El expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero ha llegado este viernes a Caracas, tal y como ha adelantado el diario El Mundo. Está previsto que se reúna esa tarde con Delcy Rodríguez, presidenta encargada, y representantes de la oposición venezolana.
De la misma manera, según Cadena Ser y fuentes del entorno de Zapatero, ha sido la líder bolivariana la que ha invitado personalmente al socialista al Palacio de Miraflores, en el que participará en un acto público sobre la amnistía de presos y donde se espera más detalles de otras medidas hacia la transición tras la captura del dictador Nicolás Maduro a comienzos del año.
Tras la primera oleada de liberaciones anunciada hace casi un mes se han abierto además negociaciones con Estados Unidos para la reapertura de las embajadas y la reactivación de la venta de petróleo a empresas norteamericanas. Además, el pasado 31 de enero, el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares habló con su homólogo venezolano, Yván Gil, para darle la enhorabuena por la amnistía general y ofrecer el apoyo de España en su transición.
De la misma manera, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, habló el 9 de enero tanto con Delcy Rodríguez como con Edmundo González Urrutia, a quien las actas electorales difundidas tras los comicios del 28 de julio de 2024 otorgaban la victoria en las presidenciales.
Zapatero ve un cambio positivo en Venezuela
Esta misma semana, el expresidente socialista reivindicó su papel como mediador entre el Gobierno y la oposición venezolana durante casi una década.
En sus primeras declaraciones públicas desde la captura de Maduro por fuerzas estadounidenses este miércoles, el expresidente señaló que sus “sensaciones, y hablo con muchísima gente todos los días, con venezolanos en la oposición al Gobierno, es que hay un nuevo momento y una gran esperanza para Venezuela y creo que lo vamos a confirmar en los próximos días, en las próximas semanas“.
De la misma manera, volvió a desvincularse del rescate de 53 millones de euros a la aerolínea Plus Ultra, española pero con capital de empresarios venezolanos. Ya lo hizo el pasado diciembre y lo volvió a repetir hace dos días, con motivo de la presentación del libro Las Huellas de la Transición en El Ateneo de Madrid.
Las sanciones europeas a Rodríguez
Delcy Rodríguez accedió hace unas semanas a la presidencia interina de Venezuela bajo un régimen de sanciones europeas que, por ahora, seguirá vigente al menos hasta 2027, tras sucesivas renovaciones aprobadas en los últimos años. La Unión Europea instauró su marco sancionador contra Venezuela en noviembre de 2017 y, posteriormente, en junio de 2018, incluyó de forma específica a Rodríguez en la lista de personas sancionadas por su papel dentro del aparato chavista y por su responsabilidad en actuaciones que, según Bruselas, socavan la democracia, el Estado de Derecho y están vinculadas a violaciones de derechos humanos y represión de la oposición.
La inclusión en esa lista implica la congelación de activos dentro de la Unión Europea, la prohibición de recibir fondos o recursos económicos —de forma directa o indirecta— y el veto de entrada en territorio comunitario, lo que se traduce también en la imposibilidad de viajar a países de la UE. Estas medidas forman parte de un paquete que afecta a decenas de altos cargos venezolanos y que Bruselas ha mantenido como instrumento de presión política frente a Caracas.
Rodríguez intentó recurrir estas sanciones por la vía judicial. Sin embargo, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea rechazó su recurso tras examinar el expediente, avalando los fundamentos del Consejo europeo para mantener las medidas restrictivas contra ella.
Pese a ese veto, el régimen sancionador contempla excepciones concretas para supuestos de interés institucional o diplomático, siempre que exista autorización expresa. Bajo ese mecanismo, Rodríguez pudo viajar a Bruselas en julio de 2023 para participar en la cumbre UE-CELAC, celebrada durante la presidencia española del Consejo de la Unión Europea.