Miles de estudiantes de segundo de bachillerato se han enfrentado este martes a la primera prueba de la Selectividad 2026, con el examen de Lengua Castellana y Literatura como punto de partida en comunidades como Andalucía y ciudades como Ceuta y Melilla, donde más de 53.000 alumnos han accedido a las universidades a partir de las 8.30 de la mañana. Para muchos de ellos, hora y media de examen supone el primer gran filtro hacia la universidad.
La prueba se ha realizado simultáneamente en 138 instituciones repartidas por toda la comunidad andaluza: facultades universitarias, centros adscritos e institutos de enseñanza secundaria. El examen, con una duración de 90 minutos, ha estado estructurado en dos bloques temáticos y una parte de expresión escrita, con una puntuación máxima de 10 puntos en total.
El texto de Manuel Vicent abrió el examen
El primer bloque, denominado Comunicación escrita y puntuado con 4 puntos, ha arrancado con un texto de referencia que los alumnos debían analizar y trabajar en profundidad. El elegido fue Las buenas maneras, un artículo de opinión del escritor y periodista Manuel Vicent publicado en El País. A partir de ese texto, los estudiantes han tenido que identificar la organización e intención del escrito —pregunta con mayor peso, con 1,5 puntos—, sintetizar el tema central en un resumen —puntuado con 0,5 puntos— y, finalmente, redactar un texto argumentativo de entre 200 y 250 palabras en torno a la pregunta: ¿Se ha perdido la buena educación? Un ejercicio que sumaba otros 2 puntos al total del bloque.
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Gramática, léxico y literatura: el segundo bloque, más extenso
El segundo bloque, Conocimiento de la lengua y Educación literaria, puntuaba 6 de los 10 puntos posibles del examen y ha sido, con diferencia, el más denso. Se articula en cuatro apartados, cada uno con sus propias exigencias.
La parte de gramática (1,5 puntos) ha consistido en el análisis sintáctico de un fragmento extraído de una novela. Le siguió el apartado de léxico y semántica (1,5 puntos), dividido en dos ejercicios: uno sobre el funcionamiento de mecanismos léxicos dentro de un texto breve, y otro en el que los alumnos debían explicar el significado de dos palabras concretas —urbanidad y familiarizar— a partir del contexto.
El apartado de modalización (1 punto) se ha puesto a prueba el conocimiento de los estudiantes sobre los mecanismos de cohesión textual, las marcas de subjetividad del autor y los recursos lingüísticos que revelan la opinión personal dentro de un texto.
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Generación del 98, posguerra y un poema de Cernuda
La parte de literatura (1,5 puntos) ha ofrecido dos itinerarios a elegir. La opción A giraba en torno a la Generación del 98: sus características, el contexto histórico y literario de finales del siglo XIX y comienzos del XX, y los autores y obras representativos, con mención expresa a Pío Baroja. La opción B se ha centrado en la narrativa de posguerra y las tendencias literarias de la segunda mitad del siglo XX, con un fragmento de El cuarto de atrás, la novela de Carmen Martín Gaite, como texto de referencia.
El examen ha cerrado con un comentario de texto literario (1,5 puntos), en el que los alumnos debían analizar un poema respondiendo a tres cuestiones: el tema, los recursos expresivos empleados y la interpretación del texto. El poema escogido ha sido No decía palabras, del poeta sevillano Luis Cernuda, figura de la Generación del 27.
Las pruebas de acceso a la universidad continuarán a lo largo de los próximos días con el resto de materias obligatorias y optativas, en un calendario que se extenderá hasta el jueves en la mayor parte de las comunidades autónomas.
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