A los 40 años, Gaëlle y François decidieron dar un giro radical a sus vidas profesionales y personales al convertirse en propietarios del camping de Bergougne (al sureste de Francia). La pareja, originaria de la región de Hauts-de-France y con trayectorias previas en los sectores de las ventas y la técnica, ha resumido su motivación en una idea clara: construir un nuevo proyecto vital en torno a la calma y la naturaleza.
“No nos arrepentimos de nada”, han afirmado al medio La Déspêche, tras haber dejado atrás el trabajo, su casa y la estabilidad para iniciar una aventura empresarial que nació casi por casualidad.
El punto de inflexión llegó durante unas vacaciones en las Gargantas del Verdon. Fue allí donde Gaëlle, según ha relatado, empezó a imaginar un futuro distinto. “Gaëlle reconoció la posibilidad de ‘verse en el papel’ de encargada de un camping”.
A partir de ese momento, la decisión se fue consolidando. Tras regresar a su hogar, la pareja vendió su vivienda y emprendió una búsqueda activa de terrenos donde poder hacer realidad su sueño. El destino apareció de manera inesperada en Rives, cerca de Villeréal y Bergerac, en la frontera entre Lot-et-Garonne y Dordoña.
“Fue una revelación inmediata”, han recordado sobre el instante en que descubrieron el camping de Bergougne. La decisión fue prácticamente instantánea tras la visita: aceptar la propuesta y comenzar una nueva etapa vital.
Instalación rápida y primera temporada
El cambio se materializó con rapidez. Instalados desde el 1 de abril de 2025, Gaëlle y François inauguraron su primera temporada apenas unas semanas después, el 25 de abril. El inicio de esta nueva vida estuvo marcado por un intenso trabajo de adaptación y renovación del espacio.
Durante los primeros meses, llevaron a cabo diversas mejoras orientadas a modernizar las instalaciones y aumentar el confort de los visitantes. “Se amplió la terraza para acoger mejor a quienes vienen de fuera, y se reforzó la comodidad de los alojamientos con aire acondicionado, televisores y wifi gratuito”, explicaron sobre las intervenciones realizadas.
Además, reorganizaron las tiendas Coco Sweet con el objetivo de optimizar la experiencia de los huéspedes, apostando por un equilibrio entre naturaleza y comodidad.
Un camping abierto todo el año
El camping de Bergougne funciona con una estructura dual: la zona de acampada está abierta del 4 de abril al 24 de octubre, mientras que el parque vacacional permanece operativo durante todo el año. Esta configuración permite atender a diferentes perfiles de visitantes a lo largo de las estaciones.
Actualmente, la clientela está compuesta principalmente por autocaravanistas y caravanistas atraídos por un recurso cada vez más escaso en la región: “amplias parcelas sombreadas, cada vez más escasas”, según destacan los propios propietarios.
La oferta de servicios incluye bar, restaurante de cocina local, lavandería, wifi gratuito, gestión de reservas para grupos e información turística, lo que refuerza el carácter acogedor del complejo.
Naturaleza, tranquilidad y nueva filosofía de vida
El entorno del camping es uno de sus principales atractivos. Situado en un área de naturaleza virgen, el lugar destaca por su tranquilidad y su ambiente relajado. “El ambiente apacible, amenizado por el canto de los pájaros y la compañía de amigos”, han descrito Gaëlle y François al referirse al día a día del camping. “Aquí nos espera la sencillez, la convivencia y la serenidad”, han invitado al describir el espíritu que desean mantener en su camping.