Las luces o faros del coche se pueden ensuciar, empañar e impedir el paso de la luz a medida que se mantiene en carretera o cuando permanece estacionado por mucho tiempo en una zona con mucho sol, lo que reduce en un gran porcentaje el nivel de iluminación.
Aunque la capa protectora de los faros está fabricada con materiales de alta calidad, la mayor desventaja que representa es que la luz solar, la oxidación y la suciedad pueden provocar su alta degradación. Estos son sus mayores enemigos, que pueden degradarse a opacidad superficial o amarillo claro, reduciendo la eficacia de la luz emitida y obstaculizando la visibilidad.
Estas luces se deben cuidar, no solo para mantener la estética, sino para poder tener una conducción eficiente. Cuando la luz delantera es opaca, la visibilidad exterior del coche se reducirá, lo que puede dar a problemas mientras se conduce, poniendo en peligro al conductor y los demás vehículos presentes en la vía. Además, todavía habrá menos visibilidad e iluminación cuando haya mucha nieve, niebla densa o tormentas.
PUBLICIDAD
Dispositivos de limpieza
Los conductores están acostumbrados a limpiar los faros de un automóvil de muchas maneras, pero primero se recomienda lavar todo el coche, o al menos la parte delantera, para eliminar toda la suciedad. Normlamente se aplican técnicas tradicionales como utilizar jabón y lija o productos especializados para la limpieza de estos elementos.
Sin embargo, en algunos coches, no en todos, se pueden observar unas tapas justo debajo de los faros. Estas esconden unos dispositivos que emergen y proyectan agua a presión sobre ellos. Su función principal es mantenerlos limpios para garantizar una iluminación óptima y una visibilidad clara durante la conducción en condiciones adversas.
Algunos sistemas de proyección de agua para faros están diseñados para activarse de manera automática cuando se detecta suciedad en los faros. En otros casos, los controla manualmente el conductor. Normalmente, en el segundo caso, suelen salir a la vez que se activa la salida de agua para limpiar el parabrisas.
PUBLICIDAD
Además de mejorar la visibilidad y la seguridad, los proyectores de agua para faros también pueden contribuir a prolongar la vida útil del sistema de iluminación delantero al evitar que la suciedad y los residuos se acumulen y dañen las lentes.
Mantenimiento
La mayoría de faros delanteros hechos de plástico se pueden limpiar en casa, pero si se trata de uno de vidrio, es mejor que lo inspeccione un técnico experto. Antes de limpiar esta parte del automóvil, primero se debe inspeccionar a la luz del día y apagar y encender las luces. Esto ayudará a determinar el daño y elegir el método de limpieza más efectivo.
En el caso de los proyectores de agua, si bien ofrecen una serie de beneficios, también hay algunas consideraciones a tener en cuenta. Por ejemplo, es importante asegurarse de que el sistema de proyeción de agua esté bien ajustado para evitar un exceso de rocío y el desperdicio de agua. Además, es posible que se requiera de un mantenimiento periódico para garantizar que el sistema funcione correctamente y que los faros se mantengan limpios en todo momento.
PUBLICIDAD
En definitiva, la incorporación de proyectores de agua en los faros representa un avance significativo en cuestión de seguridad y confort en la conducción. Al garantizar de forma automática la transparencia de la lente, esta tecnología elimina una potencial fuente de distracción y riesgo, permitiendo al conductor concentrarse plenamente en la carretera.