El Tribunal Supremo condena a ‘Viva la vida’ y José Antonio Avilés a indemnizar con 30.000 euros a Iker Casillas

El alto tribunal considera que los comentarios realizados en el programa de Telecinco sobre unos supuestos audios privados del exfutbolista vulneraron su derecho al honor y a la intimidad

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El exportero del Real Madrid Iker Casillas (Europa Press)

Iker Casillas ha logrado una importante victoria en los tribunales. El Tribunal Supremo ha condenado a la productora Cuarzo Producciones, responsable del desaparecido programa Viva la vida, y al colaborador José Antonio Avilés a indemnizar al exguardameta con 30.000 euros por vulnerar su derecho al honor y a la intimidad durante una emisión del espacio de Telecinco.

La resolución, fechada el pasado 23 de junio y adelantada por la agencia EFE, revoca la decisión adoptada previamente por la Audiencia Provincial de Madrid, que había dejado sin efecto la condena dictada en primera instancia por un juzgado de Pozuelo de Alarcón. Ahora, el alto tribunal vuelve a dar la razón al exportero del Real Madrid y de la selección española.

Además de la indemnización económica, la sentencia obliga a retirar cualquier contenido relacionado con el caso que permanezca publicado en la página web de la productora o en otras plataformas bajo su control, al considerar que atenta contra los derechos fundamentales del exfutbolista.

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El origen del conflicto: unos audios privados nunca llegaron a emitirse

Iker Casillas y José Antonio Avilés (Montaje Infobae España).

La polémica se remonta al 13 de marzo de 2021. Durante una emisión de Viva la vida, José Antonio Avilés aseguró tener acceso a unos supuestos mensajes de audio privados que Iker Casillas habría enviado a una mujer en plena repercusión mediática por su separación de Sara Carbonero.

Aunque aquellos audios nunca llegaron a reproducirse en directo, varios colaboradores del programa hicieron referencia a su contenido. Dos tertulianas los escucharon con auriculares mientras las cámaras grababan sus reacciones y los calificaron como “muy comprometidos”, “durísimos” y “muy reveladores”, dejando entrever que el contenido podía perjudicar seriamente la imagen del exfutbolista.

Precisamente ese tratamiento televisivo es el que ahora ha sido censurado por el Tribunal Supremo. Los magistrados consideran que, independientemente de que los audios fueran auténticos o no, su mera utilización como elemento de espectáculo vulneró el derecho a la intimidad de Casillas, ya que se trataba de una comunicación estrictamente privada sin relevancia para el interés general.

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El Supremo: “Hay maneras de transmitir sin contar”

Uno de los aspectos más relevantes de la sentencia es que el alto tribunal deja claro que no es necesario reproducir literalmente una conversación privada para vulnerar la intimidad de una persona.

En su resolución, los jueces sostienen que existen “maneras de transmitir sin contar” y explican que los gestos, las insinuaciones, los comentarios y las valoraciones realizadas durante el programa fueron suficientes para generar una imagen negativa del exportero.

Terelu Campos e Isabel Rábago e Isabel Rábago escuchando los audios de Iker Casillas en el programa 'Viva la vida'. (Telecinco)

Según el Supremo, el espacio de Telecinco trasladó a los espectadores la idea de que Casillas había protagonizado un comportamiento moralmente reprobable en un ámbito que pertenecía exclusivamente a su vida privada.

Por ello, la Sala de lo Civil entiende que no solo se lesionó su derecho a la intimidad, sino también su derecho al honor, al proyectar una percepción negativa del exdeportista basada en informaciones que nunca debieron formar parte del debate televisivo.

La condición de personaje público no elimina el derecho a la intimidad

Otro de los argumentos analizados por el Tribunal Supremo gira en torno a la condición de personaje público de Iker Casillas.

Iker Casillas en una imagen de archivo. (Europa Press)

Los magistrados recuerdan que el hecho de que el exportero haya protagonizado numerosos momentos de relevancia pública —como el histórico beso con Sara Carbonero tras conquistar el Mundial de 2010 o el posterior comunicado conjunto anunciando su separación— no supone una renuncia automática a la protección de su vida privada.

La sentencia insiste en que esos episodios no autorizan la difusión o explotación de mensajes personales enviados a terceros, especialmente cuando carecen de interés informativo y se utilizan con fines de entretenimiento.

Asimismo, el Supremo rechaza que las afirmaciones realizadas en Viva la vida puedan quedar amparadas por la libertad de expresión, al entender que no contribuían a ningún debate de interés general y respondían únicamente a contenidos propios de la crónica social.

El Juzgado de Primera Instancia Número 45 de Madrid ha condenado a la secretaria general y diputada de Podemos, Ione Belarra, a pagar 9.000 euros de indemnización al exmagistrado de la Audiencia Nacional Manuel García Castellón por llamarle "corrupto" y prevaricador.

Con esta resolución, Iker Casillas pone fin a un largo recorrido judicial y obtiene el respaldo definitivo del Tribunal Supremo, que considera acreditado que tanto la productora Cuarzo como José Antonio Avilés vulneraron sus derechos fundamentales. Una sentencia que vuelve a poner sobre la mesa los límites entre la información, el entretenimiento y el respeto a la intimidad de los personajes públicos.