El resultado ordinario neto (RON) de las empresas no financieras españolas creció un 30,9% en el primer semestre de 2026, frente al descenso del 6,2% registrado un año antes. Sin embargo, la mayor parte de ese avance responde a la actividad de las compañías vinculadas a energía, refino y comercio de combustible, según los datos de la Central de Balances publicados este jueves por el Banco de España.
Al excluir esos sectores del cálculo, el crecimiento de los beneficios se reduce al 2,5% en la primera mitad del año, apenas por encima del 0,4% registrado en el mismo periodo de 2025. La diferencia entre ambas cifras confirma que el repunte de beneficios se concentra especialmente en esta rama de la actividad, coincidiendo con un shock energético que ha disparado los precios del petróleo, los combustibles y las facturas energéticas.
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Las ventas también reflejan el peso del sector energético
La cifra neta de negocios creció un 6,6% en el primer semestre de 2026, frente al 3,7% del mismo periodo de 2025. Sin las ventas de energía, refino y comercio de combustibles, ese avance habría sido del 2,9%, un porcentaje casi tres puntos inferior al 5,7% registrado un año antes.
El subsector del refino, incluido dentro de la industria, destacó con un incremento del 35,7% en su cifra de negocios, en línea con la evolución observada en los mercados internacionales durante el período. El Banco de España señaló que todas las ramas de actividad presentaron tasas de crecimiento positivas, aunque con intensidades muy dispares.
Los costes financieros y laborales también aumentaron
Además del impulso energético, los datos de la Central de Balances muestran que los gastos de personal crecieron un 4,1% y los gastos financieros, un 6,3%, como consecuencia del incremento de los tipos de interés y de un mayor nivel de endeudamiento. Los ingresos financieros, por su parte, avanzaron un 2,8%, lo que aportó un efecto positivo al resultado global.
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El valor añadido bruto (VAB) de las empresas incluidas en la muestra trimestral creció un 12,2% en el primer semestre, frente al retroceso del 0,8% de un año antes. Excluidas las ramas de energía y refino, el avance se reduce al 2,2%, por debajo del 4,8% registrado en el mismo periodo de 2025.
La rentabilidad del activo sube por el efecto energético
La rentabilidad del activo se situó al cierre de junio en el 5,7%, un punto porcentual por encima de hace un año. Al excluir energía, refino y comercio al por mayor de combustibles, el indicador pasa del 4,1% al 4,2%, una variación mucho más moderada.
Por sectores, la rentabilidad del sector energético subió del 8,4% al 9,7%. La industria, impulsada por el refino, pasó del 3,7% al 12,3%. En comercio y hostelería, el indicador avanzó del 12,4% al 13,8%, aunque sin el comercio mayorista de combustibles habría retrocedido levemente, del 12,1% al 11,9%.
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El resto de la economía se mantiene cerca de su promedio histórico
El Banco de España precisó que la rentabilidad del activo durante el primer semestre de 2026 se ubicó por encima de su promedio histórico para el conjunto de la muestra analizada. No obstante, al excluir las ramas con comportamientos atípicos, el indicador se mantuvo prácticamente alineado con esa referencia histórica. La comparación por sectores confirma esta división: mientras energía, industria, comercio y hostelería superaron sus promedios históricos de rentabilidad, el resto de actividades económicas permaneció en niveles cercanos a los valores habituales registrados en años anteriores.
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