Carmen Maura acudirá este lunes 5 de octubre a El Hormiguero con Maribel Verdú para presentar Furia. Su patrimonio inmobiliario refleja la recuperación de la actriz tras asumir una deuda de 2,5 millones de euros que atribuye a su segundo marido. La intérprete mantiene tres residencias entre Madrid, la Sierra de Guadarrama y París.
Carmen Maura mantiene tres viviendas: un piso cerca del Paseo de la Castellana, una casa en Miraflores de la Sierra y un apartamento adquirido en 1998 en el barrio parisino de Châtelet. A su vez, la finca que poseía en Ávila, donde reunía especies de árboles, pasó a ser propiedad de su hija. La actriz relató en el documental ¡Ay, Carmen! que, tras 13 años de matrimonio con Antonio Moreno Rubio, descubrió que él había hipotecado todas sus propiedades.
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La actriz asegura que quedó con casas y un campo embargados, además de una deuda de 2,5 millones de euros, que tardó cerca de 20 años en saldar. Carmen Maura se crio en el barrio madrileño de Chamberí y posee un piso en las proximidades del Paseo de la Castellana. La vivienda se encuentra en un edificio clásico de la década de 1920, con fachada de ladrillo y balcones de hierro. El salón principal tiene grandes ventanales, paredes blancas y molduras discretas. Desde esa estancia se divisan tanto el tráfico como a quienes pasean por la ciudad.
Las tres casas de Carmen Maura
De hecho, pasó el confinamiento en este piso. En una entrevista explicó que la soledad no le supuso un problema porque el portero del edificio, Juan, le subía la comida y los vecinos le llevaban platos preparados. “Me acostumbré enseguida a no tener horarios: desayunas y meriendas cuando quieras, cenas o no cenas”, recordó Carmen Maura. Lo único que echó en falta fue acudir personalmente al supermercado, y llegó a plantearse reservar cada año un periodo para permanecer aislada por decisión propia.
Su segunda residencia se sitúa a unos 45 minutos de Madrid, en Miraflores de la Sierra. La actriz la llama “mi finca chica” y ha acondicionado allí un jardín de 200 metros cuadrados con especies de árboles que antes tenía en su finca de Ávila. La casa principal ocupa unos 250 metros cuadrados. El inmueble combina piedra vista y tejados de pizarra, propios de la arquitectura de la zona, con elementos modernos, y sus ventanas ofrecen vistas de las cumbres de la Sierra de Guadarrama en los días despejados.
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En 1998, Maura compró un piso en Châtelet, en el centro de París. El apartamento está situado en un edificio haussmanniano del siglo XIX y cuenta con techos altos decorados con molduras de escayola, suelos de madera y calefacción de gas. El entorno de Châtelet reúne mercados, bistrós y artistas callejeros, a pocos metros del Centro Pompidou. La vivienda parisina conserva elementos históricos del edificio y está adaptada a las necesidades de una artista que desarrolla su actividad entre España y Francia.
Los maridos de Carmen Maura
La estabilidad patrimonial actual de Maura llegó después de dos relaciones que, según ha explicado la propia actriz en su documental, marcaron su vida personal. “Me hubiera gustado tener mejor ojo para la selección de los hombres. Eso no lo he hecho nada bien. Uno me quitó los niños y el otro todo el dinero”, afirmó. Maura se casó con su primer marido en 1966, cuando tenía 21 años. Durante el divorcio perdió la custodia de sus dos hijos, María del Carmen y Pablo, en un proceso que describió como especialmente doloroso.
El trabajo se convirtió en una vía de escape para Maura durante aquel periodo. La actriz ha contado que la situación con los jueces, los abogados y sus hijos le parecía tan anómala que el rodaje de Pepi, Luci, Bom y otras chicas del montón, incluida la escena de la lluvia dorada, le resultaba “normalísimo”. Carmen Maura dijo que no abandonó sus obligaciones económicas derivadas de ese segundo marido porque su profesión le impedía ocultarse. Tras saldar las deudas, aseguró que la experiencia no la volvió desconfiada, aunque sí más cautelosa, y que prefiere estar sola antes que mal acompañada.
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