El Grand Prix se ha consolidado como uno de los grandes clásicos de la programación estival en España. Desde su estreno en 1995 en Televisión Española, el concurso ha logrado mantenerse como uno de los formatos más queridos por el público, congregando a miles de familiascada verano frente al televisor.
Participar en este concurso es una oportunidad excepcional para dar a conocer diferentes municipios a millones de espectadores. De las numerosas opciones que hay en nuestro país, Pradejón ha sido uno de los elegidos para esta edición.
Qué ver en Pradejón
Aunque el pueblo riojano cuenta con pocos habitantes (3.742 según el INE), es conocido como una de las capitales del champiñón. Según los datos que facilita el ayuntamiento en su página web, producen aproximadamente 9.000 toneladas de champiñón fresco y unas 25.000 toneladas de champiñón destinado a fábrica. Esto supone el 47% de la producción riojana y casi el 30% de toda la producción nacional.
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Además, la villa cuenta con unos 20 cultivadores de setas que producen unas 4.000 toneladas anuales. Para cubrir esta inmensa producción, la villa cuenta con cinco plantas dedicadas a la fabricación de compost, cuatro de champiñón y una de setas.
De este imperio que han creado no solo sacan beneficio económico vendiendo sus productos, sino que hacen visitas guiadas para conocer los cultivos y el proceso de producción del champiñón. Esto se conoce como fungiturismo y es uno de los principales reclamos turísticos de la localidad.
La experiencia comienza en el Centro de Interpretación del Fungiturismo, donde los visitantes descubren cómo se cultivan los champiñones y las diferentes variedades de setas, desde la obtención del micelio hasta la elaboración del compost.
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Después, el recorrido continúa por explotaciones tradicionales y modernas, donde es posible conocer de primera mano todas las fases del cultivo e, incluso, participar en la recolección de algunos ejemplares.
Sin embargo, Pradejón ofrece mucho más que turismo gastronómico. En los últimos años, el municipio ha apostado por convertir sus calles en un museo al aire libre gracias a un ambicioso proyecto de arte urbano.
Sus fachadas albergan numerosos murales de gran formato dedicados a la historia de la localidad, la agricultura, el cultivo del champiñón y otros aspectos de la identidad pradejonera, lo que convierte un simple paseo por el casco urbano en una experiencia cultural.
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Los amantes de la naturaleza también encontrarán un buen motivo para acercarse a la zona. A unos 35 kilómetros de Pradejón se encuentra la Reserva Natural de los Sotos de Alfaro, un espacio protegido.
Este enclave, situado a orillas del río Ebro, alberga uno de los bosques de ribera mejor conservados de la región y destaca por su riqueza ornitológica, con numerosas especies de aves acuáticas y una de las colonias de cigüeña blanca más importantes de Europa.
Más allá del casco urbano, los alrededores de Pradejón también ofrecen varias opciones para quienes disfrutan de la naturaleza. El municipio está rodeado por campos de cultivo, viñedos y caminos rurales que permiten recorrer el paisaje característico de La Rioja Baja.
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