La Asociación Manuel Azaña ha exhumado en Madridejos los restos de al menos 13 republicanos fusilados el 31 de julio de 1939, ya terminada la Guerra Civil, en una intervención pedida por familiares y que abre ahora la fase clave de identificación en laboratorio mediante ADN.
Los trabajos comenzaron el 29 de julio en el cementerio del Santo Ángel de la Guarda de Madridejos y han permitido recuperar restos de al menos 13 hombres. Según el Registro Civil, la mayoría vivía en Villafranca de los Caballeros y en Madridejos, ha explicado a EFE el jefe de investigación histórica de la asociación, Ignacio Cabello.
La sepultura intervenida no era la fosa original. Los restos habían sido trasladados en febrero de 1964 desde el antiguo cementerio de San Sebastián, después de la colmatación de ese espacio, y esa reinhumación impide saber si durante el traslado se incorporaron más restos a los 13 cuerpos que figuraban en el enterramiento inicial y cuyos nombres constan en la lápida.
PUBLICIDAD
Cabello ha precisado al medio que la exhumación corresponde a la saca 11. También ha señalado que esos 13 cuerpos tienen “nombres y apellidos” porque aparecen consignados en las lápidas y coinciden con las inscripciones del registro civil.
Qué se ha encontrado en la exhumación de Madridejos
La intervención llegó al fondo de la unidad de enterramiento el 31 de julio. Entre los restos, encontrado “zapatos de distintos tamaños, un lapicero, botones y un casquillo y un proyectil empleados en la ejecución de las víctimas republicanas”, según detalla la asociación en su página web.
El arqueólogo responsable de la exhumación, José Luis Córdoba, ha relatado a EFE que al levantar la losa el equipo no sabía qué iba a encontrar porque se trataba de una reinhumación procedente del antiguo cementerio. Lo que apareció fue un arcón de madera con todos los huesos “revueltos sin posición anatómica”.
PUBLICIDAD
Córdoba ha añadido que, además de los restos óseos, se localizaron objetos personales “como zapatos, algún botón y un crucifijo, que pueden poner en contexto con las personas que estaban aquí dentro”. También ha indicado que todavía no se conoce con exactitud el número final de individuos recuperados, aunque ha asegurado que en el traslado de un cementerio a otro “no se tuvo mucho cuidado a la hora de colocar los cuerpos”.
El antropólogo de la exhumación, Víctor Barrera, ha señalado a la agencia que los restos “vienen con heridas de bala, especialmente en la zona torácica y extremidades superiores”, las áreas “más comunes donde se realizaban los disparos en pelotón de fusilamiento”. Barrera ha detallado además que, una vez recuperados, la primera fase ha consistido en recibir los restos “directamente desde campo” y aplicarles tratamiento de conservación cuando ha sido necesario.
El siguiente paso será la individualización de los huesos en laboratorio y la recogida de muestras de ADN de las personas que quieran cotejarlas con los restos hallados para determinar si existe parentesco.
PUBLICIDAD
Los 280 fusilamientos documentados en el partido judicial de Madridejos
Según ha explicado Cabello, Madridejos era la cabeza del partido judicial de una comarca que agrupaba Villafranca de los Caballeros, Camuñas, Consuegra, Urda y la propia localidad. A partir de 1939, en ese municipio se celebraron los consejos de guerra de toda esa demarcación.
“La mayor parte de la gente que había tenido cargos públicos y que había estado al frente de la República fueron traídos a Madridejos a la cárcel del Pretil, en el convento de San Francisco”, ha afirmado el investigador. Esas personas fueron sometidas a juicios sumarísimos de urgencia militar que derivaron, de acuerdo con la documentación del Registro Civil de Madridejos, en 280 fusilamientos repartidos en 18 sacas de presos.
La iniciativa de la exhumación partió de la solicitud presentada ante la Secretaría de Estado de Memoria Democrática por un familiar de un fusilado originario de Villafranca de los Caballeros, que quería trasladar el cuerpo de su abuelo a su localidad. El proyecto forma parte del Plan Cuatrienal de Exhumación de Fosas del Gobierno de España, está subvencionado por la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha y cuenta con supervisión de la Universidad de Castilla-La Mancha.
PUBLICIDAD