La baliza V-16 es obligatoria desde el pasado 1 de enero para señalizar averías y accidentes en carretera. Sustitutas de los triángulos de preseñalización - aunque se pueden utilizar las dos cosas -, su objetivo es reducir el riesgo en caso de accidente: “Todos los que hemos bajado del coche para colocar un triángulo sabemos el peligro que entraña hacerlo”, explicaba Fernando Grande-Marlaska, ministro de Interior.
Estos dispositivos deben estar certificados por IDIADA o LCOE - los laboratorios técnicos autorizados que garantizan que los aparatos cumplen con la normativa -, ya que utilizar una que no lo esté acarrea la misma sanción que no llevarla: una multa de 80 euros, la misma que se aplicaba por no llevar los triángulos de preseñalización. Así, se suma al chaleco reflectante, la rueda de repuesto y el kit antipinchazos como parte del material que debe llevarse en el coche obligatoriamente.
El kit de emergencias no es obligatorio, pero puede ser útil
En España no es obligatorio llevar un kit de emergencias en el coche, a diferencia de otros países de Europa; pero no por ello deja de ser recomendable, sobre todo en invierno o de cara a hacer un viaje largo: contar con algunos elementos básicos puede acabar siendo muy útil.
Nunca está de más llevar un botiquín de primeros auxilios, con guantes quirúrgicos, tijeras, apósitos, algodón, vendas y esparadrapo. Estos materiales permiten realizar curas inmediatas frente a pequeñas lesiones. Los antisépticos y desinfectantes resultan útiles para limpiar heridas de forma higiénica. Conviene complementar el botiquín con medicamentos de uso frecuente, como pomadas balsámicas para quemaduras, antihistamínicos para picaduras, pastillas para el mareo, analgésicos comunes y algún antipirético para la fiebre.
Más allá de esto: una linterna ocupa poco espacio y facilita la revisión del vehículo en caso de avería, además de iluminar el interior si se pierde un objeto. Aunque los móviles cuentan con luz, una linterna tradicional sirve como respaldo si el teléfono se queda sin batería.
El teléfono móvil y su cargador adaptado para el coche o una batería portátil son herramientas esenciales ante cualquier emergencia. La autonomía del terminal puede ser determinante, por lo que conviene comprobar que siempre esté operativo.
Las pinzas para batería permiten arrancar el coche si la batería se descarga, algo que puede suceder tras dejar encendida la radio o las luces durante un tiempo prolongado. En esos casos, solo hacen falta unas pinzas y la ayuda de otro vehículo para devolver la energía al motor.
Llevar agua y alimentos en el coche también es recomendable. No siempre es posible prever dónde habrá una gasolinera o un restaurante abierto, y esta precaución resulta especialmente importante cuando hay niños, personas mayores o dependientes entre los ocupantes.
Otros accesorios que pueden ser útiles son los guantes, un martillo para romper cristales y cadenas para la nieve en zonas propensas a nevada. Estos objetos, aunque no sean imprescindibles en todo momento, permiten afrontar situaciones adversas en carretera con mayor tranquilidad. Preparar un kit de emergencia para el coche no lleva demasiado esfuerzo ni ocupa demasiado espacio, pero puede acabar siendo útil.