La última gala de Supervivientes: Tierra de Nadie ha vuelto a poner a prueba a los concursantes. El hambre, las condiciones extremas de Laguna Cacao y los enfrentamientos entre los supervivientes han marcado una noche especialmente complicada, que además ha dejado una lista de nominados reducida de seis a cuatro nombres.
La entrega de este martes, presentada por Sandra Barneda, arrancó con seis concursantes expuestos a la expulsión: Arkano, Chiqui, Ivana Icardi, María Jesús Ruiz, Omar Sánchez y Yola Berrocal. La cifra era consecuencia del polémico robo de comida protagonizado días antes por varios miembros del equipo Luna, que acabaron recibiendo una nominación disciplinaria.
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Ante esta situación excepcional, el programa decidió introducir una doble ceremonia de salvación. El objetivo era reducir la lista antes de la expulsión del jueves y dar un respiro a dos de los concursantes. La primera prueba estuvo reservada a Chiqui, Ivana, María Jesús Ruiz y Yola Berrocal, mientras que Omar y Arkano permanecían nominados directamente.
Las cuatro supervivientes tuvieron que enfrentarse a una particular dinámica con cubos de pintura. El color negro significaba continuar en peligro, mientras que el blanco suponía quedar fuera de la lista. Ivana y María Jesús fueron las primeras en quedar cubiertas de pintura negra. La decisión quedó entonces entre Chiqui y Yola. Finalmente, el cubo de Chiqui también se tiñó de negro, mientras que Yola recibió la pintura blanca y consiguió convertirse en la primera salvada de la noche. La concursante no pudo contener la emoción al conocer la decisión. “¡No me lo puedo creer! Muchísimas gracias a todos, os amo, estoy muy feliz aquí”, celebró.
Omar también consigue librarse
La segunda salvación llegó poco después y volvió a modificar el escenario. Antes de la prueba definitiva, Sandra Barneda comunicó que Ivana Icardi continuaba nominada, dejando a Arkano, Chiqui, María Jesús Ruiz y Omar como candidatos a conseguir la última plaza de salvación. La dinámica volvió a poner a los concursantes frente a los cubos. María Jesús y Chiqui recibieron la pintura negra, por lo que todo quedó reducido a un duelo entre Arkano y Omar.
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Finalmente, el canario consiguió imponerse y continuar una semana más en Honduras. “Gracias España, Canarias, les quiero. Vamos, una semana más”, reaccionó tras conocer la decisión. De este modo, Arkano, Chiqui, Ivana Icardi y María Jesús Ruiz se jugarán su permanencia en la próxima expulsión.
Unas condiciones que empiezan a pasar factura
El origen de esta situación se encuentra en el polémico asalto del equipo Luna a una zona restringida de la organización. Varios concursantes, desesperados por la falta de alimentos, entraron en el área reservada y se llevaron productos que encontraron allí.
Además, antes de que la organización pudiera retirarles su comida, los supervivientes decidieron consumir también la ración semanal de arroz que tenían asignada. Como consecuencia, el programa les retiró la siguiente dotación y posteriormente impuso una sanción todavía más severa: la nominación disciplinaria de todos los participantes implicados.
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La falta de comida también ha provocado enfrentamientos entre los capitanes. Marta Peñate, al frente de la Zona Luna, defendió que el robo responde a que tienen la “moral por los suelos”, mientras Rubén Torres sostenía que ninguno de ellos se va a “morir de hambre”.
La tensión se trasladó también a las playas. Chiqui acusó a María Jesús Ruiz de ser “una falsa” e Ivana aseguró que la concursante “miente más que habla”. En la Zona Sol, además, Asraf Beno y Víctor Janeiro protagonizaron otro enfrentamiento relacionado con sus amistades. La situación llegó incluso a afectar a Marta Peñate, que apareció completamente desbordada y entre lágrimas, llegando a afirmar: “No tenía que haber venido, joder… ¡Te lo juro!”.
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