La familia real marroquí ha sorprendido al mercado inmobiliario de lujo en París: el rey Mohamed VI y sus hermanos han decidido poner a la venta las exclusivas propiedades que su madre, la fallecida princesa Lalla Latifa, poseía en la capital francesa. La decisión, tomada en conjunto tras el fallecimiento de la matriarca el pasado 29 de junio de 2024, abre un nuevo capítulo en la gestión del patrimonio familiar y no ha pasado desapercibida entre expertos y curiosos.
La operación no es menor: tres residencias valoradas en conjunto en unos 30 millones de euros buscan ahora comprador, tal y como afirma el medio local Africa Intelligence. Los agentes inmobiliarios del sector del lujo de París no hablan de otra cosa.
Una vivienda no apta para todos los bolsillos
La joya del conjunto se encuentra en Boulevard Maurice Barrès, en Neuilly-sur-Seine, uno de los barrios más codiciados junto al Bois de Boulogne y rodeado de residencias diplomáticas. Este imponente edificio de cuatro plantas ha sido transformado en un hotel particular de 1.325 metros cuadrados, con dormitorios de 569 metros cuadrados. Sus balcones, la terraza en la azotea y unas vistas privilegiadas de la Fundación Louis Vuitton lo convierten en un verdadero capricho para magnates.
El lujo se respira en cada rincón de este edificio: la planta baja ofrece un salón con boiserie de inspiración mashrabiya, mientras que en dos plantas se encuentran ocho suites, todas con baño privado. No falta el lujo: en los dos sótanos hay una piscina, hammam, gimnasio y mosaicos artesanales. Todo esto, por un precio de 20 millones de euros, según han informado las agencias Barnes y Engel & Völkers.
A escasos metros, en Rue Windsor, otra residencia busca nuevo dueño. Se trata de una elegante casa de diez habitaciones, con más de 500 metros cuadrados de superficie habitable, jardín privado de 200 metros cuadrados, tres suites con suelos de parqué y baños de mármol. Las lámparas de cristal de Murano que decoran sus estancias van incluidas en la venta. La agencia Barnes la ha tasado en 7,5 millones de euros.
Pero no todo es ostentación, la tercera propiedad es un ático situado en Courbevoie, muy cerca del distrito de negocios de La Défense, que habría servido, según los rumores, como alojamiento para el personal de la familia real.
Una patrimonio inmobiliario repartido por el mundo
Estas residencias parisinas fueron adquiridas por la princesa en 2002 a través de sociedades inmobiliarias, gestionadas junto a Ely Michel Ruimy, el administrador de confianza de Lalla Latifa en París. El valor actual supera ampliamente los precios de la época y refleja el ascenso de las grandes fortunas en la capital francesa.
La gestión de este patrimonio no solo pone en el foco el gusto por el lujo de la familia real, sino también el alcance de su fortuna personal. La revista Forbes ha estimado la fortuna del rey Mohamed VI en unos 5.700 millones de dólares, gracias principalmente al holding Al Mada y a inversiones en banca, telecomunicaciones, minería y energía.
El reparto de la herencia ha dejado las propiedades en manos del príncipe Moulay Rachid y las princesas Lalla Meryem, Lalla Asmaa y Lalla Hasna, mientras que el monarca ha renunciado a su parte inmobiliaria en Francia. Los representantes de la familia preparan también la venta de otras residencias en Marruecos, incluidas casas en Rabat y Bouznika.