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El sobrino de Josep Juanpere, testigo clave en la investigación sobre la muerte del arquitecto, no podrá prestar declaración: permanece en coma inducido

A. J., sobrino del arquitecto, acompañó a Juanpere al hospital dos días antes de su defunción: “Ha tomado veneno”, le dijo su pareja alterada cuando encontró a su tío sin vida

El arquitecto Josep Juanpere, cofundador del estudio GCA Architects (GCA Architects)

A. J., sobrino de Josep Juanpere, permanece ingresado en coma inducido en una clínica privada de Barcelona. Así lo ha dado a conocer El Confidencial esta tarde. La declaración del familiar del arquitecto es clave para la policía, ya que es una de las dos versiones centrales con las que cuentan los investigadores para reconstruir las últimas horas de vida del arquitecto. El hombre, hijo de la hermana del arquitecto, fue ingresado hace varias semanas por un cuadro respiratorio. Pero, a pesar de que despertó hace unos días, los médicos tuvieron que inducirle de nuevo el coma debido a su delicado estado de salud.

Su ingreso había despertado preocupación entre personas cercanas, que no recibían noticias suyas desde hacía tiempo. “Está bastante solo”, han señalado allegados consultados por el medio. Y es que, tras la muerte de su madre, estrechó su relación con Juanpere, quien recordemos falleció el 26 de diciembre de 2025.

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La investigación sobre la muerte de su tío sigue abierta, pues a pesar de que la primera autopsia dictaminó que había fallecido por causas naturales, los Mossos d’Esquadra, que llegaron tras la llamada de emergencia, observaron comportamientos extraños en la pareja del arquitecto. Este miércoles, el caso dio un revés con la detención en Madrid de B. L. G., la novia de Josep de 65 años.

La urbanización de Ruda en Baqueira (Google Maps)

“Ha tomado veneno, ha tomado veneno”

Todo se remonta al 24 de diciembre de 2025. Josep Juanpere i Miret, de 72 años y cofundador de GCA Architects, estaba de vacaciones navideñas con su pareja en su segunda residencia en Baqueira Beret (Vall d’Aran), en el Pirineo de Lleida. Al parecer, como ha podido saber El Confidencial, el arquitecto habría pactado previamente celebrar la Nochebuena a solas con su sobrino. A última hora le comentó que había invitado a su pareja madrileña, con la que llevaba saliendo dos años.

La cena transcurrió con normalidad hasta que Juanpere empezó a sentirse indispuesto y vomitó en varias ocasiones. Inmediatamente, los tres se trasladaron hasta el hospital de Vielha, donde el arquitecto se quedó ingresado toda la noche bajo observación. Al no detectar un problema mayor, recibió el alta a la mañana siguiente. Una vez fuera del centro hospitalario, B. L. G. expresó que prefería descansar en un hotel. Por lo que A.J. llevó a la pareja, a la que recogió a la mañana siguiente para traerlos de vuelta al apartamento en la urbanización Vall de Ruda de Baqueira.

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Debido a la preocupación por el estado de salud de su tío, A. J. intentó ponerse en contacto con Juanpere y su pareja durante el 26 de diciembre. Pero no obtuvo respuesta a sus llamadas. De este modo, decidió acercarse al apartamento de su tio. Una vez allí, siguió sin tener respuesta del interior. Por lo que decidió usar una llave que guardaba de la casa.

Vistas de Baqueira, pueblo en la zona de los Pirineos de Lleida donde Josep Juanpere tenía su segunda residencia (Ayuntamiento Naut Aran)

El interior estaba oscuro, salvo una luz al final de las estancias. En ese momento, el sobrino de Juanpere escuchó cómo la pareja de su tío hablaba en voz alta, pero no logró entender lo que decía. Lo que sí detectó es que la mujer estaba alterada. Cuando lo vio, según el relato de El Confidencial, pensó que estaba dormido. Sin embargo, al acercarse, entendió que estaba muerto.

“Ha tomado veneno, ha tomado veneno”, es lo que gritó la mujer al verle. Inmediatamente, el joven llamó a los Mossos d’Esquadra. Pese a ello, la primera impresión entre personas cercanas a la familia fue que el fallecimiento podía responder a un problema cardíaco. Ahora sabemos que las diligencias continuaron y los investigadores interrogaron al joven en varias ocasiones y revisaron los teléfonos de Josep Juanpere y su mujer.

Su declaración queda en el aire por su estado de salud

En estos momentos, la noticia de que el testigo principal de la investigación es de gran relevancia, pues, como manifestó él mismo, todavía había elementos de aquella noche para los que, según su percepción, todavía no existía una explicación. También reconoció a su círculo más cercano que las entrevistas reiteradas con la policía no le habían permitido cerrar el duelo de su tio.

En paralelo se encuentra la versión de B. L. G., quien deberá ser trasladada a Vielha. Allí podrá declarar ante el juzgado o acogerse a su derecho a no hacerlo. El juez resolverá después si queda en libertad o si adopta alguna medida cautelar.

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