfica, el líder socialista decidió abrir las puertas de su intimidad para mostrar al hombre que convive con el poder. En ese entorno privado, sus dos grandes pilares son su mujer, Begoña Gómez, y sus dos hijas, en torno a las cuales organiza su vida familiar y sus escasos momentos de descanso.

Planes sencillos con Begoña y platos de cuchara

En el plano conyugal y de pareja, Sánchez describe una rutina muy pegada a la tierra junto a Begoña Gómez, con quien comparte la necesidad de desconectar del ruido diario a través de planes tranquilos y saludables. El presidente cuenta que “con Begoña comparto la afición por el deporte, nos gusta salir a montar en bici juntos, dar un paseo por el campo... Ambos somos aficionados a leer y nos gusta conversar sobre nuestras lecturas”, una afición compartida que les permite mantener un espacio de diálogo sereno lejos de los focos mediáticos.

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El presidente del Gobierno emplea como activo de campaña a su mujer, enfrentando a una derecha que ha querido hacerla lastre.

Esa búsqueda de normalidad y sencillez también se refleja con claridad en la mesa, donde el líder socialista confiesa huir de cartas sofisticadas para entregarse a la comida casera de siempre. Según relata en sus memorias, “para mí un día perfecto consiste en levantarme, hacer algo de ejercicio con Begoña y comer con mi familia una paella, una fabada, un salmorejo... Soy muy de cuchara”. Esta afición por los guisos tradicionales culmina cada fin de semana en una costumbre que procuran proteger a toda costa de los compromisos oficiales, ya que “todos los domingos almorzamos en familia, no soy muy original en eso”, admite con cercanía al reivindicar la importancia de reunirse en torno a la mesa con los suyos.

El ritual de WhatsApp con sus hijas

El vínculo con sus dos hijas es, sin duda, la parte más tierna de su vida cotidiana. Aunque la exigencia de su agenda oficial le obliga a pasar demasiado tiempo fuera de casa, Sánchez reconoce que “no siempre veo a mis hijas y a Begoña todo lo que quisiera, porque los viajes me obligan a ausentarme de casa”. Para sortear esa distancia física y mantener viva la cercanía diaria, el presidente conserva una costumbre a través del teléfono móvil: “hay un pequeño ritual familiar que intento respetar, no importa en qué parte del mundo me encuentre: cada mañana, a través de nuestro grupo de WhatsApp, les envío un enlace a mis hijas”.

Pedro Sánchez y Begoña Gómez . (Álex Cámara - Europa Press)
Pedro Sánchez y Begoña Gómez . (Álex Cámara - Europa Press)

Esos mensajes matinales incluyen desde “una noticia de ciencia o de cultura, a una canción que he escuchado, al último tema de un cantante que nos gusta a todos o de un grupo que acabo de descubrir...”, recomendaciones que suele pescar en Radio 3 o en el espacio All Songs Considered de la emisora pública estadounidense NPR.

Para el presidente, poder disfrutar abiertamente de esta relación con sus hijas es una conquista afectiva que contrasta de lleno con los viejos roles de género. Tal y como reflexiona en el libro, “a los hombres de hoy el feminismo nos ha dado acceso a ese universo de los afectos, y a compartir con nuestros hijos y nuestras parejas momentos especiales”, superando la figura del padre distante de épocas pasadas. Frente a esos antiguos esquemas, Sánchez reivindica con orgullo que “sabemos que podemos amar sin complejos a nuestros hijos e hijas, y expresar esos sentimientos sin ser tachados de blandengues más que por gente muy carca”. Esta noche en La Revuelta, entre las ocurrencias y las preguntas directas de Broncano, será previsiblemente este perfil de padre cercano, melómano y familiar el que despierte mayor complicidad con los espectadores.

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