Un comando de tres hombres encapuchados sustrajo 26 relojes de bolsillo del siglo XVIII de la Reggia di Venaria Reale (el Palacio Real de Venaria), en las afueras de Turín, en un golpe que les tomó apenas sesenta segundos. Las piezas, fabricadas en oro y esmalte por talleres ingleses y franceses, estaban expuestas en la Cámara de Audiencias del duque de Saboya y tenían un valor estimado de 150.000 euros, según ha informado la RAI. El robo ocurrió entre las dos y las tres de la madrugada del lunes 19 de octubre, en la jornada de cierre semanal del museo, y coincide con el primer aniversario del asalto al Museo del Louvre, en París, donde una banda se llevó joyas de la corona francesa valuadas en 88 millones de euros.
Las cámaras de seguridad registraron la secuencia completa. Los ladrones forzaron una puerta lateral del bar, atravesaron los corredores del Piano Nobile y rompieron la vitrina antirrotura donde se exhibían los relojes. El Consorcio de Residencias Reales de Saboya, entidad que administra el complejo, confirmó que todos los sistemas de seguridad estaban activos y en funcionamiento durante el ataque, incluido el servicio de vigilancia, acorde a la información de la televisión pública italiana. Se trata del primer robo registrado en el palacio desde su reapertura al público en 2007, tras una restauración de 300 millones de euros.
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Los investigadores apuntan a un golpe de profesionales
La Fiscalía de Ivrea abrió una causa que llevan adelante los carabineros del comando territorial junto al Núcleo de Protección del Patrimonio Cultural. Según las primeras reconstrucciones en medios italianos, los responsables aprovecharon el día de cierre del museo para actuar con márgenes de tiempo más amplios y conocían con precisión la disposición de los ambientes. La velocidad de la maniobra y el hecho de que ignoraran una segunda vitrina contigua, que contenía 24 tabaqueras de época, llevó a los investigadores a considerar la hipótesis de un robo por encargo, aunque todavía se trata de una línea sin confirmar.
Los relojes sustraídos formaban parte de una donación realizada en 2012 por los herederos del coleccionista Giorgio Accornero, que entregó al Consorcio tanto la colección de relojes como las tabaqueras que permanecieron intactas. Las piezas están aseguradas, pero su valor trasciende lo económico: se trata de objetos históricos de manufactura dieciochesca que integraban el recorrido de visita público del palacio. Entre las hipótesis que se investigan figura también la posibilidad de que los autores hayan realizado reconocimientos previos del edificio en los días o semanas anteriores al golpe.
Un patrón de asaltos a colecciones europeas
El robo de Venaria se produce en un contexto de creciente vulnerabilidad de las colecciones museísticas europeas. Hace exactamente un año, el 19 de octubre de 2025, un grupo armado con amoladoras irrumpió en el Louvre y se llevó ocho piezas de las joyas de la corona francesa, entre ellas una diadema de la emperatriz Eugenia con 1998 diamantes. Según consignó el diario Le Monde, cuatro sospechosos permanecen detenidos a la espera de juicio, pero las joyas continúan sin aparecer pese a los operativos de búsqueda realizados en la región parisina.
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Según información publicada por Le Journal des Arts, el asalto a Venaria constituye el tercer robo a instituciones culturales italianas en lo que va de 2026. Lo antecedieron la sustracción de pinturas de Antonello da Messina, ocurrida el 15 de agosto, y el robo de obras modernas de la Fundación Magnani-Rocca, recuperadas luego en allanamientos en Parma. El Consorcio de Residencias Reales de Saboya informó que colabora de manera plena con las fuerzas del orden para reconstruir la dinámica del golpe y determinar el paradero de los 26 relojes.
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